Esta
pequeña narración, quiere ser un homenaje a mi madrina y tía
Delfina (Fina para todos,) y a los aromas y sabores que me enseño a descubrir,
y me acompañaron desde pequeña, en su hermoso país de adopción,
mi país, VENEZUELA. Aromas y sabores, de suculenta y exótica
cocina criolla, mezclados con destreza y cariño por una joven aprendiz
llegada de tierras Gallegas a ese precioso rincón tropical. De ella aprendí,
la sazón, el rigor y el mimo de una cocina que se amalgama con cariño
y paciencia frente a un fogón, nunca mejor dicho por lo que sus platos
más tradicionales, tienen en un fogón alimentado con leña,
su más firme aliado para convertirse en condumio inolvidable. Jornadas
interminables de trabajo en la cocina, bajo su tutela, se convertían, las
cenas de Navidad y Año Nuevo donde me estrené como aprendiz de repostería
hasta convertirme al cabo de muchos años, en la adolescencia, en respetable
pastelera. Después vino el ensayo de otras recetas muy típicas de
la cocina criolla de tiempos de la Colonia, ejemplo de ello, la tradicional "Hallaca",
un meztizaje único de lo indígena, hispano y negro, propio de las
raíces Sudamericas y su cocina. Digno de mencionar también son sus
dulces, y postres casi siempre elaborados en su base con frutos exóticos,
como coco, guayaba, papaya, plátano, parchita (maracuyá)…y cuantiosas
cantidades de azúcar , panela o papelón. | |
Mención
especial merece, la presencia a lo largo de toda nuestra geografía de "refresquerías",
puestos de venta de jugos (zumos) de frutas naturales, derivado de esa sana costumbre
de los venezolanos y gentes del Caribe de exprimir y licuar todo tipo de fruta
o fruto tropical, añadiendo agua y azúcar para su preparación,
obteniéndose ¨ de esta manera deliciosas y refrescantes bebidas que
acompañan a, las arepas,
empanadas
y cachapas
de maíz , en los días de intenso calor. El tiempo
ha pasado ¡vaya que si no! y me he convertido en mamá de dos inquietos
mellizos , que poco tiempo dejan al gran placer de cocinar, sin embargo el recuerdo
de dulces y exóticos olores y sabores han acompañado la crianza
de los nenes que degustan con placer todo tipo de frutas y sabores tropicales
para deleite de su mamá. Mari Carmen Fernández
Da Presa |