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El oído de los
caballos
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Capacidad
de oido de los caballos
Un caballo se da cuenta
de un lobo a tanta distancia que su jinete ni lo ha
podido ver y seguramente ni lo ha oído. Que
el caballo lo vea o no, puede dudarse, pero el hecho
es que ha percibido al lobo. Los sentidos de los caballos
colaboran unidos para conseguir grandes efectos.
Los altavoces de un aparato
de música producen tonos musicales que van
desde 20 decibelios hasta los 20.000. Lo demás
se hace inaudible para el ser humano.
Las facultades de los caballos son muy superiores
debido al gran espectro auditivo. Detectan pisadas,
ruedas, silbatos, voces y tormentas mucho antes que
nosotros.
Cómo
oye un caballo: Todo su cuerpo es
un receptor de sonidos, de tal manera que el sonido transmitido por el aire es
recibido por los oídos y el transmitido por la tierra es recibido por un
sistema de amplificación formado por los pies, por la parte interna de
los oídos y por el cerebro. Las
orejas tienen un giro rotativo sobre su eje, llegando a ser incluso mayor de 180º
permitiendole una mayor recepción. El
sentido del oído y sus interpretaciones le son tan indispensables para
su seguridad que cualquier daño o perjuicio podría causarle una
gran angustia. Incluso podrían dejar de dormir o comer si un sonido no
saben identificarlo. También es
sabido que con sus oídos expresan su estado de ánimo, por ejemplo,
cuando echan las orejas hacia atrás es señal de miedo. El
sentido del olfato, oído y tacto le permiten al caballo discernir a tan
largas distancias que normalmente inician con estos sentidos su atención
antes que con la vista.
| Los
sentidos de los caballos:
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