| ¿Se ha preguntado porqué
hay tanta gente que le gusta jugar al golf? ¿O las razones que llevan a
algunos a endeudarse hasta las cejas para comprarse una embarcación?. ¿O
costearse un safari en África?
Algunas empresas van bien, ganan mucho
dinero, el ambiente es distendido. En este clima las lealtades son bien recibidas,
los círculos de amistad también. Las empresas tienden a incentivar
la calidad de vida de sus ejecutivos. Quieren verlos relajados, positivos y en
un ambiente que les inspire las mejores ideas, el equilibrio y la deseada inteligencia
emocional. En este entorno, el directivo intenta acercarse al jefe a través
de la sintonía personal, de la amistad surgida de aficiones y gustos comunes.
El mensaje es: "aquí estoy yo, me gusta la calidad de vida, soy de
los tuyos..". No es tarea fácil puesto que la mayoría de los
jefes saben del "peloteo" que tradicionalmente ha generado este campo. De
lo que quizás no estén al corriente los jefes es de los sofisticados
medios que emplean algunos ejecutivos. Se trata de una inversión. Por tanto,
desde pagar a un entrenador personal que es campeón en el deporte en cuestión,
hasta estudiarse de memoria una guía de vinos, seguir cursos de cata, o
costearse una colección extrañísima sobre el tema más
raro etc. |