| En el difícil mundo de las relaciones
de empresa y la desigualdad de oportunidades entre hombre y mujer hay una excepción
que se abre paso sin piedad: "la matahari". Bien preparada, un curriculum
muy sólido en todos los aspectos (formación, experiencia...) este
prototipo pone todas sus armas de seducción al servicio de la causa... No
estamos hablando de armas de mujer conocidas o tópicas y si lo son, están
suficientemente camufladas por la inteligencia para pasar desapercibidas por la
gran mayoría. Suelen ser mujeres jóvenes, inteligentes, discretas
y elegantes. Sensibilidad y poses femeninos estudiados a la perfección.
La matahari juega sus cartas a la perfección. Sabe con quien debe
perder su valioso tiempo y con quien no. Es fría en sus sentimientos, pero
apasionada en sus formas, sus gestos y apariencias. Cautivadora de almas perdidas,
seductora de hombres maduros en puestos clave de la empresa. Un peligro para los
ingenuos a los inexpertos en el arte de las relaciones humanas. Su elegancia
y posicionamiento en una reunión es imposible que pase desapercibida. Manda
con dulzura, pero con contundencia si hace falta. Es ordenada, puntual, exquisita
en sus sonrisas y en el trato... Si estás en la órbita de
"una mataharí", date por muerto profesionalmente si eres un competidor,
o ponte dócil y rápidamente a su lado si quieres triunfar.... ¿Conoce
alguna? mejor, dése por muerto. |