Pasos:
Paso
1: Colocar el queso en un cuenco y batir
abundantemente con la nata. Salpimentar al gusto
y meter en la nevera o el congelador mientras
se cocinan las cerezas para servir bien frío.
Paso 2: Deshuesar las
cerezas y glasearlas en la mantequilla, derretida
en una sartén, durante un par de minutos
a fuego moderado.
Paso 3: Añadir
el azúcar y una pizca de sal a las cerezas
en la sartén y apartarlas del fuego cuando
el jugo empiece a tomar un color acaramelado.
Paso 4: Tostar el pan
de barra, preferiblemente del día anterior
y extender la mezcla de queso sobre las tostadas.
Paso 5: Guarnecer las
tostadas con las cerezas todavía calientes.
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