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| Nanotecnología
en Argentina, corriendo tras la liebre 18
de octubre de 2005 |
| | Guillermo
Foladori (1) Miembro de la Internacional
Nanotechnology & Society Network. fola@estudiosdeldesarrollo.net
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En
junio de 2005 se dio entrada a la Cámara de Diputados Argentina el Proyecto
de ley Marco del Plan Nacional Estratégico de Desarrollo de Micro y Nanotecnologías.
Más recientemente se publicitó el proyecto de creación del
Centro Brasileño Argentino de Nanotecnología (CBAN), con el propósito
de integrar y coordinar esfuerzos para capacitar recursos y desarrollar proyectos
conjunto en nanociencias y nanotecnologías, que se formalizará en
noviembre de 2005 (CONICET, 2005). Argentina está corriendo desde atrás
para subirse al tren de las nanotecnologías. ¿Cuál es el
apuro?
Las nanotecnologías parecen ser la base de una nueva revolución
industrial. Según Mike Treder (2004), del Center for Responsible Nanotechnology,
podrá ser una revolución que concentre en pocas décadas,
pero a escala mundial, tantas o más transformaciones como las ocurridas
desde la revolución industrial hasta ahora. Las nanotecnologías
investigan las nuevas propiedades físicas que tiene la materia cuando se
manipula a nivel atómico. Las nuevas propiedades sorprenden a los científicos
permanentemente. Y, ya existen en el mercado productos con nanocomponentes. Según
el Nanotech Report entre los primeros comercializados en 2004 se encuentran: calzado
térmico que mantiene la temperatura constante (Aspen Aeogels), colchones
que repelen sudor y polvo (Simmons Bedding Co.), palos de golf más resistentes
y flexibles (Maruman & Co.), cosméticos personales ajustados a edad,
raza, sexo, tipo de piel y actividad física (Bionova), vestidos para heridos
y quemados que evitan las infecciones (Westaim Corporation), desinfectantes y
limpiadores que se aplican a aviones, barcos, submarinos, etc. (EnviroSystems),
spray que repele agua y suciedad, utilizado en la industria de la construcción
(BASF), tratamiento a los vidrios para repeler el agua, la nieve, insectos, etc.
(Nanofilm), crema contra el dolor muscular (CNBC) y adhesivos dentales que fijan
mejor las coronas (3M ESPE) (Forbes, 2004). Se estima que la venta mundial de
nanoproductos superará los 500 mil millones de dólares en el 2010
(Baker & Aston, 2005), una cifra superior al total de las exportaciones de
América Latina y el Caribe en 2004 (CEPAL, 2004).
Pero, ¿cuál
es el apuro? Siempre se ha justificado el apoyo público a la ciencia y
tecnología con el argumento de que sus avances mejoran el nivel de vida
de la población. A principios de este año el Centro de Bioética
de la Universidad de Toronto publicó un artículo donde identificaba
las diez principales nanotecnologías que podían ser una solución
para la mayoría de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones
Unidas (Salamanca-Buentello et al, 2005). Claramente, para los autores, las nanotecnologías
ayudan a los pobres. Sin embargo, hace pocas décadas la novedad tecnológica
fue la biotecnología, la robótica, las computadoras, los satélites,
y a pesar de todo ello la pobreza y desigualdad ha aumentado en el mundo en estas
últimas décadas, según el reciente reporte de Desarrollo
Humano de Naciones Unidas (UNDP, 2005). La relación entre ciencia y tecnología
y desarrollo humano no es ni mecánica ni lineal. Ya que entramos en una
nueva revolución industrial vale la pena reflexionar sobre los siguientes
aspectos. Quien sabe si valga la pena correr, tal vez sea mejor ir "despacio
y por las piedras".
Impactos negativos
sobre la salud y el medio ambiente siempre han acompañado a las nuevas
tecnologías, como en el caso de los organismos genéticamente modificados,
o de los PCBs (polychlorinated biphenyls) que son compuestos químicos persistentes
que se acumulan en los organismos vivos incluyendo el cuerpo humano, y que afectan
el sistema hormonal (Colborn, et al, 2001). Regularmente se están encontrando
efectos nocivos de determinadas nanopartículas en la salud de organismos
vivos y en la contaminación de ecosistemas. A principios de 2004 el grupo
ETC (Action Group on Erosion, Technology, and Concentration), con sede en Ottawa,
(publicó una lista de los principales trabajos científicos que demostraban
los efectos adversos de nanopartículas, incluyendo la capacidad de atravesar
la barrera de sangre del cerebro, desarrollar cáncer, y otros (ETC, 2005);
y el conocimiento de estos efectos nocivos ha aumentado. Algunas iniciativas públicas
de apoyo a la nanotecnología han incluído las preocupaciones por
eventuales impactos sobre la salud, el medio ambiente, y los aspectos éticos.
En América Latina el programa brasileño contempla estos elementos.
Pero, la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN), lanzada a
finales de abril de 2005 con un fondo de 10 millones de dólares no contemplaba
estos aspectos. Ahora, el nuevo proyecto de Plan Nacional Estratégico de
Desarrollo de Micro y Nanotecnologías, que dos meses después deroga
la FAN y pretende poner orden en el impulso público a las nanociencias
y nanotecnologías tampoco dice nada sobre la necesidad de realizar estudios
sobre los impactos en la salud, en el medio ambiente, en la sociedad, y de carácter
ético. No hay, a la fecha, este tipo de precaución en la normatividad
argentina.
La historia de la tecnología
en el capitalismo se ha caracterizado por la sustitución de trabajo por
capital fijo. La revolución de la microelectrónica aplicada a la
industria y los servicios ha causado estragos en la ocupación, aumentando
el desempleo irremediablemente. Ahora estamos frente a las nanotecnologías.
En lo que va de sus implementaciones prácticas estas tecnologías
han avanzado más que nada en dispositivos de mayor sensibilidad frente
al entorno, y de monitoreo. Estos dispositivos aplicados a la agricultura, a la
medicina, a la computación, a los sistemas de limpieza y a los servicios
pueden significar importantes sustituciones de trabajo. El último reporte
del grupo de trabajo sobre ciencia y tecnología del proyecto Milenio de
las Naciones Unidas considera que la nanotecnologia será importante para
el mundo en desarrollo, entre otras cosas, porque ¡implica poco trabajo,
tierra y mantenimiento! (Juma, & Yee-Cheong, 2005, 70). ¿Existe algún
plan público de apoyo a la nanotecnología que contemple mecanismos
paliativos para el eventual incremento del desempleo? Se supone que las nanotecnologías
podrán reducir significativamente las necesidades de materia prima. ¿Cómo
afectará esto los países en desarrollo, la estructura de producción
interna, sus exportaciones, sus cadenas productivas?
La
selección de las áreas de desarrollo de las nuevas tecnologías
no siempre obedece a las necesidades de los países, y menos de la población
pobre. Muchas veces son los convenios empresariales con corporaciones transnacionales
quienes determinan qué se investiga, con lo cual los resultados pueden
ser dudosos en términos de mejorar la calidad de vida de las mayorías.
Este argumento fue uno de los esgrimidos en Argentina para derogar la FAN (380/05)
y sustituirla por el Plan Nacional Estratégico de Desarrollo de Micro y
Nanotecnologías (02/06/05), (Senado y Cámara de Diputados, 2005;
Sametband, 2005). Según la crítica, la antigua Fundación
(FAN) funcionaría en asociación con la Lucent Technologies, una
corporación dedicada a las comunicaciones, que en 2004 ganó un contrato
aprobado por el DARPA de los Estados Unidos (Defense Advanced Research Projects
Agency) de 9 y medio millones de dólares por 4 años entre el Space
and Naval Warfare Systems Center de San Diego y la Lucent, para suministrar microsistemas
más rápidos y seguros para las aplicaciones militares (Physorg.com,
2004). Posteriormente, llegó al congreso la polémica en torno al
proyecto "nanomateriales para sensores" que la Office of Naval Research
de los Estados Unidos tenía conjuntamente con el Instituto Balseiro de
la Comisión Nacional de Energía Atómica de Argentina (Cámara
de Diputados, 2005, Ferrari, 2005); otro ejemplo de lazos entre intereses externos
-en este caso militares- y el desarrollo científico y tecnológico
nacional.
El poder del consumidor en los
países desarrollados y entre las clases medias de muchos países
en desarrollo ha sido motivo de dificultades para muchas corporaciones. Denuncias
de trabajo esclavo en la fabricación de zapatos deportivos ha minado la
imagen de la Nike, posibles efectos colaterales de los transgénicos ha
cerrado mercados europeos. Las corporaciones incrementan sus gastos en publicidad
y prácticas saludables en el medio ambiente y con respecto a la salud humana,
con el fin de "ganar imagen" e incrementar sus ventas. Bien podría
darse el caso que luego de tanta preocupación por perseguir la liebre,
las nanotecnologías sean rechazadas por un mercado cada vez más
conciente de los riesgos. La sociedad civil presiona para una creciente participación
pública en las decisiones de ciencia y tecnología (Wilsdon, 2004).
En algunos países desarrollados mecanismos públicos de evaluación
de los impactos ambientales y sociales de la tecnología están presentes
desde los ochenta, como en el caso de Dinamarca y Holanda. ¿Qué
se ha hecho a este respecto en América Latina? ¡Nada! Brasil, a finales
de 2003 y durante una semana, realizó una consulta pública entre
científicos y periodistas especializados en ciencia y realizada por la
Internet, y sólo obtuvo 65 respuestas (Anjos et al, 2004). Existen instrumentos
metodológicos y experiencia en países desarrollados de la cual se
podría provechosamente aprender (Schot & Rip, 1997).
En
el actual contexto mundial de alta competitividad los tiempos de los negocios
dictan las reglas de la ciencia y de las aplicaciones tecnológicas. Este
parece ser el caso de las nanotecnologías. Luego del programa estadounidense,
lanzado en 2000, muchos países, inclusive de los llamados en desarrollo
se subieron al tren. En América Latina, Brasil fue pionero, lanzando su
programa nacional de nanotecnología en el año 2000, el mismo año
en que lo hizo Estados Unidos. México no tiene un programa nacional, aunque
existen varios grupos de investigación y convenios bilaterales con universidades
de Estados Unidos (Malsch, 2004). En el texto de su proyecto de ley para
el Plan Nacional Estratégico de Desarrollo de Micro y Nanotecnologías
Argentina se mostró muy interesada por la competitividad internacional,
por los aspectos financieros para sostener el programa, por la formación
de personal y utilización del existente, por las posibles redes de colaboración
con países de la región, por las alianzas estratégicas con
el sector empresarial, por la posibilidad de registrar patentes nacionales y otros
temas. Nada, absolutamente nada, sobre posibles impactos de las nanotecnologías
en la sociedad, en la salud, en el medio ambiente, en sus aspectos éticos,
en la posibilidad de la participación pública.
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Notas:
(1) Guillermo Foladori es Miembro de la Internacional
Nanotechnology & Society Network. fola@estudiosdeldesarrollo.net (2)
The era of globalization has been marked by dramatic advances in technology, trade
and investment-and an impressive increase in prosperity. Gains in human development
have been less impressive. Large parts of the developing world are being left
behind. Human development gaps between rich and poor countries, already large,
are widening. (UNDP, 2005, 19).
| Referencias
- Anjos,
Márcio Augusto dos; Tavares, Eder Torres; Mendes, Alfredo de Souza. (2004).
Relatório sobre a Consulta Pública ao documento elaborado pelo Gt
de Nanotecnologia. (Com base nas contribuições recebidas durante
a consulta pública, via internet, ao documento elaborado pelo Grupo de
Trabalho (GT) de nanotecnologia). Brasília, janeiro de 2004. Brasília:
Ministério Da Ciência E Tecnologia-Mct. http://www.mct.gov.br/Temas/Nano/consultapublica_nano.pdf
Consultado octubre 16, 2005.
- Baker, Stephen & Aston, Adam
(2005). "The Business of Nanotech". Business Week. Febrero, 14.
- CEPAL (Comisión Económica
para América Latina) (2004). Balance Preliminar de las Economías
de América Latina y el Caribe. CEPAL, Santiago de Chile.
- Colborn,
T; Peterson Myers, J; Dumanoski, D. (2001). Nuestro futuro robado. ¿Amenazan
las sustancias químicas sintéticas nuestra fertilidad, inteligencia
y supervivencia. Madrid: EcoEspaña Editorial.
- Malsch, I. (2005). Nanotechnology
in Mexico. www.nanoTsunami.com Noviembre
05, 2004. Consultado abril 03, 2005.
- Physorg.com. (2004). DARPA
Selects Lucent Technologies to Provide Nanotechnology For Advanced Military Systems.
Physorg.com News. September 09, 2004 http://www.physorg.com/news1113.html
Consultado Octubre 16, 2005.
- Salamanca-Buentello, F., Persad,
D. L., Court, E. B., Martin, D. K., Daar, A. S., Singer, P. (2005). "Nanotechnology
and the Developing World". PLoS Medicine, 2(5). http://medicine.plosjournals.org/perlserv/?request=get-document&doi=10.1371/journal.pmed.0020097
Consultado mayo 20, 2005.
- Schot, Johan & Rip, Arie. (1997).
The Past and Future of Constructive Technology Assessment. Technological Forecasting
& Social Change, 54(2&3), 251-68.
- Wilsdon, James & Willis,
Rebecca. (2004). See-through Science. Why public engagement needs to move upstream.
London: DEMOS
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