| PREPARACIÓN Paso
1: Se pelan las manzanas y se cortan en cuartos, quitándoles las petitas. Paso
2: Se coge el molde, se espolvorea generosamente con el azúcar granulado
y con mantequilla. Póngan mucha, no se corten, porque de este modo, quedan
las manzanas caramelizadas. Paso 3: Se colocan las manzanas encima,
con la parte convada hacia abajo, intentando que quede apretado y sin agujeros. Paso
4: Se pone sobre el fuego (fuego medio) durante 15 minutos (+ ò -),
para que se caramelice el azúcar junto con las manzanas y al mismo tiempo
se doren. Paso 5: Luego se mete en el horno precalentado a 180º,
durante 15 minutos. Paso 6: Transcurrido ese tiempo, se saca del
horno, se espolvorea con un poco más de azúcar. Paso 7:
Se coge la masa y se coloca sobre el molde, que ya está medio hecha. Se
pincha con un tenedor, para que no suba la masa otros 10 ò 15 minutos (no
debe tostarse demasiado). Paso 8: Transcurrido ese tiempo, se saca
del horno, se deja enfriar 5 ò 10 minutos (no más) y se desmolda
en una plato grande (como si fuera una tortilla a la que das la vuelta).
| | | OBSERVACIONES: los tiempos
de cocción dependerán de la potencia del horno y del fuego.
Si se espera demasiado tiempo para desmoldarlo, el azúcar se va a solidificar,
se pegará y será impossible darle la vuelta. Si se le da la vuelta
saliendo del horno, estará demasiado líquido el azúcar y
se le caerá todo sobre la encimera perdiendo así toda la gracia,
ya que lo que hace el azúcar el caramelizar las manzanas. CONSEJO:
Aunque la receta original es comer la tarta así tal cual, está
muy rico y en muchos buenos restaurantes lo hacen, sirvirla con nata líquida.
Es decir, se coloca la nata en una salsera y se saca a la mesa. La tarta se sirve
templada y cada cual se rocía la tarta con la nata líquida. ¡Está
deliciosa! |
|