Paso
1: Pele, pique muy finito una de las cebollas y reserve. Corte la otra
cebolla por la mitad, sin pelar. Deshaga las cabezas de ajos pero no pele los
dientes. En una sartén de fondo pesado, ase, sin aceite
y por los dos lados, los ajos y la cebolla sin pelar, hasta que ésta quede
bien dorada por la parte abierta y la piel, tostada.
Paso
2: En otra cazuela grande, con un poco de aceite, sofría la cebolla
picada. Añada el caldo, llévelo a ebullición,
tape y deje cocer a fuego lento unos minutos. Pele la cebolla asada y los
ajos, y añádalos a la cazuela junto con los tomates troceados en
cubitos, el orégano, el comino y el chile. Cueza durante 15 minutos más.
Paso
3:
Ralle 1 cucharadita
de pomelo, 1 de naranja y 1 de lima, y añádalas a la cazuela. Salpimente
y cueza un par de minutos más.
Retire del fuego y añada
el zumo de la naranja, el zumo del pomelo, el zumo de la lima y la pulpa, cortada
en daditos, de la lima.
Sirva en cuencos y decore con el cilantro
picadito muy fino y los nachos o tiras crujientes.
Trucos, secretos
y variantes para la Sopa de Lima de Yucatán:
La
lima mexicana, a diferencia de la mayoría de las que se venden en el mercado,
es dulce. De modo, que si no consigue una lima dulce, añada una cucharadita
de azúcar cuando esté cocinando.
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