| Va de frío y calculador. Buena formación
en Finanzas y Business Management. Número uno en las diferentes
calificaciones obtenidas durante su formación. Menosprecia a la nueva ola
de tecnólogos y comunicadores (powerpoint,
etc.). Quizás este sea uno de sus más graves errores. Su imagen
queda algo "pasada de moda", sin que él tome conciencia de ello.
No
cuida su imagen, más allá de la vestimenta y algunas poses elegantes.
Confía en que sus conocimientos y curriculum le situarán por encima
de sus competidores. Presume de una vida sana y deportiva. Sus descréditos
más sonados han coincidido con las denominadas "olas tecnológicas"
y la toma de decisiones en estos ámbitos. La última la crisis de
las punto.com con grandes inversiones bastante ruinosas fomentó
un escepticismo creciente de los grandes jefes. La competencia de los otros
estereotipos le descentra y supera, aunque con su enorme capacidad de trabajo
intenta profundizar y conocer algo de estos ámbitos. No lo suficiente y
sobre todo el menosprecio de estas cualidades lo lleva a aprender sin convicción.
Discreto, habla poco y no siempre con la brillantez de la debería ser acreedor.
Esto le da una oportunidad a sus competidores que suelen aprovechar. No
le tiembla la mano a la hora de tomar decisiones complicadas y difíciles.
Por esta razón las grandes empresas los "aparcan" en Auditorias,
Finanzas, Recursos Humanos... La paradoja del flemático ejecutivo
es que solo puede formar equipo con los que piensan igual que él. De esta
forma sus capacidades en la empresa moderna de hoy van disminuyendo notablemente. |