| Sereno, reflexivo, siempre toma notas. Pródigo
en lecturas de todo tipo, especialmente las relacionadas con la motivación
y el liderazgo, aunque presume de otras muy profundas y diversas (historia empresarial,
pensamiento, novela, ensayo, biografías...). Hace o intenta hacer de coach.
Su punto fuerte es hacer funcionar a un equipo de gente bien preparada y conseguir
altas tasas de rendimiento a través de la motivación. El
coach excepcional debe integrar a miembros de equipos lo suficientemente multidisciplinares,
crear ambiente de trabajo y colaboración y acabar con los esteriotipos
de productividad nula en la empresa. Esto es aquellos cuya única o principal
finalidad consiste en la autopromoción e imagen personal, o el uso de sofisticadas
técnicas en beneficio propio. Dados los tiempos que corren, donde
los ejecutivos se ven envueltos en una dinámica de competencia feroz y
la creación y coordinación de equipos brilla por su asusencia, un
coach con suficiente autoridad no tiene precio. El problema es cuando
el recién llegado coach es "ahogado" por el establishment
del poder en la empresa. Dicho en términos deportivos: Rafa
Benitez triunfó en el Valencia y otros equipos españoles (dejando
el caso del Liverpool aparte), pero quizás hubiera tenido mucho más
difícil su labor de coach en un equipo como el Real Madrid, donde los Valdanos,
Butragueños, incluso los profesionales galacticos (los Raul, Zidane, Beckam...)
ahogaran y minimizaran sus progresos, hasta postular del Presidente del Club,
el mantenimiento de "equilibrios de poder" que restrigieran su labor
como coach. Este es el problema de algunos coaches en la empresas. Esto
es la falta de un apoyo y autoridad ilimitada en relación con la "selva"
de ejecutivos y directivos que luchan por el poder.
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