| El diálogo
y la colaboración fructífera en la educación de sus hijos La
relación padres -educadores deben ser muy fructíferas y hay una
excelente oportunidad de materializarlo a través del tutor o tutores.
No espere a que su hijo tenga necesidades educativas especiales o que haya
agotado todos sus recursos didácticos antes de empezar a hablar con su
profesor encargado de orientarle y hacerle un seguimiento más cercano. Si
ha seguido los consejos anteriores (conocer
a mi hijo), cuando se siente con su tutor usted tendrá mucha información
sobre las actividades del colegio, las actitudes de su hijo, los potenciales problemas,
etc. Esta ventaja será decisiva. Pero permítanos darle algunos consejos
importantes previos: - Considere al tutor su aliado. Escúchelo
con atención, trátelo con la mayor consideración. No le contradiga
a la primera. Incluso si presume de conocer a su niño como nadie. Trátelo
como un profesional, como le gustaría que le trataran a usted en su ámbito
profesional. Imite los consejos que un estudiante veterano da a su hijo: Cómo
llevarse bien con los profesores.
- Demuestre su interés real.
Utilice lo que sabe de su hijo para demostrarle que tiene el mayor interés
real. Demuéstrele que está al tanto de cada día en el colegio,
hágalo con respeto, pidiéndole consejos, orientaciones. Pregúntele
como puede usted ayudarles a los profesores (motivación,
conducta, deberes, exámenes...).
- Interésese
por la actitud de su hijo y todo tipo de detalles. Anímele a que le
cuente su importante y cualificado punto de vista, pídale detalles: sus
distracciones en clases, su falta de atención en esta u otra asignatura,
sus materias favoritas, sus hábitos,
sus amigos y sus relaciones, si es tímido en clase, si es extrovertido,
sus dificultades con las matemáticas, la lengua, etc. Tiene mucho que aprender
de su hijo cuando no lo ve. Cuando los niños tienen que desenvolverse fuera
del ámbito familiar experimentan cambios que los padres son incapaces de
imaginar.
- Contacto frecuente y fluido. Gánese la simpatía
y la amistad de los tutores y profesores de su hijo. Le permitirán mantener
un contacto frecuente con aquellos que deben sus mejores aliados. Ellos van a
ser determinantes en muchas cosas y en especial en algo tan decisivo como la educación
de sus niños. Sea compresivo, póngase de su parte aunque no comparta
algunas de sus apreciaciones o puntos de vista, tómese un tiempo para analizarlos
mejor y ver si llevan razón o no. Muchos tutores cambian su punto de vista
si ven en los padres una complicidad y una actitud positiva hacia su labor educativa.
En la mayoría de los casos es importante que los hijos conozcan el contendido
de las conversaciones. Especialmente en las vertientes en las que hemos insistido:
el estudiante debe ser consciente de que sus estudios son importantes; le hacen
sentir "el protagonista de cada día". Muchos padres saltan
cuando si hijo mete un gol en un partido de fútbol o le ríe y le
hace feliz una gracia o tontería que dice y, sin embargo, no premia con
su tiempo e interés el enorme esfuerzo de aprendizaje que debe hacer en
matemáticas, lengua, idiomas, conocimiento del medio, etc. etc. Felicite
a su hijo efusivamente por lo que hace bien y por lo bueno que digan los profesores
de él. Plantee con su ayuda un reto para aquello en lo que tenga dificultades.
Demuéstrele a su tutor que es su aliado.
| Tarea: Prepare a conciencia las entrevistas con
su tutor, trate de ganarlo para "la causa". | |