Derivada de
la ciencia de superficies y química física, la nanotecnología
seca se centra en la fabricación de estructuras de carbón (por
ejemplo fullerenes y nanotubos),
silicio y otros materiales inorgánicos. A diferencia de "nanotecnología
húmeda", las técnicas "secas" permiten el uso
de metales y semiconductores. Debido a sus electrones de conducción activa,
estos materiales son excesivamente reactivos como para funcionar en un entorno
"húmedo". Pero esos mismos electrones proporcionan las propiedades
físicas que resultan interesantes para aparatos electrónicos, magnéticos
y ópticos. Un objetivo de estudios actuales es el desarrollo de
estructuras "secas" que posean algunos de los mismos atributos de auto
ensamblaje que las estructuras "húmedas". En le lenguaje
de difusión, "Nanotecnología seca" se emplea frecuentemente
al referirse al diseño de dispositivos mecánicos diminutos pero
tradicionales con pequeñas cantidades de átomos; la "nanotecnología
húmeda" se emplea en ámbito de la división celular
biológica y del ADN. |