Caldos
transmisores del sabor puro NACHO MANZANO Casa Marcial- Asturias 23-
10- 2006
Para comenzar la tercera jornada de los encuentros SABOR
MEDITERRANEO el asturiano Nacho Manzano ha desarrollado una interesante y rica
ponencia sobre los caldos. Los temas que se han elegido para los encuentros son
cuatro: arroces, caldos, verduras y aceite.
El ideólogo de casa Marcial,
en Arriendas, ha expuesto en las dos horas de ponencia su concepto sobre los que
considera transmisores del sabor, es decir, los caldos. Trabaja a la hora de elaborar
nuevas creaciones sobre el recuerdo, sobre el mensaje. Buscando que este transmita
las esencias de los productos. “Con la tradición se llega a más”,
exponía al referirse el apoyo que puede tener con un plato que tenga de
fondo la fabada. HA comenzado ejemplificando sobre un suculentísimo
y fresco caldo de sardinas, elaborado con sardinas frescas saladas con ahínco,
que se fríen en generoso aceite y se mojan , dejando apenas una breve cocción,
para ser pasadas por una estameña para conseguir un caldo. Este caldo será
desgrasado, y esa grasa, que tiene todo el sabor de las sardinas es utilizado
en la elaboración de un pan oscuro, tipo de leche, donde la grasa sustituye
a la mantequilla. Caldo que deja gelatinizar, añadiendo algunas hojas de
cola de pecado y que sirve de fondo en plato sopero. Luego marina las sardinas
añadiendo por lo general enebro y pimientas rosas. Plato al que gusta maridar
un vaso de sidra. Manzano insta a los profesionales a cocinar por impulsos,
elaborando aquellas cosas que nos gustan. Cocina con gran impronta en aromas,
que conmueva y haga que las papilas se estimulen. El segundo plato mostrado
es un recuerdo de infancia, al mezclar una fresca ensalada con la clásica
fabada, todo a través de un caldo de tomate elaborado en frío, pretendiendo
que los platos conserven su acidez. Vuelve al juego de la fabada con un
plato muy equilibrado donde el jugo del caldo de la fabada juega con los elementos
clásicos. “Hay que darle la importancia que tienen a las grasas, y no rebajarlas
en exceso”. Plato de madurez del cocinero, que ha puesto el broche a su ponencia
mediante un consomé hecho con un fondo de pollo y recortes de boletus,
para encontrar aromas de humedad, y de bosque. Cocina veloz para servicios
largos, ancha de sabor, haciendo mucho hincapié en el calor que deben de
tener las vajillas que transportan caldos. Un acercamiento a su entorno
a través de flores y hierbas, que ha aprendido gracias a cocineros que
han ido a trabajar con él, y que ahora coloca en el plato como riqueza
del entorno que disfruta. Los caldos, en esta cocina, son el nexo de unión,
hilo conductor de los platos que hoy ha presentado en Murcia el inteligente cocinero
asturiano, que ejercita la verdad de una tradición de la que no pretende
nunca escaparse. |