El jinete ejecuta ayudas con manos o rodillas
sin haberse dado cuenta, no siendo así para el caballo. Jinete con seguridad,
caballo tranquilo.
El sentido del tacto es crítico
en la paz mental del caballo, ya que desde que nace, la madre empieza a tocarle
y a hablarle, aprendiendo con rapidez a sentir relajación y confort apoyando
su cuerpo contra el de su madre, buscando estas sensaciones durante el resto de
su vida, siendo así tan fundamental en las relaciones humanos-caballos.
Si
relacionamos con el oído, podríamos decir que se complementan, por
piel y cascos.
Tanto es así que debido a la
enorme cantidad de movimientos sísmicos en California, los caballos de
esta zona, suelen sentirse extraños y fallar en carreras de otras partes
de EEUU, durante los primeros días, claro.