Siempre
ha habido un importante sector de la humanidad cuya opinión es que no se
debe interferir con la naturaleza. Así que no apoyan la idea que podría
haber nanorobots que entrasen en nuestro cuerpo, probablemente en la forma de
cápsula, capaces de encontrar un cáncer o desbloquear arterias,
reparar cartílago o lesiones cerebrales o, más allá de reparaciones,
capaces de mejorar nuestra capacidad de visión, memoria o de pensar.
Aunque
a mi estos tipos de avances me puedan parecer geniales, otras personas pueden
oponerse a ellos porque "no son naturales". En los Estados Unidos por
ejemplo, hay un sector de conservadores religiosos que se oponen activamente a
la aplicación de tecnología para mejorar el cuerpo humano. Según
ellos, se puede utilizar tecnología para curar enfermedades, pero no ir
más allá.
Así que debe de fomentarse mucho debate
en torno a la aplicación de la nantecnología a la medicina para
que los distintos grupos puedan intercambiar sus ideas y cada persona decidir
una postura basándose en hechos. Es importante que estos debates tengan
lugar ahora y a lo largo de los próximos años, para evitar que cunda
el pánico o la polémica cuando los avances ya se han convertido
en realidad.
Volver
a la entrevista con Mike Treder