<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-34676863</atom:id><lastBuildDate>Sun, 17 Aug 2008 13:52:52 +0000</lastBuildDate><title>Reflexiones de Lola</title><description/><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/reflexiones.htm</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>34</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-788531325542946880</guid><pubDate>Thu, 07 Aug 2008 07:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-07T09:59:58.928+02:00</atom:updated><title>EDUCACIÓN  PARA  LA  CIUDADANÍA  (fábula)</title><description>Según una orden del 10 de junio de 2008 emitida por la Consellería de Educación, se establecen formas de organización pedagógica para impartir la materia “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos” (secundaria obligatoria).  Una asignatura de “nuevo cuño”  que ocupará un puesto en el horario del centro  como la Historia, la Lengua y Literatura españolas, Matemáticas, Filosofía o cualquiera de las demás, ya con carta de naturaleza dentro de nuestro mundo pedagógico. Me gustaría mencionar, y a ello me lleva la nostalgia, a las ya casi olvidadas lenguas clásicas, artífices del milagro que hace que hoy podamos hablar, como lo hacemos, en más de medio mundo. Mas por desgracia, ese es caso perdido.&lt;br /&gt;Pero volvamos a la nueva disciplina, al parecer urgentemente necesaria. &lt;br /&gt;Según veo, se centra ésta en cinco bloques, todos ellos dirigidos al desarrollo del alumno como ciudadano, cuestión que, vive Dios, siempre tuvimos muy en cuenta los que nos hemos dedicado a la enseñanza. Así que releo el contenido de esos  cinco bloques y veo que inciden en conceptos como la aproximación respetuosa a la diversidad, al diálogo y el debate, el potenciar las relaciones humanas desde el respeto y la solidaridad, los deberes y derechos ciudadanos, la globalización e interdependencia… hasta llegar al estudio de  las sociedades democráticas del S. XXI centrándose especialmente en el modelo político español. Señores, nada excepcional ni novedoso porque ¿a qué otra cosa, en el fondo, debe aspirar la educación? Mal andamos cuando estos conceptos nos parecen novedosos. ¿Impongamos leyes, por si los principios fallan…?&lt;br /&gt;Yo hace tiempo que salí del campo laboral que, en mi caso, como he dicho, fue la enseñanza. Y confieso que he tenido que hacer una detenida reflexión para entender las verdaderas intenciones de estas normas que parecen insinuar que los antiguos profesores no teníamos como objetivo el conseguir que el alumno llegara a ser un buen ciudadano, objetivo que, por otra parte, subyace, o debe subyacer, en todo proyecto educativo. Y de ahí la necesidad de una asignatura ex profeso. Porque si eso es así y tal se sospecha, más vale que empiecen preocupándose por el profesorado, no por el programa. Todas las materias que forman el cuerpo del proyecto docente, deben estar impregnadas de esa educación para la ciudadanía; ¿o qué es lo que deseamos conseguir con nuestro esfuerzo?;  ¿hombres con un gran cerebro rectilíneo repleto de abstracciones, fechas y números sin otro objetivo? El “objetivo” de la ciudadanía a la que queremos llegar, no creo que necesite hornacina individual, está –o debiera estar- en todas las asignaturas dándoles sentido. &lt;br /&gt;Pero así las cosas y estando yo dándole vueltas al por qué de imposición tan extraña y precipitada, aparece sorprendentemente el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, en su artículo 53, disponiendo que: “Es de competencia exclusiva de la Generalitat la regulación y administración de la enseñanza en toda su extensión, niveles y grados, modalidades y especialidades sin perjuicio de lo que disponga el artículo 27 de la Constitución Española”, siendo la intención de los responsables de estos diseños pedagógicos -valencianos ellos- la de atender con prioridad, entre otras cuestiones, a la diversidad y al plurilingüismo, motivo por el cual los encargados de perfilar el modelo pedagógico en nuestra Comunidad han decidido que la controvertida asignatura Educación para la Ciudadanía, se imparta ¡en inglés! ¿En inglés?&lt;br /&gt; Y esto es lo que realmente  me ha movido, asombrada,  a escribir este comentario: la salida de tiesto de nuestra Generalidad exigiendo que esta nueva asignatura se imparta en el idioma de Shakespeare. ¿Por qué esa peculiar elección? Y puestos ya, ¿por qué no en arameo? Van a entender lo mismo. ¿Es que se ha hecho una encuesta y en ella se verifica que el alumnado español está capacitado para entender una clase expresada en el idioma elegido? No puedo creer que hayan llegado a esa conclusión tan estrafalaria y tan poco realista, aunque quién sabe… &lt;br /&gt; Y si eso llega a ser así, habrán además de contratar profesorado que sepa tanto el idioma en cuestión como estar capacitado para explicar los contenidos de la nueva asignatura, y ¿de dónde los van a sacar a estas alturas?, ¿de Oxford o de Gibraltar? ¿Constitución española o Carta Magna? Y habiendo solamente una hora semanal de dicha asignatura, imagino a los profesores contratados expresamente yendo de instituto en instituto y de pueblo en pueblo con el fin de cubrir un horario de 18 horas. No entiendo cómo se ha llegado a tomar en serio semejante idea. Irresponsabilidad tan grande no puede ser verdad; aunque tiene todos los visos de serlo, eso es lo malo. Nos tienen tan acostumbrados al asombro... ¡Y que cobren un sueldo, rediez!&lt;br /&gt;A todo esto, ¿qué dicen los de francés ante tamaña discriminación? ¿Lo sabe Nicolás Sarkozy? &lt;br /&gt;¡Cuantas preguntas se nos ocurren para posibles respuestas malabares!                       &lt;br /&gt;Ya es hora de que todos nos tomemos la enseñanza en serio, hora de que nos sentemos a pensar como adultos, nada más, pues la enseñanza no es otra cosa que sentido común.  Y que participen legisladores, profesores y padres, ya que a toda la sociedad compete. Sería muy triste reconocer, al final de la contienda, que entre todos la mataron y ella sola se murió… Y quien se muere es, ni más ni menos, que el futuro de nuestros chicos, de nuestra sociedad. &lt;br /&gt;NOTA: Supongo que, como siempre, los buenos profesores, a despechode leyes como éstas, se meterán en sus aulas y allí harán lo que saben y deben hacer. Por el bien del futuro ciudadano y de la futura sociedad.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2008/08/educacin-para-la-ciudadana-fbula.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-8609714278558563561</guid><pubDate>Sun, 20 Apr 2008 19:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-20T22:18:29.847+02:00</atom:updated><title>¿QUÉ  ES ESO DEL AGORAZEIN?</title><description>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Pues miren, en una tarde de éstas en que ya comienza la primavera, leyendo un libro sobre la Historia de Grecia me tropecé con este párrafo que a continuación transcribo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Vean:&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;“… te invito a reflexionar sobre un verbo existente en la lengua griega que, no teniendo equivalente en ninguna otra, es de hecho intraducible, a menos que se recurra a oraciones complejas. Este verbo es “agorazein”, y quiere decir “ir a la plaza para ver qué se dice” y por lo tanto, hablar, comprar, vender y verse con los amigos; pero también significa salir de casa sin una idea precisa, holgazanear al sol a la espera de que llegue la hora de la comida… rezagarse hasta formar parte integrante de un magma humano hecho de gestos, miradas y ruidos… La forma de caminar del “agorazein” es el de avanzar lento, con las manos detrás de la espalda y siguiendo un recorrido casi nunca rectilíneo. Quien le contemplara, habiendo venido de fuera, se quedaría asombrado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al ver un grupo tan nutrido de ciudadanos caminando arriba y abajo por la calle, deteniéndose cada tres pasos, discutiendo en voz alta y volviendo a andar para volverse a parar de nuevo. Esto le llevaría a creer que había llegado en un día especial de fiesta cuando, en realidad, estaría asistiendo a una escena normal de agorazein”.&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;La escena me llenó de perplejidad, y no porque ignorase el modo de vivir de los antiguos griegos, sino porque de repente me di cuenta de que, al otro lado de mi ventana, un mundo distinto al de aquellas ágoras, caminaba ya a lomos del siglo XXI de nuestra era. ¡Y en su esencia eran tan diferentes…!&lt;br /&gt;En la calle de hoy, multitud de viandantes iban y venían con prisa, generalmente solitarios y silenciosos, sin aspecto de tener tiempo para holgazanear reflexionando sobre los misterios que encierra la naturaleza, el cerebro humano o la vida después de la muerte. ¡Cosas tan lejanas…! Tampoco llevaban las manos tras la espalda, o en los bolsillos y, por supuesto, no se les veía intención alguna de querer silbar despreocupadamente en la tranquila plaza de un pueblo, ni siquiera de saber hacerlo, y menos con despreocupación. Gentes cargadas de paquetes, como quien&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pertenece a un hormiguero gregario al que se acude con el sólo ánimo de llenar la despensa en previsión de los fríos del invierno. Y ni una cigarra al alcance de la vista…&lt;br /&gt;Los paisajes no diferían en gran manera; pero sí, ¡en su esencia eran tan diferentes!&lt;br /&gt;Créanme, sentí dentro de mí un intenso escalofrío.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2008/04/qu-es-eso-del-agorazein.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-8425947801345977880</guid><pubDate>Fri, 18 Jan 2008 12:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-01-18T13:31:31.277+01:00</atom:updated><title>JESUCRISTO  ¿POR DÓNDE ANDAS?</title><description>Es día 1 de enero, Año Nuevo. Mientras desayuno pongo la tele por si hay novedades. Cojo el mando y muevo canales.  Buscaba algún concierto, algo que me pusiera a bien con el universo mundo que dejé la noche pasada hecho un alarido. Pero he aquí que me tropiezo con el Santo Padre en su misa cantada cuyo derredor, por cierto, me recuerda el Renacimiento. Cruces de oro, elegantes columnas de mármol, sagrario de materiales nobles con joyas incrustadas, candelabros barrocos ricamente labrados parece que en plata y oro, cálices-joya, casullas primorosamente cosidas y bordadas, espectacular catedral, espléndido coro, boato, riqueza, bienestar… Y en cuanto a la esperada retórica,  repetidas alusiones a los fieles cristianos, a la familia ortodoxa y tradicional, a la obediencia… Poder… &lt;br /&gt;No lo puedo remediar, algo me cruje. Cierro los ojos para que descansen de tanto esplendor y se me dibuja en la mente la imagen de esa niña negrita encorvada en tierra, muriendo de hambre y acosada por un buitre que espera su pronta rendición para atacarla. Una  foto universalmente conocida, tomada en 1994 por el fotógrafo sudanés Kevin Carter. El hambre… casi un bebé muriendo solo… Abro los ojos y en la pantalla el Santo Padre, arropado por una pléyade de obispos pulcramente revestidos, eleva un cáliz que, he de confesar, es una maravilla de orfebrería. Una obra de arte… “El principal problema en el que debe volcarse la iglesia católica de hoy, es la salvaguarda del matrimonio”. Eso proclamaban los obispos en la manifestación de ayer. ¿Incluirán estos santos hombres dentro de su preocupación prioritaria a la familia de la niña hambrienta?   Kevin Carter, el fotógrafo, se suicidó cuatro meses después acosado por recuerdos de tal laya. &lt;br /&gt;En la primera cadena están dando el clásico Concierto de Año Nuevo retransmitido desde Viena. Otro escenario extraordinario con el esplendor que proporcionan el dinero y el lujo del primer mundo, aunque ni comparación con el entorno del Santo Padre. Un auditorio profusamente engalanado con  flores, cortinajes y columnatas impresionantes, todo un alarde. En este caso me atrapa la música que me hace olvidar de momento a la negrita que sigue muriendo en la foto. No sé por qué no me duele tanto esta riqueza, no llega a crujirme por dentro de esa manera; no sé si será porque tengo la mente llena de suaves corcheas, fusas y semifusas que me llevan por los aires y consiguen aliviar mis sentimientos doloridos a causa de mi impotencia ante semejante estado de cosas. Comparo el lenguaje melífluo del Papa con el torrente del vals que nos invade, y a pesar de la riqueza excesiva que también observo en el teatro vienés, no me sale de dentro tan airada censura. Claro que la música, que yo entienda, no nació para ser rentable, (aunque tampoco Jesucristo para sacarle el jugo) y nunca el campo de la melodía se declaró en posesión de ninguna dogmática verdad. Cuando puede, vuela, permite que la escuchen todos y se deja interpretar por cada mente, no hay un censor que unifique criterios que facilite el dominio de la grey… No hay una música ortodoxa y otra heterodoxa en el sentido amplio de la palabra.&lt;br /&gt;Si viniera, si le diera por venir, ¿qué pensaría Jesucristo de todo esto sobre lo que  elucubro, mientras se va acabando el concierto de Viena? Con sus sencillos sayales y su filosofía de la caridad, la igualdad, la misericordia y el amor, ¿sería bien recibido en el Vaticano?  Tal vez recogiera en sus brazos el cuerpecito de la niña hambrienta y se diera una vuelta por Viena para serenar su espíritu, evitando cuidadosamente todos esos caminos que llevan a Roma.&lt;br /&gt;Suena la Marcha Radetsky. Eso quiere decir que se acabó el concierto. Supongo que el Papa estará dando también su bendición desde la ventana de sus aposentos privados. El año bisiesto emprende su marcha.&lt;br /&gt;En fin… Pues como dijo el poeta, y yo muchas veces, Dios dirá, que siempre está callado.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2008/01/jesucristo-por-dnde-andas.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-4625226350246003958</guid><pubDate>Sun, 23 Dec 2007 14:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-23T16:10:23.868+01:00</atom:updated><title>SOLSTICIO  DE  INVIERNO</title><description>Hoy es un día de esos. Veintiuno de diciembre. La noche más larga, el día más corto… Pero mañana, eso, va a cambiar. Poquito a poco el día se hará más largo que la noche y los bulbos, bajo tierra, lo notarán y comenzarán a subir para encontrarse con la luz del sol porque el cielo ya tiene visos de resplandor de primavera. Pero mientras tanto, entre los intersticios del tiempo, pasarán cosas… Algunas buenas que harán reír, otras malas que harán llorar, algunas que se recordarán durante mucho tiempo, tal vez siempre, y otras que caerán en el olvido en tan sólo minutos, horas, días, meses… Guerras, muertes, dolor, nacimientos, gozo, tanto da qué. Pero los solsticios estarán ahí, puntuales, trayendo a la memoria los rituales celtas de hace tanto tiempo, los conjuros de brujas o el nacimiento del Niño al que los cristianos llaman Dios.&lt;br /&gt;El planeta seguirá rodando alrededor del sol por tiempo y tiempo… O tal vez surja  otra teoría que arruine esa tan largamente admitida que enviará al sol al olvido porque sea otra energía la que nos hace vivir. Lo cierto es que en el mientras tanto, muchos habrán muerto, otros muchos habrán nacido y algunos más habrán escrito poesías. Y otras muchas, muchas cosas habrán ocurrido, muchas más. Pero yo y mis coetáneos, ya no tendremos noticia de tanto acontecimiento. Tal vez ya estemos empujando al bulbo que deseará brotar en primavera, tal vez, quién sabe… Porque nunca cesará este eterno suceder cosas; no cesará, creemos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                ─────────────────────────────────────</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/12/solsticio-de-invierno.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-8832701405662842296</guid><pubDate>Thu, 15 Nov 2007 13:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-11-15T14:11:36.798+01:00</atom:updated><title>A LOS AMIGOS DE UN AMIGO...</title><description>Transmito lo que un amigo me pide que publique; y como lo encuentro razonable, pongo a su disposición esta vía que es de todos. Esto es lo que él quiere decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Lo admito: internet es un fenómeno asombroso. Podría decirse que ha cambiado nuestras vidas y tal vez nos quedaríamos cortos, no tengo palabras para expresar mi consternación. Comunicarme con amigos que viven en las Américas, en el Polo Norte o en el Cono Sur en fracciones de segundo me supuso entrar en el más profundo de los pasmos. Encontrar cualquier información, bibliografía, noticias… la locura. Y en  meses, sólo en meses, he ido familiarizándome con aparatos, mensajes y poco a poco me está pareciendo este nuevo mundo algo más familiar. Es lo que pasa con la rutina… &lt;br /&gt;Pero, dicho esto, me gustaría hablar también sobre el envés de la cuestión. Porque todo haz tiene su envés; incuestionable ¿no?  Y lo del dichoso envés viene a cuento porque en poco tiempo he comenzado a ser inundado por un sin fin de mensajes, fotos fabulosas pasadas por la garlopa y arregladas a lo calendario, chistes, amenazas, consejos y chantajes encubiertos (si no envías este mensaje a diez amigos, algo malo te pasará, o bueno, o regular), procacidades, oraciones, pero sobre todo máximas de cientos de sabios o consejos de corte personal que pretenden tocar la fibra del lector, pero que al final, lo que suelen tocar es otra cosa… &lt;br /&gt;Les aseguro que he llegado al hartazgo. Porque no quiero consejos, ni reflexiones, ni graciosas comparaciones entre la diversa condición hombre-mujer, y ni siquiera me hace gracia ver a Aznar vestido de lagarterana, a Zapatero de Supermán o al mismo Papa de Fallera Mayor con aquellas peinetas...&lt;br /&gt;Así que, a quien conviniere: sepan vuesas mercedes que sólo deseo recibir aquello que sea realmente extraordinario y, ante la duda, aconsejo abstenerse.    &lt;br /&gt;Gracias por haberme dejado expresar lo que no sabía dónde decir.”&lt;br /&gt;De nada.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/11/los-amigos-de-un-amigo.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-2002041788538454565</guid><pubDate>Thu, 11 Oct 2007 20:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-11T22:51:01.925+02:00</atom:updated><title>Serge  Latouche: defensor del decrecimiento económico</title><description>Un artículo aparecido en la Vanguardia, edición digital. Viernes 16-03-2007&lt;br /&gt;Entrevista a *Serge Latouche*, profesor emérito de Economía en la&lt;br /&gt;Universidad París-XI. Se confiesa defensor del decrecimiento económico.&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;Tengo 67 años, nací en Vannes y vivo en París. Soy profesor emérito de&lt;br /&gt;Economía en la Universidad París-XI. Estoy casado y tengo tres hijos y&lt;br /&gt;cuatro nietos. ¿Política? Alternativa, abogo por un cambio de modelo: ¡soy&lt;br /&gt;un objetor del crecimiento! Soy agnóstico. El actual crecimiento económico es&lt;br /&gt;insostenible: hay que frenarlo y decrecer&lt;br /&gt;- ¿Se define usted como objetor del crecimiento?&lt;br /&gt;- Sí. Yo objeto contra la imperante religión del crecimiento económico. Se&lt;br /&gt;venera el crecimiento como fin en sí mismo, se persigue siempre crecer por&lt;br /&gt;crecer. ¡Es algo irracional y suicida!&lt;br /&gt;- Yo creía que crecer era bueno.&lt;br /&gt;- ¿Sí? *En Europa, el producto interior bruto en 200 años se ha multiplicado&lt;br /&gt;por treinta. Y pregunto: ¿somos hoy treinta veces más felices?* - Entendido.&lt;br /&gt;- Consumimos 20 o 30 veces más, ¡eso sí! La lógica imperante es: ¡más, más,&lt;br /&gt;siempre más! Eso nos conduce a una colosal presión sobre los recursos&lt;br /&gt;naturales, a agotarlos.&lt;br /&gt;¿Y a qué ritmo crecemos hoy?&lt;br /&gt;- El crecimiento económico europeo, según el PIB, es de un 2% cada año.&lt;br /&gt;- No parece tanto...&lt;br /&gt;- Crecer un 2% anual sobre la ya altísima cota de producción y consumo&lt;br /&gt;europea ¡es muchísimo! Los recursos son limitados.&lt;br /&gt;- Explotaremos más bolsas de petróleo.&lt;br /&gt;- Queda menos petróleo cada día. Y su explotación es cada día más&lt;br /&gt;costosa.*Dentro de unos quince años, un barril costará 400 dólares:&lt;br /&gt;¡eso hará&lt;br /&gt;inviable la aviación civil! *&lt;br /&gt;- Hallaremos nuevas fuentes de energía.&lt;br /&gt;- Los científicos no son tan optimistas al respecto. Por hoy, producir un&lt;br /&gt;kilo de carne de vaca europea exige ¡seis litros de petróleo!&lt;br /&gt;- ¿Cómo calcula eso?&lt;br /&gt;- Sume el petróleo necesario para fabricar piensos, abonos, para mover&lt;br /&gt;tractores y la industria agroalimentaria del ramo, y el matadero, el&lt;br /&gt;transporte de la carne...&lt;br /&gt;- Entonces la carne se encarecerá...&lt;br /&gt;- Además, esas vacas son viables porque fuera de Europa se usan territorios&lt;br /&gt;- para cultivar sojas y otros forrajes para sus piensos- cuya superficie&lt;br /&gt;equivale a ¡siete veces la de Europa! A cambio, les exportamos residuos.&lt;br /&gt;- Carne por mierda.&lt;br /&gt;- ¡Un 20% de los habitantes del planeta consume un 86% de los recursos del&lt;br /&gt;planeta! Y en la cúspide estamos la llamada clase consumidora mundial:600&lt;br /&gt;millones de personas (cifra que coincide con los automóviles que circulan en&lt;br /&gt;la Tierra), distribuidas así: 300 millones en Europa, 200 millones en EE.&lt;br /&gt;UU. y 100 millones en Japón y China.&lt;br /&gt;- ¡Y todo el resto de la humanidad anhelando entrar también en este club!&lt;br /&gt;- Por eso la única salida sensata es decrecer. ¡Fomentar el crecimiento es&lt;br /&gt;insensato, sólo conduce a la debacle global!&lt;br /&gt;- ¿En qué medida cada repunte de crecimiento mina recursos naturales?&lt;br /&gt;- Lo medimos por la llamada impronta ecológica, que consiste en el impacto&lt;br /&gt;que nuestro nivel de vida tiene en el espacio bioproductivo de la Tierra.&lt;br /&gt;- ¿Qué entiende por espacio bioproductivo?&lt;br /&gt;- Es el espacio que nos surte de alimentos, energía, recursos: el planeta&lt;br /&gt;tiene 51.000 millones de hectáreas, de las que 12.000 millones son&lt;br /&gt;bioproductivas. ¡De ellas dependemos todos los habitantes del planeta!&lt;br /&gt;- ¿Qué parte de ese espacio me nutre a mí?&lt;br /&gt;- Dada la actual población de la Tierra, cada uno deberíamos sostenernos con&lt;br /&gt;1,8 hectáreas de ese espacio bioproductivo.&lt;br /&gt;- Dice "deberíamos"... ¿No es así?&lt;br /&gt;- El actual nivel de vida de los españoles: necesita ¡4,5 hectáreas por&lt;br /&gt;persona/ año! para sostenerse. Si todos los habitantes del planeta quisieran&lt;br /&gt;vivir como los españoles..., ¡harían falta dos planetas y medio!&lt;br /&gt;- ¿Y si quisieran vivir como los franceses? - Serían necesarios tres&lt;br /&gt;planetas.&lt;br /&gt;- ¿Y como los estadounidenses? - Seis planetas.&lt;br /&gt;- ¡Seis planetas!&lt;br /&gt;- *De seguir creciendo al 2% anual, en el año 2050 la humanidad necesitaría&lt;br /&gt;ya explotar ¡30 planetas!* como la Tierra para sostener tal crecimiento.&lt;br /&gt;Ahora consumimos el patrimonio acumulado por la Tierra en miles de años: hoy&lt;br /&gt;quemamos en un año lo que la fotosíntesis tardó 100.000 años en producir.&lt;br /&gt;- ¿Qué deberíamos hacer para frenar esto?&lt;br /&gt;- Volver a una impronta ecológica igual a 1 planeta y no más: o sea,&lt;br /&gt;sostenernos con 1,8 hectáreas por persona y año.&lt;br /&gt;- Dicte tres medidas para conseguirlo.&lt;br /&gt;- ¿Sólo tres? Bien. Una: optimizar el uso de la energía, pues el grupo de&lt;br /&gt;estudiosos Nega-wat en un informe ha demostrado que *en Francia podríamos&lt;br /&gt;consumir ¡cuatro veces menos energía! con similar rendimiento. *&lt;br /&gt;- Dos. - Volver a una agricultura ecológica, con abonos naturales y sin&lt;br /&gt;pesticidas, y fomentar el localismo agropecuario. Y tres: dejar de derrochar&lt;br /&gt;cada año ¡500.000 millones de dólares en publicidad! Esto por higiene&lt;br /&gt;espiritual y material: en papel supone 50 kilos de bosque por persona y año.&lt;br /&gt;- ¿Quiénes son los beneficiario del actual sistema?&lt;br /&gt;- Grandes transnacionales como Monsanto. Y todos nosotros somos a la vez&lt;br /&gt;víctimas y verdugos...&lt;br /&gt;- ¿Ha visto la película de Al Gore?&lt;br /&gt;- Sí, y aconsejo verla porque te conciencia. *Aunque no analiza la lógica&lt;br /&gt;del sistema*, no denuncia la lógica perversa del crecimiento. *No señala&lt;br /&gt;responsabilidades. *&lt;br /&gt;- ¿Podemos ser ricos de modo sostenible?&lt;br /&gt;- Si vinculamos riqueza a consumo material, no. Por eso nuestro mayor&lt;br /&gt;desafío actual consiste en redefinir la idea de riqueza: entenderla como&lt;br /&gt;satisfacción moral, intelectual, estética, como empleo creativo del ocio.&lt;br /&gt;- ¿Y lo lograremos, profesor?&lt;br /&gt;- Lo lograríamos si todos pensásemos como piensa mi amigo el poeta&lt;br /&gt;Castoriadis, que siempre me dice: "*Yo prefiero adquirir un nuevo amigo a un&lt;br /&gt;nuevo coche". *</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/10/serge-latouche-defensor-del.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-5939743627403161324</guid><pubDate>Mon, 10 Sep 2007 21:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-10T23:34:39.230+02:00</atom:updated><title>"SOBRE LAS GUERRAS"  kAPUSCINSKI</title><description>Cuáles son las características de las guerras actuales? ¿Estamos ante un nuevo tipo de guerra?&lt;br /&gt;Tradicionalmente la guerra fue un enfrentamiento entre Estados. Un conflicto entre fuerzas armadas organizadas y jerarquizadas, representantes armados del Estado. El objeto de las guerras ha sido siempre la conquista territorial y la derrota del enemigo estatal. En ese sentido, la guerra tradicional es un fenómeno muy bien definido. Ahora tenemos un nuevo tipo de guerra. Ya no tenemos guerras de Estados como tales. El objeto ya no es la conquista territorial. En el mundo moderno el territorio dejó de ser símbolo de prestigio. Un país puede tener un territorio enorme, pero eso no significa que sea poderoso. Al revés. Muchos países con grandes territorios son muy débiles como Estados. Por ejemplo, Sudán. El territorio no tiene importancia. Lo que cuenta es el poder económico y militar. Se cambiaron los actores y los objetivos de la guerra. Ahora tenemos muchos actores distintos: mafias, milicias tribales, terroristas, narcotraficantes, mercenarios. Se trata de grupos armados que se independizaron del Estado. El Estado como tal ha perdido el monopolio del instrumento de la violencia, rompiendo con una de las definiciones tradicionales de la naturaleza de todo Estado: el de monopolista de los instrumentos de violencia. Los actores de la violencia se han "democratizado" y actúan de forma independiente, y son estos grupos los que empezaron a crear nuevas situaciones de conflicto militar.&lt;br /&gt;     La guerra tradicionalmente fue financiada por el Estado, con recursos del Estado. Ahora estos grupos que utilizan la violencia a su libre arbitrio se autofinancian, ya sea mediante el robo, o la inversión en paraísos fiscales, o el lavado de dinero, o la invasión y uso de las minas de diamantes o el dinero del narco, y se vuelven independientes económicamente. Ya no necesitan al Estado, al contrario, el Estado se convierte en su enemigo principal. En su competencia.&lt;br /&gt;     Esta es la primera diferencia: la independencia y proliferación de estos grupos armados autónomos. Junto a esto, tenemos un tremendo desarrollo de la tecnología en el armamento y un aumento espectacular del mercado negro de armas. Además, no sólo las armas ligeras actuales son muy precisas, sino que son muy fáciles de manejar, lo que permite a estos grupos contratar gente desesperada, niños huérfanos, desocupados, mercenarios, para engrosar las filas de sus ejércitos particulares.&lt;br /&gt;     En este escenario, las fuerzas armadas tradicionales son una cosa antigua, sin sentido, sin poder real para enfrentarse a estas nuevas situaciones. Los ejércitos tradicionales están estructurados para otros fines y no tienen capacidad de respuesta, son muy lentos y muy burocráticos. La situación actual es paradójica: cuanto más se desarrollan estos grupos militares autofinanciados no gubernamentales, más se empeñan las fuerzas armadas en un plan arcaico, estatal y sin sentido.&lt;br /&gt;     El sentido de la guerra, según Clausewitz y todos los clásicos del tema, es defender un Estado o atacar a otro Estado. Todo conflicto se daba en un plano estatal. De ahí nacen, por ejemplo, las alianzas militares y de defensa. Los nuevos actores de las guerras se basan no en el pensamiento estatal sino en el pensamiento tribal, racial, de identidad, religioso. Todos son objetivos particulares. Se lucha por promover un grupo étnico, los intereses de una minoría, ciertos objetivos religiosos, y esto cambia las reglas del juego.&lt;br /&gt;     En ese mundo descentralizado y posmodernista existe todo un conjunto de conflictos armados muy cambiante. Nada es permanente. Los aliados de hoy se enfrentan mañana y las alianzas se rompen cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso es que persisten los conflictos tradicionales entre Estados, como sucede entre la India y Pakistán.&lt;br /&gt;Nuestro mundo es muy grande. Somos seis mil millones de hermanos en esta tierra. Tenemos una gran variedad de situaciones. Todo es posible, pero lo interesante es describir lo que es nuevo, no lo que ya se conoce. Además, el conflicto entre la India y Pakistán también está vinculado con estas nuevas situaciones por la guerrilla en Cachemira. Junto a las fuerzas armadas estatales tenemos a esos grupos armados y junto a esa situación de conflicto fronterizo entre Estados tenemos un conflicto religioso.&lt;br /&gt;     El nuevo problema es que los poderes estatales ya no controlan al cien por ciento la situación y eso los vuelve más peligrosos. Ni el presidente de Estados Unidos ni nadie. Los grandes líderes sólo pueden influir de manera parcial, porque la situación en el mundo contemporáneo tiende grandemente a la dispersión particular de los conflictos armados y eso los vuelve más peligrosos.&lt;br /&gt;(Fragmento de una entrevista realizada por Ricardo Cayuela a Ryszard Kapuscinski)</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/09/sobre-las-guerras-kapuscinski.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-5012396992294545925</guid><pubDate>Mon, 23 Jul 2007 14:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-23T16:51:58.740+02:00</atom:updated><title>DESDE MI HUMILDE ESTUPIDEZ</title><description>"Tras estudiar a Hemingway, decidí que me gustaba el realismo. Hace dos años, en cambio, pregonaba, extasiado, "el arte por el arte". Quizá esté confuso por haber crecido en una sociedad sin valores, ideas ni cultura. Empecé mis estudios filológicos sin haber leído las desventuras de Don Quijote o Lázaro. Como todo hijo de mi tiempo, cincelé mis amistades y personalidad a golpe de tecnología y "botellón", y llegué a la universidad con la  mochila de sueños y cultura demasiado vacía. Sin poder ver corriente alguna, ni filosófica ni literaria, decidí nadar en contra de mi ignorancia, perseguir aquellos residuos de magia que aún flotan por el mundo. Y desde mi humilde estupidez puedo asegurarle que aún hay lugar para las ideas: lienzos en blanco y, ansiosos por jóvenes, podemos asimilar las chispas de verdad de todas y cada una de las corrientes anteriores, libres del contexto cultural y del corsé ideológico que condicionan cualquier época. Es decir, que por no ser nada, los jóvenes podemos serlo todo. A todos aquellos que desprecian, condescendientes, a nuestra generación, gritémosles que nosotros comenzaremos la eternidad: iluminados, barrocos, románticos, possitivistas y realistas, tenemos la oportunidad de alcanzar la cumbre. Quzá nosotros no triunfemos, pero podemos llenar  el cambio de esperanza en este tiempo que nos enseña a perderla"&lt;br /&gt;¡¡¡ÁNDELE, MUCHACHO!!!                                                  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                     ALEJANDRO WANG LU (Bilbao)&lt;br /&gt;                                          (Carta premiada en el XL Semanal nº 1030</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/07/desde-mi-humilde-estupidez.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-9181363528194566931</guid><pubDate>Sun, 08 Jul 2007 16:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-08T18:09:39.572+02:00</atom:updated><title>LIBROS SIN LECTORES</title><description>LIBROS SIN LECTORES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pido a la administradora de este blog que me preste su espacio, ya que lo infrautiliza, para reproducir un artículo de prensa, que sale concretamente en Información de Alicante (8-7- o7) Porque presupongo que el autor, un joven profesor de instituto llamado Juan Navarro de San Pío, no va a tener inconveniente en que así lo haga. Y lo tomo como punto de referencia porque el hecho al que se refiere ─ en las bibliotecas públicas, los libros que no son reclamados por ningún lector, son condenador al reciclaje─  me temo que sea desconocido por la mayoría de los incluso lectores empedernidos. Jesús Navarro lo explica de esta excelente manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No sólo tiemblan los editores y los libreros. Ahora también los bibliotecarios sufren ante la idea de tener que desprenderse de algunos de sus libros. Mi bibliotecaria me lo explicó el otro día: no hay espacio suficiente para todas las publicaciones, luego habrá que purgar los libros y revistas que no hayan tenido lectores en todos estos años. Es decir, aquellos cuya ficha de lectores, en los que aparece la fecha en la que ha de ser devuelto el libro, esté vacía. Claro que yo supuse erróneamente que con purgar se refería mi bibliotecaria a trasladar esos libros a otras bibliotecas públicas. No, su destino es infinitamente más trágico y cruel: acabarán en el reciclaje.&lt;br /&gt; Siempre me ha parecido algo heroico hojear en las estanterías de las bibliotecas aquellos libros que todavía no han encontrado lectores. Es una emoción comparable a la de descubrir un tesoro que ha pasado inadvertido al resto de los lectores que conviven en la misma isla o biblioteca. Una biblioteca es el espejo en el que vemos reflejado el paisaje lector de una ciudad, resultado de nuestras preferencias y deseos, pero tan importantes son los libros leídos como aquellos que nunca salieron de sus estanterías. Sería imposible trazar la historia de la lectura de una biblioteca sin contar con esos libros huérfanos. Y, además, supondría una triste lección educativa para futuros lectores y escritores: no hay libro sin lectores que merezca existir.&lt;br /&gt; Me imagino las discusiones de las bibliotecarias para elaborar la lista negra de los libros proscritos por falta de lectores. ¿A quién salvar del reciclaje ¿Cuánto espacio dispones en tu casa para libros exiliados? Qué ironía tan trágica: amantes de la lectura convertidos a la fuerza en poco menos que funcionarios de aquella siniestra brigada contra el libro llamada «Fahrenheit 451». La resistencia que ejercían los últimos lectores de la inquietante sociedad totalitaria -novelada por Ray Bradbury y llevada al cine por François Truffaut- consistía en elegir un libro y aprendérselo de memoria para evitar que, en caso de ser detenidos, el libro fuera destruido. Eran los hombres-libro que vivían en un bosque y se dedicaban a recitar su libro amado mientras paseaban incansablemente bajo el sol o la nieve.&lt;br /&gt; No es ésta, sin embargo, la única respuesta posible. Lo cuenta Alberto Manguel en «La biblioteca de noche», libro fascinante que, por cierto, pertenece a la misma biblioteca ahora amenazada. Sucedió en la nueva biblioteca de San Francisco, en la que el arquitecto no había previsto espacio suficiente para todos los volúmenes de la antigua. Así que llevaron al vertedero todos aquellos libros sin lectores. Aunque lo extraordinario de esta historia es que «para salvar la mayor cantidad de libros posibles unos cuantos bibliotecarios heroicos se introducían furtivamente entre las estanterías por la noche y estampaban en los volúmenes amenazados fechas de préstamos falsas».&lt;br /&gt; En la Alemania de Hitler se quemaban libros, en la España de Franco la «cultura» se dedicaba a elaborar listas de libros prohibidos. Eran dictaduras en las que no existía libertad de opinión. Hoy en día las modernas sociedades democráticas generan paradojas burocráticas incomprensibles: la falta de espacio, que es también falta de presupuesto y ausencia de voluntad política, ha dado lugar a un nuevo género de libros: libros sin lectores, libros sin patria. En su novela «Auto de fe», Elias Canetti escribió: «La mejor definición de patria es: biblioteca». ¿Por qué no construir una biblioteca para salvar de la destrucción todos aquellos libros huérfanos de lectores? Sería la más melancólica de todas las bibliotecas habidas en el mundo: la biblioteca del exilio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no construir -digo yo, Ana Herrero- una biblioteca en donde el espacio sea lo de menos? ¿Cómo se tendría que poner el primer ladrillo?                                                                                                                  Un saludo.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/07/libros-sin-lectores.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-2394100977118548869</guid><pubDate>Fri, 15 Jun 2007 17:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-06-15T19:46:19.137+02:00</atom:updated><title>CANCIÓN DEL ESPOSO SOLDADO  Miguel Hernández</title><description>CANCIÓN DEL ESPOSO SOLDADO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He poblado tu vientre de amor y sementera,&lt;br /&gt;he prolongado el eco de sangre a que respondo&lt;br /&gt;y espero sobre el surco como el arado espera:&lt;br /&gt;he llegado hasta el fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,&lt;br /&gt;esposa de mi piel, gran trago de mi vida,&lt;br /&gt;tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos&lt;br /&gt;de cierva concebida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya me parece que eres un cristal delicado,&lt;br /&gt;temo que te me rompas al más leve tropiezo,&lt;br /&gt;y a reforzar tus venas con mi piel de soldado&lt;br /&gt;fuera como el cerezo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espejo de mi carne, sustento de mis alas,&lt;br /&gt;te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.&lt;br /&gt;Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,&lt;br /&gt;ansiado por el plomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre los ataúdes feroces en acecho,&lt;br /&gt;sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa&lt;br /&gt;te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho&lt;br /&gt;hasta en el polvo, esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando junto a los campos de combate te piensa&lt;br /&gt;mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,&lt;br /&gt;te acercas hacia mí como una boca inmensa&lt;br /&gt;de hambrienta dentadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:&lt;br /&gt;aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,&lt;br /&gt;y defiendo tu vientre de pobre que me espera,&lt;br /&gt;y defiendo tu hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado&lt;br /&gt;envuelto en un clamor de victoria y guitarras,&lt;br /&gt;y dejaré a tu puerta mi vida de soldado&lt;br /&gt;sin colmillos ni garras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es preciso matar para seguir viviendo.&lt;br /&gt;Un día iré a la sombra de tu pelo lejano,&lt;br /&gt;y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo&lt;br /&gt;cosida por tu mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus piernas implacables al parto van derechas,&lt;br /&gt;y tu implacable boca de labios indomables,&lt;br /&gt;y ante mi soledad de explosiones y brechas&lt;br /&gt;recorres un camino de besos implacables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el hijo será la paz que estoy forjando.&lt;br /&gt;Y al fin en un océano de irremediables huesos&lt;br /&gt;tu corazón y el mío naufragarán, quedando&lt;br /&gt;una mujer y un hombre gastados por los besos.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/06/cancin-del-esposo-soldado-miguel.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-277408654902464879</guid><pubDate>Wed, 23 May 2007 13:12:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-05-23T15:19:14.691+02:00</atom:updated><title>NECESIDAD DE LA LECTURA   de Emilio  Lledó  (fragmento)</title><description>La lectura, los libros, son el más asombroso principio de libertad y fraternidad. Un horizonte de alegría, de luz reflejada y escudriñadora, nos deja presentir la salvación, la ilustración, frente al trivial espacio de lo ya sabido, de las aberraciones mentales a las que acoplamos el inmenso andamiaje de noticias siempre las mismas, porque es siempre el mismo nuestro apelmazado cerebro. Los libros nos dan más, y nos dan otra cosa. En el silencio de la escritura cuyas líneas nos hablan, suena otra voz distinta y renovadora. En las letras de la literatura entra en nosotros un mundo que, sin su compañía, jamás habríamos llegado a descubrir. Uno de los prodigios más asombrosos de la vida humana, de la vida de la cultura, lo constituye esa posibilidad de vivir otros mundos, de sentir otros sentimientos, de pensar otros pensares que los reiterados esquemas que nuestra mente se ha ido haciendo en la inmediata compañía de la triturada experiencia social y sus, tantas veces, pobres y desrazonados saberes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura no es sólo principio y origen de libertad intelectual, sino que ella misma es un universo de idealidad libre, un territorio de la infinita posibilidad. Los libros son puertas que nadie podría cerrarnos jamás, a pesar de todas las censuras. Sólo una censura sería realmente peligrosa: aquella que, inconscientemente, nos impusiéramos a nosotros mismos porque hubiéramos perdido, en la sociedad de los andamiajes y los grumos mentales, la pasión por entender, la felicidad hacia el saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda verdadera liberación, todo gozo de vivir y de sentir, empieza en nuestra mente. Y esa mente, parte ideal de nuestro cuerpo en la prodigiosa red de sus neuronas, requiere también alimentación y sustento. Las palabras son la sustancia de las que la inteligencia se nutre. Y esas palabras vienen engarzadas en la original sintaxis de la literatura. Un mundo hecho lenguaje, argumentado y construido desde un infinito espacio donde todo el decir, todo el sentir, es posible. Pero un mundo, además, que, en su soledad, en su maravillosa inocencia y libertad, ya nadie manipula, nadie tergiversa, nadie puede ya falsear y alterar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras de la obra literaria están libres también de todo compromiso con los latidos del presente, con los desgarros de la pragmacia, con las insinuaciones del oportunismo y de la doblez. Pero, al mismo tiempo, nos comprometen con un mundo más hermoso -quiero decir de "formas" más claras-, con el mundo ideal de los sueños en su múltiple, dispar, idealidad de sus inacablables propuestas. La literatura nos enseña a mirar mejor este mundo de las cosas aún no bien dichas, estos contornos históricos inmediatos de los balbuceos políticos, de los apaños para justificar el egoísmo envilecido, de las trampas para conformarnos a vivir con la desesperanza de que lo que hay ya no da más de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta haber sentido alguna vez hablar, a través de la escritura, a nuestros clásicos, a los clásicos del siglo XX y de todos los siglos, para entender qué quiere decir tan sorprendente y extraña palabra. Suponemos que su clasicismo tiene que ver con una llamada de atención para que despertemos de las oscuras pesadillas diarias. En la etimología de "clásico" está tanto el significado de Clarín que nos convoca y aviva, como el de ciudadano de primera clase, el de orden; pero también el de modelo. Un modelo que no está, sin embargo, ante nuestros ojos para imitar comportamientos o actitudes. El carácter modélico de los clásicos, capaces de superar el tiempo y de sobrenadar a todas las interpretaciones que sobre ellos se hagan, consiste, precisamente, en hacer vivir, en incorporarse, desde la inalterable página de la escritura que la sostiene, al latido del corazón de cada lector. Un latido que es efímero, que es tiempo, pero un tiempo que, desde la aparente frialdad de páginas que superaron los siglos o los años, adquirieron, por ello, una cierta forma de pervivencia, que se encarna, de nuevo, en el cuerpo y en el aire que respira el lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendríamos que agradecer a todos esos escritores que nos acompañan, en el siempre breve espacio de nuestra vida, el que nos hayan entregado sus palabras que construyen una humana manifestación de eternidad. Una eternidad que no promete otra existencia más allá de las fronteras de cada vida y que, en el gozo de leer, en las horas de lectura, nos deja esquivar las paredes del tiempo y acariciar en los silenciosos murmullos de las letras, las espaldas de no sé bien qué especie de inacabada amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lenguaje fue, como es sabido, lo que empezó a distinguir al animal humano de todos los otros animales próximos a él. Un lenguaje que, además de comunicación y comprensión, creó también sensibilidad, emociones, pasiones, desde el complejo entramado de la realidad corporal. Pero las palabras, fuente de abstracción y solidaridad, se fueron ciñendo al territorio de las primeras e inmediatas experiencias, a lo que los ojos veían y las manos tocaban, condicionadas a la dureza del vivir, a la necesidad de sobrevivir: "mañana lloverá", "tengo sed", "la cosecha es buena", "quiero comprar tu escudo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento, sin embargo, de esa cultura de la realidad, alguien pronunció ante sus oyentes, con el ritmo pausado del hexámetro: "Canta, Musa, la cólera de Aquiles", y no existía Musa alguna que cantase, ni siquiera Aquiles alguno que se pudiera encolerizar. Y no era la Musa la que cantaba, sino el hombre que decía esos versos, que nos harían emocionar con ellos y pensar, de paso, que las palabras solas eran el origen de esa emoción. Al no podernos conformar a ninguna experiencia pragmática, ese lenguaje nos enseñaba que oír, leer, interpretar se desplazaban ya a un dominio donde la naturaleza del "animal que habla" construía y afianzaba su posibilidad, su liberación y, en definitiva, su humanidad.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/05/necesidad-de-la-lectura-de-emilio-lled.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-8386115193534366156</guid><pubDate>Sun, 11 Mar 2007 19:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-03-12T00:01:12.541+01:00</atom:updated><title>LOS  HERALDOS  NEGROS</title><description>HAY GOLPES EN LA VIDA, TAN FUERTES... YO NO SÉ!&lt;br /&gt;GOLPES COMO DEL ODIO DE DIOS; COMO SI ANTE ELLOS,&lt;br /&gt;LA RESACA DE TODO LO SUFRIDO&lt;br /&gt;SE EMPOZARA EN EL ALMA... YO NO SÉ!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SON POCOS, PERO SON... ABREN ZANJAS OSCURAS&lt;br /&gt;EN EL ROSTRO MÁS FIERO Y EN EL LOMO MÁS FUERTE.&lt;br /&gt;SERÁN TAL VEZ LOS POTROS DE BÁRBAROS ATILAS: &lt;br /&gt;O LOS HERALDOS NEGROS QUE NOS MANDA LA MUERTE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SON LAS CAÍDAS HONDAS DE LOS CRISTOS DEL ALMA,&lt;br /&gt;DE ALGUNA FE ADORABLE QUE EL DESTINO BLASFEMA.&lt;br /&gt;ESOS GOLPES SANGRIENTOS SON LAS CREPITACIONES&lt;br /&gt;QUE ALGÚN PAN QUE EN LA PUERTA DEL HORNO SE NOS QUEMA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y EL HOMBRE... POBRE... POBRE! VUELVE LOS OJOS, COMO&lt;br /&gt;CUANDO POR SOBRE EL HOMBRO NOS LLAMA UNA PALMADA; &lt;br /&gt;VUELVE LOS OJOS LOCO, Y TODO LO VIVIDO&lt;br /&gt;SE EMPOZA, COMO UN CHARCO DE CULPA, EN LA MIRADA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HAY GOLPES EN LA VIDA, TAN FUERTES... YO NO SÉ! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                    CESAR VALLEJO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así acabo mi andadura por estos mundos de aire. Fue un placer. Recordaré, si no su fisonomía, sí sus ecos, con excepcional cariño, Lola.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/03/los-heraldos-negros.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-5158099728304009568</guid><pubDate>Mon, 12 Feb 2007 22:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-02-12T22:17:27.862+01:00</atom:updated><title>SMJ (Síndrome del Marido Jubilado)</title><description>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;               &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;EL&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;S.M.J,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;                &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;                   &lt;/span&gt;(Tarakawa y sus amigas)&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;                        &lt;/span&gt;(o la Trampa de la Madre Naturaleza)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;                     &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;(o simplemente El día de San Valentín)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Hace un par de años, recorté un divertido artículo supuestamente enviado desde Japón. Iba ilustrado con una foto que mostraba tres encantadoras viejecitas cogidas del bracete, mientras paseaban por el Parque de la Paz en Hiroshima ─que también, mencionar la Paz en esa escaldada población…─ y he de confesar que no les cabía más candor y dulzura. Bolsitos pasados de moda, que ellas sujetaban con sumo cuidado, como si quemaran, o desearan evitarles cualquier roce; buenos zapatos holgados y cómodos, y unos sombreros tan confortablemente deliciosos como un “tea cosy” (en inglés, funda hecha primorosamente a mano con materiales suaves y esponjosos para que la tetera y su té conserven el calor, por si no lo saben, o no recuerdan la palabra). “La comunicación con mi esposo –comentaba una de las damas a la periodista─&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al principio consistía en cartas de amor y palabras seductoras bajo cerezos en flor, pero con el tiempo, todo derivó en exigencias sobre la cena y críticas a mi labor de ama de casa. De modo que cuando él llegó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sonriendo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y anunció que estaba listo para jubilarse, me sentí desfallecer. Así que pensé: ya está, ahora voy a tener que divorciarme. Porque ya era bastante horrible tener que estar a su servicio después del trabajo, como para tener que aguantarlo durante todo el día. Era más de lo que yo podía soportar”&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Tarakawa, que así se llamaba la atormentada esposa, entró a formar parte del extraordinario número de mujeres japonesas mayores, afectadas por una enfermedad depresiva que los expertos habían ya catalogado como “el síndrome del marido jubilado” (SMJ). Eran mujeres que, habiendo tenido un respiro durante el hueco del día, mientras el esposo trabajaba o salía con sus amigos, ahora se habían convertido en seres entregados en cuerpo y alma al bienestar de sus maridos. Porque la jubilación alejó al esposo de sus congéneres, que habían quedado lejanamente sumergidos en el “sancta sanctorum” del trabajo. Así, a Tarakawa le cabía ahora, también, la misión de rellenar &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ese hueco de ocio, teniendo que abandonar a sus amigas de toda la vida con las que solía pasear por el Parque de la Paz. Comenzaron las úlceras de estómago, hablaba con dificultad y unos grandes ronchones empezaron a salirle detrás de las orejas. Los doctores, no encontrando motivo alguno para aquellos males, la enviaron al psiquiatra quien, inmediatamente, le diagnosticó un SMJ más grande que una casa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Les diré, para tranquilidad de ustedes que ahora me leen, lo que sucedió con Tarakawa y sus amigas del bolsito pasado de moda: tuvieron el coraje de enviar a sus maridos a un centro de “reciclaje” llamado “Hombres en la cocina” ─generosamente subvencionado por el gobierno nipón, dado lo alarmante de la enfermedad y el número de afectadas ─ &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y parece que un buen puñado de ellos consiguieron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“rehabilitarse” para tranquilidad de las esposas, que vieron desaparecer los ronchones, las úlceras y otros síntomas del todo alarmantes. No sabemos si Tarakawa logró de su marido mejoría suficiente pero, en todo caso, le deseamos ya a posteriori, que haya tenido buena suerte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Este artículo en el que me veo enzarzada, ha seguido caminos inusitados; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mi intención andaba encaminada a pulsar, en un principio, opiniones sobre el amor (ya que San Valentín asoma su aureola por tiendas y centros comerciales), opiniones, digo, de excelsos poetas o &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sesudos filósofos como Schopenhauer quien, ya que estamos, vean ustedes lo que opina…: “El amor tiene por fundamento un instinto dirigido a la reproducción de la especie …todas las pasiones amorosas de la generación presente no son, para la humanidad entera, más que una meditación sobre la composición de la generación venidera, de la cual, a su vez, dependen innumerables generaciones… la voluntad natural se transforma en voluntad de la especie… en este gran interés se funda lo patético y sublime del amor, sus transportes, sus dolores infinitos que desde millares de siglos no se cansan los poetas de representar con ejemplos sin cuento.” &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;¡Qué descorazonador! ¿Verdad, juventud ilusionada?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;O sea que la Naturaleza nos tiende, con el instinto fabricado con feromonas y cosas parecidas, una ladina trampa para perpetuar la especie…y deja a los inflamados poetas con los bolsillos repletos de metáforas, imágenes y églogas a Elisa, a Laura, a Beatriz, Fiammetta, incluso ¿por qué no? a Ofelia, Margarita&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o la mismísima Tarakawa cuando los cerezos estaban en flor y ella era joven y hermosa pero, eso sí, en edad de procrear…&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Bueno, sólo son filósofos… A mí, de entre todo lo que ha dicho Platón, Rousseau, Kant y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más y más, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;el que me ha enternecido de veras y siempre me hizo sonreír, ha sido Spinoza con aquella simpática definición: “El amor es un cosquilleo acompañado por la idea de una causa externa” Si la idea de la causa externa fuere algo así como Marilyn o Paul Newman, por conformar a ambos sexos, convengo en que Spinoza tenía un espléndido sentido del humor al tiempo que guardaba sus espaldas al no elaborar comentarios más comprometidos. Tampoco los novelistas dejaban de echar leña al fuego: “Observé a una pareja de seguramente recién amantes que estaba tomando posesión de una mesa cercana a la mía. Y comenzó la batalla de los instintos: imaginaba yo rayos invisibles transitando del uno al otro e intercomunicándose no se sabe qué elementos fisico-químicos insaciables. Ataduras invisibles que partían de la boca, los ojos, la piel… formando una red que los envolvía atrapándolos, atrapándolos…. Mecanismos primarios. Naturaleza sabia que estructura su esquema hábilmente con el laudable propósito de perpetuar la especie. ¡Pensamientos sin piel los míos! Pero ahí estaba la esplendorosa poesía y los sentimientos hermosos para redimirlos y cubrirlos. Yo, de momento, los tenía desnudos”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Escritores, poetas, científicos…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;No sé… no quería yo que mi artículo sobre San Valentín quedara tan desvaído, tan realista, tan falto de entusiasmo. Pero entre la señora Tarakawa y sus amigas, el señor Schopenhauer que se me ha cruzado en el camino, los escritores tal vez resentidos y ya viejos que han sufrido los avatares de la corrosiva convivencia y mi propia ineptitud, han hecho de esta conmemoración, aquí, un auténtico despropósito. Espero que los lectores, con sus comentarios, me ayuden a arreglar el &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;desaguisado.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Y por si las cosas mejoraran, ¿por qué no ir acabando con una deliciosa rima de Bécquer?&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Pasaba arrolladora en su hermosura&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Y el paso le dejé;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;Ni aun a mirarla me volví, y no obstante&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Algo a mi oído murmuró: “ésa es”.&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;¿Quién reunió la tarde a la mañana?&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Lo ignoro; sólo sé&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;Que en una breve noche de verano&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;      &lt;/span&gt;Se unieron los crepúsculos, y…”fue”. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;No sé, vive Dios, si también me habré equivocado de poema… porque el flechazo, ¿no será una de esas atracciones químicas que teje la madre Naturaleza y por las que apuestan los detractores de San Valentín? Y si fuera así… ¡¡Garcilaso, Dante, Shakespeare, Keats, Neruda, Byron, Machado…de qué &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;manera tan tonta habéis perdido el tiempo!! &lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;Perdona a los científicos, querido Werther que estás en los Cielos…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Y, permítanme, un último regalo a mis amigos. Como sabéis, por mi parte, nada que ver con San Valentín, sino con un cariño que se extiende hasta desbordar el calendario… Es un versito del poeta indú Amaru, nacido no se sabe bien si hacia el 600 o 700 d. de Cr.&lt;/p&gt;                &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi estrecho abrazo presionó sus senos,&lt;br /&gt;su piel se erizó,&lt;br /&gt;y con la extraordinaria intensidad&lt;br /&gt;de su apasionado sentimiento,&lt;br /&gt;su vestimenta resbaló de sus caderas&lt;br /&gt;mientras ella, con débil acento, me decía:&lt;br /&gt;“No, no, ya basta”.&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y luego─&lt;br /&gt;yo no sabré decir&lt;br /&gt;si se quedó dormida, o si desfalleció,&lt;br /&gt;si se refugió en mi corazón&lt;br /&gt;o si se derritió entre mis brazos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;────────-&lt;span style=""&gt;                                                  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Si la emoción que nos produce Amaru es debida a endorfinas, sales, bases o ácidos, a mí por lo menos, me da&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;e x a c t a m e n t e&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;i g u a l. El suspiro con que terminamos de leer el poema nos sale, creo yo, del corazón.&lt;/p&gt;</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/02/smj-sndrome-del-marido-jubilado.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116761162164137356</guid><pubDate>Mon, 01 Jan 2007 00:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-01-01T01:33:41.686+01:00</atom:updated><title>LA ENSEÑANZA ¿ALMA MATER DE UNA NUEVA SOCIEDAD?</title><description>Esta cuestión de la enseñanza, Lucía, es uno de los temas más peliagudos a los que se enfrenta la sociedad de cualquier país. Una especie de pesadilla. Algunos parecen haberlo resuelto mejor, otros andamos, según dicen, soportando el farolillo de cola… y ello ha hecho que me preocupe realmente y trate de averiguar lo que hay por esos mundos sobre esta cuestión, y lo que he encontrado ha hecho que cambie  mi planteamiento unas cuantas veces, de ahí mi tardanza.&lt;br /&gt;Habrás observado que, de poco en poco, desde las tribunas de más audiencia ─radio, televisión, prensa─ se oye el clamor de AMPAS, pedagogos, ministerios, representantes de no sé bien qué etc. sentando cátedra acerca del estado general de la enseñanza, y especialmente cuando en las encuestas que se realizan, como es el caso de las Evaluaciones Internacionales de PISA 2003 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) salimos bastante mal parados: el cuarto puesto por la cola. En este caso, Finlandia parece que alcanzó bien los objetivos, obteniendo los niveles más altos entre los alumnos de 28 países occidentales. Eso hizo que las estructuras educacionales se movieran, nerviosas, y el Ministerio de Educación, con la UNESCO a la cabeza, organizara un Seminario Internacional al que fue invitado el profesor finlandés Jouni Valifarvi  para que expusiera, explicara y se debatiera el sistema vigente de su país, que les había llevado a tales niveles.&lt;br /&gt;En su exposición sobre la nueva enseñanza implantada en Finlandia, referencia obligada, estimó que hay  dos puntos esenciales en el sistema educativo de su país: 1- la unidad y equidad del sistema y 2- la formación de los docentes. Aclaró el profesor Valifarvi que, después de la Segunda Guerra Mundial, los finlandeses apostaron valientemente por la enseñanza e invirtieron fuertes sumas de dinero en la construcción de escuelas, institutos, universidades etc. y, además, en DOTARLAS convenientemente.  Así pues, se estableció una educación obligatoria con seis años de primaria y tres de secundaria, toda ella absolutamente gratuita, incluyendo libros, transporte, comida etc. menos la privada, claro está, que supone solamente el 5% del alumnado. Todas las universidades son públicas. Y para que todo funcione convenientemente, Finlandia invierte más del 6% de su producto interior bruto. &lt;br /&gt;El segundo punto al que alude el señor Valifarvi es la formación de los docentes, porque consideran que la piedra angular de la enseñanza es el profesor. Me llamó poderosamente la atención el riguroso proceso de selección que allí rige para la formación del profesorado, y especificó que en la universidad sólo consiguen ingresar menos del 20% de los aspirantes a carreras docentes, y puntualizó que para cualquiera de estos puestos, sea cual sea el nivel, es imprescindible ser universitario. Ser maestro de primaria, por ejemplo, requiere seis años de carrera universitaria y un largo periodo de formación dirigida (lo que es nuestro CAP) y todo eso no sólo para adquirir los conocimientos de la propia materia, sino también para ser expertos en pedagogía.  Fuertes inversiones en la formación del profesorado, buenos sueldos y prestigio social, pues son considerados como los profesionales más importantes de la sociedad, ayudan a los educadores a realizar sus tareas con también un alto nivel de ilusión. &lt;br /&gt;En las clases finlandesas, a diferencia de las españolas, hay una generalizada ausencia de competitividad puesto que se les enseña a ser solidarios con sus compañeros: es importante que ninguno quede descolgado del grupo. Se trabaja mucho en clase, se vive la escuela –tanto profesores como alumnos– se ve poca televisión, hay gran afición a la lectura, y apenas se hacen deberes en casa. “No dividimos –dijo el señor  Valifarvi– a los alumnos entre los que van mejor y los peores, se procura  que todo el mundo sea igual, y si hay problemas con algún alumno, se trata inmediatamente con los profesores, los padres, el director del centro y un psicólogo”  La coordinación entre familia y equipo escolar es muy estrecha, y con tal apoyo, se consigue una interesante efectividad. Allí se estudian hasta cuatro lenguas; aquí…ya saben.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Parece que Finlandia y otros países han conseguido una vía hacia el equilibrio y la concordia, al menos en este terreno que nos ocupa. Pero no es así en la mayoría de los pueblos, y desde luego, no en el nuestro. Para empezar, aún vemos lejano el escenario finlandés, y me temo que en la mayoría de los países se pone en cuestión la enseñanza que se imparte hoy porque, como poco, produce desencanto, por no mencionar el escaso rendimiento que se alcanza. Y ese sí, creo, es el gran meollo de la cuestión.  Los neurólogos, visto el desconcierto en que se mueve la enseñanza, lanzan sus justificados reproches: “Si nos hicieran caso los enseñantes  ─dicen─ en cuanto al funcionamiento del cerebro infantil… Y es que aquí la psicología se aplica poco y mal. En la actualidad han aparecido nuevos modelos, no sólo en el ámbito de la enseñanza sino en todos los aspectos de la vida. Las nuevas tecnologías lo han impregnado todo y están ahí, querámoslo o no. Por lo tanto, hay que cambiar de mentalidad y habremos de adaptarnos a los cambios, cosa que nos está costando mucho. El hecho fundamental en el aula ha de ser el aprendizaje del alumno, no que el maestro enseñe. En esa aula, el estudiante es el centro, no el profesor, que estará tutorando el aprendizaje con atención” &lt;br /&gt;El profesor Esteve Zaragoza, como todos los pedagogos investigadores, muestra la misma preocupación: la enseñanza está en una situación de caos porque no sabemos enseñar. Hemos escolarizado al 100% de los niños, lo que es una buena noticia, pero hemos descubierto que lo que se extiende, se devalúa. Hemos escolarizado también a los agresivos, a los de bajo nivel intelectual… a todos, y el profesor, en el aula, no sabe qué hacer; no está preparado para una masificación tan diversa, y tampoco ha habido un esfuerzo legal y económico por parte de la administración para ponerles al día, cosa que sí se planteó hace tiempo en Finlandia. Estas son las voces de algunos especialistas. Y se siguen oyendo otras, puntualizando los núcleos más graves del panorama escolar: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• La escuela de hoy produce desánimo y tedio, y esto es a consecuencia de  los procedimientos tradicionales y obsoletos con que el maestro o profesor imparte sus conocimientos, basados generalmente en la memoria. Hoy, lo que el alumno necesita en cuanto a información, lo tiene ya al alcance de la mano con los ordenadores. Se valora y se evalúa por medio de  respuestas (concursos  en los medios, tests evaluadores de “elija la respuesta” etc.) pero en la escuela actual no se aprende a  preguntar, a desarrollar un razonamiento; y la inteligencia no se nutre de respuestas, sino de preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• El proceso del aprendizaje del niño se conoce bien, pero no se atiende a ello para mejorar su aprendizaje. El niño empieza imitando, luego pasa a imaginar y, al fin, llega al pensamiento racional. El profesor Schank opina que los seres humanos somos expectativas. Los conocimientos se nos suceden unos a otros con regularidad ─los niños saben que después de la leche vienen los juegos, luego una galleta, luego…─. El aprendizaje tiene como característica el entender esta sucesión de hechos lógicos, con regularidad y  previsión; pero existe la excepción, y no sólo hay que tenerla en cuenta, sino entenderla y asumirla, porque forma parte de nuestras expectativas. Sin embargo, la enseñanza se plantea para que todo camine con regularidad, siga igual y no se acepten las excepciones que, queramos o no, pertenecen a la vida del hombre. Y no se aceptan porque un sistema tutorial  de tal laya, incluyendo las singularidades, presentaría problemas de control. Así que la personalización resulta muy dificultosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Los chicos necesitan alimentar su curiosidad y la alimentan  realmente por vía de experiencia. Esa es la novedad. No se aprende de aquello que te cuentan, sino de lo que uno experimenta. Lo que se aprende de memoria, no se asimila de verdad. Este es un concepto que las escuelas actuales aún no tienen claro, aunque ya empieza a haber cierto consenso sobre “learning by doing”, y este aprender haciendo ha de contener elementos de sorpresa, discusión, ser divertido etc. Concepto tan antiguo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«—Porque no hay ninguna disciplina —dije yo— que deba aprender el hombre libre por medio de la esclavitud. En efecto, si los trabajos corporales no deterioran más el cuerpo por el hecho de haber sido realizados obligadamente, el alma no conserva ningún conocimiento que haya penetrado en ella por la fuerza. &lt;br /&gt;—Cierto —dijo. &lt;br /&gt;—No emplees, pues, la fuerza, mi buen amigo —dije—, para instruir a los niños; que se eduquen jugando y así podrás también conocer mejor para qué está dotado cada uno de ellos.» (Platón, La República, 536e – 537a) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• No se trata aún de saber, sino de que adquieran la capacidad de aprender. Hay que educar para que sean capaces de hacer mejor lo que vayan a hacer en su vida, no sólo los Reyes Católicos ─que también─ como un elemento cultural casi aislado. El plan de estudios ha de adaptarse al entorno y a la edad. Si se está preparado, si el alumno sabe lo que significa aprender a aprender, tendría la gran posibilidad de acabar con la miseria del “trabajo fijo”.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• ¿Qué sucede con la nueva tecnología?  ¿En qué medida es un instrumento válido, incluso imprescindible? La verdad es que el ordenador es una solución, no la solución. Es la nueva tecnología la que estamos abocados a usar, porque ya forma parte de nuestro modo de vida; pero no debemos caer en el grave error de pasar al mundo de estos nuevos medios los defectos de la enseñanza tradicional. La pantalla no es el mero papel o el libro que hemos estado usando y memorizando desde hace ya siglos. Las nuevas tecnologías son imprescindibles, sí, y muy útiles si  se saben usar y se tiene un buen software que de veras ayude al alumno en sus  experiencias; hay que tener en cuenta que el ordenador, en sí, no las proporciona.                              &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Y por último, abogamos por la educación más completa y eficaz que es, sin duda, la humanista. “Todas las facultades humanas – dice Andrés Bello – forman un sistema, en el que no puede haber regularidad y armonía sin el concurso de cada una. No se puede paralizar una sola fibra del alma, sin que todas las otras se enfermen”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Clara Inés Stramiello, como otros conocidos pedagogos, yo diría de los últimos tiempos ─María Montesori, Pestalozzi, Postman etc.─ opinan que “hay una necesidad de ofrecer una educación del ser humano en lo humano, y no sólo que se aprenda rápidamente lo que sirve en función de un futuro trabajo”. Es absolutamente fundamental ayudar a los chico para que se desarrollen como personas y que adquieran una formación instrumental necesaria, porque si pensamos en la necesidad de una preparación para la globalización en la que estamos entrando, estarán  mejor preparados para sobrevivir y encajar en un abanico más amplio de posibilidades, y es bueno que tengan vastos conocimientos generales, así como  la tendencia a profundizar en los problemas, indagando sobre el porqué. Una visión del mundo puramente mercantilista tiende a depreciar la cultura y, de esta manera, negamos a los jóvenes la variedad de saberes que les haga desarrollar su humanidad a través de los testimonios que el hombre ha dejado a lo largo de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumiendo: Entramos en una era en la que se hace necesario replantearse la actitud ante la vida. La tecnología ha modificado incluso nuestras costumbres, y dentro de este círculo que gira vertiginosamente, se encuentra nuestro sistema de enseñanza que se agarra desesperadamente a unos usos y costumbres anclados ya en el pasado. Debe despegar. La memoria en sí misma tendrá que ser sustituida por la experiencia; la tecnología, que invade nuestro espacio vital, habrá de formar parte de nuestra cultura, y se impone el manejo adecuado y el uso razonable de ella.  Hay que esforzarse en alcanzar ese cambio de mentalidad que propicie el que nos podamos introducir en el torrente que nos lleva, y desde luego es necesario que surjan nuevos planteamientos razonables para que el nuevo ciudadano se convierta en eso, en nuevo ciudadano, que habrá de pasar, a no tardar, por un ser diverso, completo y preparado para afrontar los nuevos retos: el humanista. Un hombre que habrá de demostrar sus saberes y habilidades, dando de lado al engañoso y fraudulento “currículum vitae”. Sería tan bueno que pudiéramos acabar con la miseria del trabajo fijo, como he dicho más arriba…&lt;br /&gt;   Y, no me cabe la menor duda, la agresividad en las aulas, el desamor por el saber, la búsqueda de la diversión alocada etc. tiene sus raíces clavadas en todos estos lodos que hemos ido acumulando: padres, sociedad, instituciones… Tendremos que hacer algo al respecto. Y pronto.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2007/01/la-enseanza-alma-mater-de-una-nueva.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116678487390625589</guid><pubDate>Fri, 22 Dec 2006 10:35:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-12-22T11:54:33.946+01:00</atom:updated><title>NAVIDAD...NAVIDAD...</title><description>NAVIDAD…NAVIDAD…&lt;br /&gt;                        &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximos a la Navidad, con las calles llenas de luces que, por cierto, no consiguen emular a las estrellas, camino hacia la casa de mi hija en donde mi nieta -de cuatro años recién cumplidos- me espera ya en la cama. Sus padres se irán y nosotras nos quedaremos con un bullicio de cuentos que nunca se nos acaba. A veces, con ella, hasta difícil es comenzar. Porque…&lt;br /&gt;-Érase una vez…&lt;br /&gt;-¿Qué vez?&lt;br /&gt;-En este caso, hace mucho tiempo. Siglos.&lt;br /&gt;-¿Qué es siglos?&lt;br /&gt;-Un siglo son cien años.&lt;br /&gt;-¿Años de los meses? ¿De enero y febrero? &lt;br /&gt;-Eso es, que son doce. Bueno, pues hace muchos siglos sucedió que en un portal de un pueblecito llamado Belén…&lt;br /&gt;-¿Un portal de escalón?&lt;br /&gt;-No. En realidad era un pesebre.&lt;br /&gt;-¿Qué es un pesebre? &lt;br /&gt;-Pues una especie de habitación en donde meten a los animales para que coman, duerman por la noche y no se mojen si llueve… &lt;br /&gt;Hay un silencio. Parece que le oigo el ir y venir de un sinfín de preguntas en su cerebro, que van chocando sin acabar de componerse. Intento continuar, sólo lo intento.&lt;br /&gt;-Pues en ese portal, o pesebre, que estaba en Belén…&lt;br /&gt;-¿Tienen camas en el pesebre?&lt;br /&gt;-¿Cómo van a tener camas en el pesebre?  ¿Tú has visto que los animales se acuesten en camas? Los animales se acuestan en el suelo, y por eso se les pone paja. ¿Entiendes?&lt;br /&gt;-Para que no se constipen. &lt;br /&gt;-Eso, entre otras cosas. Pues allí se guarecieron la Virgen y San José…&lt;br /&gt;-¿Qué es guarecieron?&lt;br /&gt;-Que se metieron allí porque tenían frío. Y en ese lugar nació el Niño Jesús.&lt;br /&gt;-¿Era una residencia de nacer?&lt;br /&gt;-No. Entonces no había residencias de nacer.&lt;br /&gt;-¿Nacían en pesebres? ¡Si no había camas..!&lt;br /&gt;-Nació allí porque no tenía otro sitio mejor donde nacer. No había sitio en los hoteles.&lt;br /&gt;-¿Por qué era Navidad?&lt;br /&gt; Ya sé que los niños hacen preguntas, que hemos de tener la calma suficiente como para que no nos lleven a la exasperación, pero convengan conmigo en que resulta duro. Pienso que esta mezcla de épocas, culturas, situaciones… ha de ser un embrollo para mentes tan jóvenes e inexpertas. En estos casos sólo hay que esperar con vehemente fe a que los cielos se apiaden de una y le envíe a la “preguntante” un sueño sereno y reparador. Porque no quiero ni pensar, en esta ocasión con mi nieta de cuatro años recién cumplidos, como dice ella, en cuanto llegue el ángel anunciador (¿qué anuncia? ¿como en la tele?), los pastores con sus zambombas (¿qué son zambombas?) y los Reyes Magos, personajes éstos más conocidos y cercanos, menos mal, pero que aún así, alguna cosa tendrá que rascar. &lt;br /&gt;Parece que los cielos me han escuchado y la niña presenta signos de cansancio. Vamos ya al epílogo: cántame la canción, abuela… ¿cuál?... los pucheritos…&lt;br /&gt;Y yo, con voz muy queda para llevarla de la mano hacia el sueño tranquilo, canto aquello con regusto a Mozart: Todo lo chiquitito/ me hace a mi gracia/ hasta los pucheritos/ de media cuarta/ A la nana nanita/ nanita ea/ mi niña chiquitita/ dormida queda.&lt;br /&gt;Y oigo su respiración profunda, y entreveo su gesto  relajado, libre de interrogantes. ¿Cómo pueden los niños caer con tanta rapidez en un sueño tan profundo? ¿La ausencia de preocupaciones? La arropo y salgo, dejando a su alrededor un enjambre de cuentos cuyos protagonistas no son, hoy, ni hadas, ni gnomos, ni niñas pobres que encendían cerillas, ni señoritas Pepis de esas que atiborran la televisión. Seguramente será un niño que fue a nacer en un pesebre porque los hoteles ya no tenían plazas a causa del abarrotamiento de las fiestas de Navidad. &lt;br /&gt;Me asomo a la ventana y veo que otro enjambre, esta vez de personas cargadas con paquetes enjaezados con lazos de colores, caminan con pasos rápidos hacía – según me da la impresión – un enorme hormiguero. Sociedad de consumo. Voy hacia la cama de mi nieta y le canto, de mente a mente, para no hacer ruido: todo lo chiquitito… me hace a mí gracia… las personas caminan deprisa agarradas a sus paquetes… la oferta es enorme… Me dejo caer en el sofá y cierro los ojos. Voy a ver si me adormezco, dejo mis fastidiosos interrogantes sobre una silla, y me encuentro con el sueño de mi nieta en algún lugar que no se parezca a un hormiguero. Tal vez me deje acabarle ese tradicional relato… tal vez.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/12/navidadnavidad.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116438048410816379</guid><pubDate>Fri, 24 Nov 2006 13:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-24T16:01:30.966+01:00</atom:updated><title>VIOLENCIA DE GÉNERO</title><description>Hoy me propongo hablar de tema tan tristemente manido como lo es ese que hemos dado en llamar “violencia de género” y que ojalá se tratara de un ejercicio gramatical, como parece, y no de esa doliente actividad que generalmente practican los hombres cargándose a sus mujeres, compañeras, amantes etc. cuando éstas tratan de abandonarlos porque ya están hasta el moño de recibir malos tratos. Lo que les cuento, desgraciadamente no es una novedad, sino una noticia cotidiana y por eso, déjenme que haga mi reflexión personal partiendo de un previo que nos sitúe el tema. Y este previo habría de responder a una pregunta que, seguro, nos hemos hecho todos en cuanto aparece la noticia de una nueva muerte anunciada: ¿de dónde proviene tan inhumana e inútil agresividad?&lt;br /&gt;     Pues bien, hace algún tiempo leí sobre un hallazgo arqueológico que, cómo no, me hizo reflexionar: se habían descubiertos poblados muy antiguos – y hablamos de los albores de la humanidad – que presentaban unas características muy curiosas: no se encontraron en aquellos parajes murallas defensivas ni tampoco armas. Estos datos y otros más, llevaron a los arqueólogos a la conclusión de que en aquellos primeros poblados vivía gente que no conocía la guerra, es decir, grupos de ya humanos sin perfiles guerreros porque, por lo visto, no necesitaban defenderse de sus vecinos. Más investigación sobre aquellos lugares demostró que allí se practicaba la “ginecocracia”, el matriarcado, es decir, un gobierno ejercido por las mujeres.&lt;br /&gt;      Pero las cosas cambiaron pronto. En esas ruinas, y en estratos más recientes  aparecieron, como novísima amenaza, las murallas defensivas, las armas y la fuerza como signo de poder, poder que ejercían los físicamente más fuerte encarnados en los hombres y en unas feroces tribus indoeuropeas que habían introducido un instrumento revelador: las armas. “La figura del guerrero – dice el profesor Souvirón – se abrió paso  y el hombre, el varón, irrumpió en la historia como eje de una concepción de la vida en la que la guerra se convirtió, hasta nuestros días, en la base de la estructura social y de la estructura económica. Nunca desde entonces hemos abandonado la economía de guerra. Y nunca desde entonces hemos sabido administrar la paz, una idea que, por otra parte, nunca ha sido asumida como principio irrenunciable por ninguna civilización posterior a la minoica.”  En otro capítulo, el mismo autor estudia los mitos como vehículo de transición de un nuevo modelo cultural y con él, la desaparición social de la mujer. Así, la influencia pacífica femenina fue no sólo decreciendo, sino también barrida por  el hombre, quien por medio de los mitos – recuérdese a Pandora y su liberación de todas las maldades del mundo, o Eva, aquella que se cargó de un mordisco los placeres del Paraíso -  mitos que, por medio del desprestigio, propiciaron la caída del poder femenino y su posterior reclusión al ámbito familiar en calidad poco menos que de esclavas. La fiel Penélope e incluso la Virgen María, iban a dar respuesta a otra faceta femenina que al hombre tanto le convenía: de la mujer perversa a la sumisa. Lo demás, hasta bien entrado el siglo XX, ya lo saben ustedes, bien por los libros, por los periódicos, o por propia experiencia.  Las denostadas feministas consiguieron para la mujer el derecho al voto ya bien entrado el siglo pasado … aún no hace cien años - y aún no hace 40 que desapareció la obligatoriedad de pedir permiso al marido para cualquier actividad legal. Y si tocamos el tema del adulterio femenino, la pena estaba, como mínimo, en la terrible lapidación mientras que para el hombre había una permisiva bula tan injusta como cobarde. Todo esto nos parece un cuento chino, visto desde la atalaya de la era digital.&lt;br /&gt;      Hoy las cosas están cambiando, hay que reconocerlo, pero es evidente que los siglos y siglos de dominación masculina no pueden ser borrados en unos cuantos decenios, y aquellos que aún arrastran en sus genes el “derecho de pernada” como algo naturalmente lícito a causa  del “presunto libertinaje de la mujer de hoy”, se han puesto a impartir el tipo de justicia medieval que aún conservan en su código genético, y matan a cuchillo, a trompazos, patadas o escopetas de caza porque se sienten los dueños de cuerpos y almas como así se sentía el hombre medieval de hace seis o siete siglos. Pero hemos de decir, en honor a la verdad, que un buen puñado de hombres ha sido capaz de borrar de sus genes esa tendencia a la agresión atávica y, también gracias a ellos, las cosas van cambiando con mayor rapidez. Al Cesar lo que es del Cesar.&lt;br /&gt;      Mas la virulencia de los primitivos cromagnones que aún quedan por ahí, emerge de vez en cuando como un viento destructor que deja cadáveres innecesarios allá por donde pasa. Vidas despilfarradas que anegan de furioso dolor a toda una sociedad que necesita verse libre de lacra tan persistente, tan antigua, tan desconsoladora…&lt;br /&gt;      Pero… ¿qué hacer? Hemos escuchado respuestas de toda laya, desde el grito que pide la horca para el agresor, pasando por un terrible martirio lento (a sangre caliente) hasta el más ingenuo y beatífico que espera de él un arrepentimiento frailuno (a sangre legal de horchata) Pero nada nos ha parecido que pudiera paliar el problema. &lt;br /&gt;      Un día le comenté mi preocupación a ese amigo que tengo llamado Paco, y pese a su peculiar extremismo del que usa y abusa, habló esta vez con mucha serenidad.&lt;br /&gt;.- Pues mira, – dijo, desempolvando su clásica y parsimoniosa ironía – esa clase de temas suele depender de dos cosas: por una parte, hay que darle “tiempo al tiempo”, y por otra, habremos de empeñarnos en ofertar a los jóvenes una esmerada educación cívica. Si de paso le ayudaran los medios de comunicación moderando su agresividad nada ejemplar, los políticos echaran una mano, los padres se pusieran a la labor y todos entendiéramos que hemos venido iguales a este mundo y con iguales derechos a ser moderadamente libres y felices, tal vez se arreglaran las cosas. Pero me temo que… bueno.&lt;br /&gt;      Y encerró Paco su maldita ironía en unos puntos suspensivos muy desesperanzadores. A mí me quedó la idea bailando en mi mente: una esmerada educación cívica progresando adecuadamente a través de algunas generaciones, generaciones que no eran más que el tiempo al que había aludido mi amigo.&lt;br /&gt;       Y que siempre tengamos que ir a vueltas con la tan necesaria y denostada educación, caramba…!  ¡Y que no seamos capaces de prestarle la atención debida!… Así nos luce el pelo, pardiez.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/11/violencia-de-gnero_116438048410816379.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116372767106486203</guid><pubDate>Fri, 17 Nov 2006 00:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-17T02:41:11.606+01:00</atom:updated><title>EL   "PLAZOFIJISMO"</title><description>"Los hombres no se conportan de forma razonable", dice un personaje de Kurosawa en esa magnífica películla suya llamada "Rashomond". Y eso es lo que yo también me barrunto cada vez con más firmeza, que los seres humanos no nos comportamos de forma coherente. Reflexiono sobre esta afirmación tan amplia mientras concentro casi obsesivamente mi mirada en el fondo de mi taza de café ya vacía. A mi alrededor, consumidores ocasionales crean el pequeño bullicio enjaulado de la cafetería. Oigo comentarios sobre los que han sido agraciados en un premio grande de lotería de las que hay tantas y mi mente, gracias a esa nuestra capacidad de relacionar, enlaza la convicción de Kurosawa sobre los hombres con el comportamiento de los nuevos millonarios; personas que, gracias a un golpe de suerte, dejan de ser deudores - a los que el cielo, y solo el cielo dice que hay que perdonar - para convertirse en ilustres miembros del privilegiado clan bancario. Y precisamente porque les ha crecido desmesuradamente el poder adquisitivo, uno empieza a pensar que al antes soñador de paraisos le han cesado los problemas y su viaje a Itaca en busca de las hermosas mañanas de verano puede comenzar. La libertad - ese brillante pájaro divino - se le dará como un torrente de aguas impetuosas y también el mundo pudiera abrirsele en explosiones de color. ¡Magnífico!&lt;br /&gt;   Pero hete aquí que el afurtunado en cuestión empieza a sufrir unas extrañas mutaciones que le transforman en un ser diferente, distinto no sólo al que era, sino también al que era de esperar. Ansioso, comienza un extraño jubileo recorriendo los bancos - catedrales del plazo fijo - con el fin de encontrarle mayor rentabilidad a su capital íntegro, que no quiere descomponer por miedo a que se le disuelva y desaparezca como un carámbano puesto al sol. La seguridad de su dinero se ha convertido en la verdadera razón de su existencia transformando su presente, lo único que realmente posee, en un hipotético proyecto de futuro, lo único real que no posee. Ha sido atacado por el virus del "plazofijismo" que desata demoledoras pasiones y que, como toda congregación mística, va acompañada de un ritual. El neorentista vive en un nervioso compás de espera ansiando que devengue el interés, mientras el Gran Dios Capital permanece intacto encerrado en su resplandeciente trono. Se han acabado los sueños. Y mientras el "plazofijista" espera sabe Dios qué, se le va pasando la vida en tono gris cuando pudiera haber estado cuajada de colores y yo creo, amigos, que la vida pretenda ser en este sentido rentable, sino hermosa.&lt;br /&gt;   Los posos de mi café se han enfriado, el ruido del enjambre no cesa y ya nadie habla delos hombres con suerte. Ha habido treinta muertos en Irak y sigue la corrupción en diferentes lugares de España. En Africa, niños y niños mueren de hambre y enfermedades curables. Los hombres no se comportan de forma razonable, querido Kurosawa.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/11/el-plazofijismo.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116320201297262932</guid><pubDate>Fri, 10 Nov 2006 23:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-11T00:40:13.003+01:00</atom:updated><title>.AQUÍ SE PUEDE FUMAR …</title><description>…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Estoy dándole vueltas a esto del tabaco, ya saben, la nueva ley que prohíbe fumar en todo el universo mundo. Y me alegra lo indecible comprobar que los políticos en activo, a pesar del mareo que tienen con eso del Tripartito, las leyes sobre la maltratada enseñanza, los desvaríos del señor Bush o los delirios de algún que otro señor presidente de ultramar, a pesar de todo eso, digo,  tengan tiempo de preocuparse por mi salud de manera tan drástica y firme. Así que, hala, se acabó el fumar en todos aquellos lugares en los que se pueda prohibir, es decir, espacios oficiales tales como ministerios, centros docentes, ayuntamientos, oficinas diversas, a más de bares y restaurantes – sólo los redimidos -  y no mencionamos  iglesias, catedrales, conventos, basílicas etc. no sé por qué, dado el consumo de incienso, velas y palmatorias que el culto exige, porque humo es, ¿o no? Todo sea por Dios…&lt;br /&gt;       Pues bien, al menos con estas drásticas medidas - pienso complacida - evitaremos que la población, insensata como es, muera de cáncer y, de paso, reduciremos gastos hospitalarios que, oigan, suponen un buen pastón. Ya nadie osará enrarecer el ambiente, y cuando al empedernido fumador le atrape la histeria por culpa del maldito síndrome de abstinencia, se le permitirá generosamente salir a la calle durante unos breves minutos a echar un par de caladas y, de paso, recibir una buena bocanada de aire puro  que reconforte y revitalice sus vapuleados pulmones&lt;br /&gt;       Aire puro… aire puro si no fuera porque a pie de acera una legión de coches, autobuses, camiones y furgonetas expulsan verdaderas ráfagas de monóxido de carbono… si no fuera porque los aparatos de las calefacciones y aires acondicionados atufan el ambiente… si no fuera porque las miles de fábricas, incluso monstruos nucleares, están atascando el cielo, antes azul… Si no fuera… Porque, oigan,  no es razonable  creer  que el temible efecto invernadero haya sido producido por el humo de los cigarrillos que abundantemente parece que fumó Humphrey Bogart a través de sus múltiples películas.&lt;br /&gt;       Y hablando de Bogart… Pese a mi airada perorata introductoria, les aseguro que  no era mi intención  el abrir esta chamuscada caja de Pandora en donde se esconden, también, toda clase de leyes hipócritas. Yo venía precisamente con la idea de levantar el velo de mi melancolía y preguntarme en voz alta, qué hubiese sido del cine primigenio sin aquellas buenas escenas en blanco y negro en donde el humo ponía una bellísima cortina gris que daba al ambiente una carga de misterio, misterio que trascendía de la pantalla, llegando hasta el oscuro patio de butacas en donde “se fraguaban los sueños” en nuestra adolescencia de posguerra. Humphrey Bogard andaba de acá para allá envuelto en su aureola de humo, con un vaso de whisky en la mano que solía beber de un trago, es decir, ¡a lo macho! Y tras él, una Lauren Bacal enfundada en un impecable traje de chaqueta gris y melena rubia inalterable, fumaba también uno de aquellos cigarrillos rubios, las más de las veces al final de una boquilla de marfil finamente  labrada. Sin toda esa parafernalia, ¿creen ustedes que fuera creíble el que la flaca hubiese caído rendida a los pies  del escuchimizado Bogart? ¿Hubiese la Hayworth seducido a los hombres de la misma manera sin aquella sofisticada boquilla que terminaba en unas sutiles virutas de humo? O la Ava Gardner, o la Veronica Lake… ¡En fin!  Y regresando al plano nacional: sin la pipa, ¿qué hubiera sido de Balbín y su Clave, que a buen seguro recuerdan la inmensa mayoría de  jubilados que, de peinar, peinan canas? Se nos hubiese escapado, por desgracia, aquel ambiente mágico de los debates calientes al filo de la democracia y la madrugada…Y qué me dicen de Garci, y del incombustible don Santiago Carrillo – que no la palma de un cáncer de pulmón porque su inexistente Dios no quiere, ya ven – y de Hitchkoc y de, al fin, todos esos constreñidos fumadores de hoy que salen a la puerta de sus oficinas a darle dos buenas caladas a un pitillo exento ya de misterio. Hubiese sido todo tan diferente… Y tras la ley del humo, ¿en dónde irá a esconderse la magia en el cine de hoy? ¿En la entrepierna de Sharon Stone? &lt;br /&gt;   Aunque a decir verdad, señores, presumo que en esto del fumar o no fumar, la sangre no va a llegar al río. Ustedes también lo han podido percibir, ¿no? Han florecido como hongos en un otoño lluvioso los carteles en restaurantes y bares que dicen: “aquí se permite fumar”;  y en esos permisivos lugares van entrando avalanchas de fumadores “suicidas” con una sospechosa sonrisa y, sobre todo, exentos ya de remordimiento porque los demás, los que han estado persistentemente quejándose del humo, tienen la posibilidad de escoger al fin un local limpio de impurezas. Aunque encontrarlo, amigos, me temo que les va a costar un triunfo. &lt;br /&gt;   Pero siempre se da, gracias a los cielos, el individuo conciliador que acepta la ley con el talante de un Sócrates, o el espíritu democrático de un legislador de la antigua Grecia. Ahora me refiero  exactamente al dueño de un bar de la periferia en donde entré para calmar mi  ansia de café en una mediatarde demasiado anodina y a quien, para terminar, quiero poner como estupendo ejemplo. Había puesto en su local aquel ciudadano ecuánime, un letrero bien visible en donde volcó su sabia filosofía.  Decía sencillamente esto: “AQUÍ SE PUEDE FUMAR, PERO NO ES OBLIGATORIO”&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;P.D. Ruego que no se me malinterprete: yo no estoy a favor del tabaco, Dios me libre, porque es cierto que mata, como así también la carne hormonada, el pescado con metales pesados, las verduras transgénicas, las aguas con alto nivel de contaminación, las guerras, el estrés, la carretera… Lo que pasa es que yo creo que las prohibiciones no arreglan  casi nada y  la educación, sí.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/11/aqu-se-puede-fumar.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116275855636874710</guid><pubDate>Sun, 05 Nov 2006 19:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-06T12:41:24.853+01:00</atom:updated><title>EL  LENGUAJE  DE  LOS  GESTOS</title><description>Es cierto que la gente de ahora viaja más, de la misma manera que se poseen más coches, más televisores y se sufren también más infartos de miocardio. Cosas como estas son las que identifican y definen al ciudadano de hoy y esto, nos guste o no, es incuestionable. Ni mejor ni peor, sino así. &lt;br /&gt;Pues bien, nuestro perfil de "seres actuales" admite también esa posibilidad de viajar adscrita a un calendario laboral regulador de nuestros actos vitales, y también es cierto que cuando el ciudadano de hoy se plantea la escapada anual, lo que hace, generalmente, es tratar de encontrar soluciones sustitutorias a sus costumbres y hábitos tales como el hotel, el coche, el cuarto de baño (ninguna excitante aventura) o, lo que es más dificil, la lengua, el medio con el que comunicarse. Es entonces cuando se lanza urgentemente a aprender diez o doce frases hechas de un idioma base, generalmente el inglés, que le permitan llegar al restaurante, al aeropuerto, o averiguar el precio de algun maldito "souvenir". Y con ello, lo que de verdad pretende el viajero es que le entiendan, no entender; mala actitud, creo yo, del que va frente el que allí vive. Y es en este acto de la comunicación en donde hoy quiero poner el énfasis, porque bien pudiera suceder que el ciudadano de marras se encontrara con que los pueblos que ha ido a visitar no hayan entrado, por las razones que sea, en este "rollo" de los idiomas base y cuando esto sucede, el viajero pusilánime quédase pasmado y sin recursos. Sólo el genuino rutero asume la responsabilidad de afrontar el riesgo de la comunicación poniendo en marcha otros resortes, otros mecanismos - pues en los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento - y es entonces cuando tiene la posibilidad de descubrir ese lenguaje cuyo soporte ya no es la palabra, sino el gesto: el movimiento de las manos, la inflexión de la voz, esa dulce mirada, las arrugas de la frente, un suave contacto de la piel... y otros, otros muchos que uno tiene la posibilidad de descubrir si tiene el ánimo presto.&lt;br /&gt;Hubo una expresión, de entre tantas, que me llegó a cautivar y que encontré profusamente usada por los habitantes de las Repúblicas Bálticas, no ha mucho liberadas y con aún poco trasiego de turistas. Tal vez fuera en Estonia el primer lugar en el que nos mostraron su hospitalidad poniendo su mano derecha sobre el corazón tan dulcemente que comprendí la dificultad de llegar a tal entendimiento con palabras. Y en mis andanzas a través de estos pueblos sin lenguas base, me puse en el camino de entender que no hacen falta las palabras, las frases hechas que nos llevan solamente al hotel, porque hay gestos que pertenecen al lenguaje universal lleno de espléndidos matices. Pero he de confesar con tristeza que, por más que hice, con gestos no pude hacerme entender en los paises ricos y desarrollados en donde uno se basta con las frases hechas, porque comprobé que los ciudadanos nacidos de aquel Maastrich lo que únicamente parecen desear es encontrar el camino al hotel, por ejemplo; cosa triste.&lt;br /&gt;En fin... al menos es esperanzador averiguar que ni siquiera las lenguas pueden separar a los seres humanos, si es que estos seres humanos se empeñan en no desearlo.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/11/el-lenguaje-de-los-gestos.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116246221877687342</guid><pubDate>Thu, 02 Nov 2006 08:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-02T11:10:24.353+01:00</atom:updated><title>ATENCÍÓN BIBLIOTECA: LIMPIEZA DE OTOÑO</title><description>En otoño toca limpieza de estanterías:los libros salen, se apilan, forman columnas que invaden los espacios por donde se transita, y los habitantes de mi casa se dan a todos los diablos. Pero hay que hacerlo. Los "pececitos", o "tijeretas", o como quiera que familiarmente se les llame suelen, aviesamente, hacer su agosto. Se ve que forman familias con excesiva celeridad que necesitan ser alimentadas, y he observado que, últimamente, tienden a devorar el libro clásico - que para ellos debe de ser simplemente viejo, con papel esponjoso... - y, oigan, no me dejan ni un sólo monólogo de Hamlet entero. Habré de reponer a Lope y a Eurípides, ambos muy esquilmados. Pero es lo de menos; lo de más, he de reconocer, es mi anual reencuentro con los libros extraviados o presumiblemente perdidos, y en el encuentro, mi alegría es doble si es ejemplar de cabecer e insustituible. Me inquieta pensar que no encontraré mis dos tomitos de "El mundo es ancho y ajeno", porque "Los perros hambrientos" ya no apareció el año pasado y lo añoro. Así como las Poesías de Cesar Vallejo: "murió mi eternidad, y estoy velándola"...&lt;br /&gt;No hay nadie en casa, está anocheciendo, es otoño, noche de ánimas... y aunque soy muy escéptica, he encendido una palomilla de aceite en honor a los muertos, como manda la tradición; y yo me encuentro gozosamente con los que me ayudaron a configurar mi historia. Magia, ¿verdad?, me gusta provocarla.&lt;br /&gt;Se me viene como a las manos la historia de Quincas Berro Daguas - "que cada cual cuide de su entierro; lo imposible no existe" Última frase de Quincas, según Quiteria, que estaba a su lado - ¡Dios, que historia tan bravamente divertida! Siempre me recuerda a la introducción de "Tortilla flat". A lo lejos veo los libros de Steinbeck coronando un promontorio, los conozco a simple vista, y a su lado suele avecinarse Dostoyewsky por similitud editorial. Dostoyewsky... mi gran pasión de juventud... y lo cojo por releer algunas frases anotadas de aquel librito menor, "Stepanchicovo y sus habitantes", que entonces tanto me gustó. ¿Resistirá hoy su relectura? Espero que sí. De quien no dudo es del tremendo padre Karamazov y sus diferentes hijos, ni de Raskolnikof y menos aún del príncipe Mischkin, ¡en qué extraño mundo me hizo entrar!&lt;br /&gt;He de darme más prisa, la noche avanza y queda mucho por hacer. Estos viejos fantasmas en una noche así...&lt;br /&gt;¡Qué viejo está "Marco bruto"! Los puñeteros animalillos han entrado en él; en cambio han respetado "El coloquio de los perros", será por su papel ligeramente satinado.  &lt;br /&gt;La estantería de los Durrell: "El cuarteto de Alejandría" - otra vez hay mar gruesa, y el viento sopla a ráfagas excitantes... Justine - La ciudad, sólo la ciudad es real. Y aquel mar luminoso de la Grecia que muchos llevamos en la cabeza. &lt;br /&gt;La palomilla parece que se apaga, necesita más aceite. &lt;br /&gt;Otro viejo libro reparado con celo: el Felipe II de L. Pfandl. Otros cinco minutos recordando el claro relato traducido por Cort Grau. Esto me lleva a recordar a mi profesor de historia José María Jover: tomad el libro entre las manos, tocadlo, templad su pulso, ved la edición, el índice que es su contenido, el traductor, si cabe, y entrad en él con la intención de descubrir sus claves, esas cosas os abrirán todo su ser.  El paso por la universidad son dos o tres profesores que te enseñan a aprender. &lt;br /&gt;"El extrajero", también curado con celo. Hay que ver cómo me resisto a abandonar a mis heridos compañeros. Buen papel para las polillas esas, ¿cómo es que no lo han tomado por banquete? ¿Remilgos con el existencialismo? Me estoy demorando y la noche avanza. Las rimeras de los libros aún yacen por las vías transitables y en los estantes,  sólo unos pocos. ¿Y mi "San Juan" de Brenan? No puede perderse, es la herencia de un amigo que, hoy, espero ande revoloteando por la luz de las palomillas de aceite. Pero, miren, yo tengo dos pequeños libritos de cabecer. Aquí, a mi lado. El uno: "La Nellie, una pequeña yola de crucero, se inclina hacia su ancla..."; el otro: "Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre..." Son pequeños, gastados, de edición barata, pero son los de siempre. Siento cierta reverencia hacia ellos, ¡qué le voy a hacer!. Los tengo en mejor papel, pasta dura y elegante, pero en este caso al menos, quiero los de siempre. Sin perjuicio, Dios me libre, para el inmenso Quijote, o En busca del tiempo perdido, caray, o La montaña mágica siempre a mano. "Si una noche de invierno un viajero..." la sugerencia irresistible de un título. El Tirant lo Blanc de mi padre, o su Ausias Marc, o el Cancionero de Baena... ¡me quedan tantos estantes por limpiar...!&lt;br /&gt;Les confesaré una cosa: con Rulfo y Conrad suelo camuflar un librito, tambien gastado por el uso. Es Guillermo Brown...&lt;br /&gt;Entramos ya en la madrugada. Voy a tenerme que ir a la cama. La noche de las almas también está llegando a su fin y ellas tendrán que volver también a sus anaqueles, cualquiera que sea su dimensión. ¿En el tiempo de Hawking?, ¿en los estratos de la Cima de los Huesos en Atapuerca?, ¿en la cadena de Watson y Crick?, ¿o tal vez en las erizantes historias que la tía Mercedes nos solía contar alrededor de la chimenea?&lt;br /&gt;Una campana toca a primera misa, supongo. Los barrenderos han comenzado su trabajo, las ánimas deben de estar en su camino de regreso a su eternidad, esa que Vallejo  está velando... Buenas noches,amigos.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/11/atencn-biblioteca-limpieza-de-otoo.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116198140004444505</guid><pubDate>Fri, 27 Oct 2006 16:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-27T22:36:40.376+02:00</atom:updated><title>¿PROHIBIR EL RIESGO?</title><description>Mi amigo Göran solía venir todos los veranos desde Suecia con el casi único propósito -¡decía!- de llenarse los bolsillos de sol y reservarlo para cuando le vinieran los oscuros días del maldito invierno escandinavo. Pero lo de ahorrar sol, todos lo recelamos entonces, era una excusa que ni siquiera llegaba a la categoría de ramplona metáfora porque yo, con estos ojos, le ví agotar todos los tópicos mediterráneos sin que se le notara intención de ahorrar nada. Hizo como Hemingway, vivió sus veranos al límite disfrutando de todo lo que cayera dentro de su radio de acción, que él se encargaba de ensanchar a poco que le dieran cancha. Pero a diferencia del autor de "Fiesta", a mi amigo no le dio por pegarse un tiro cuando la vida le pasó factura exigiéndole que sentara cabeza: sencillamente dejó de venir. Y ahora que los años nos han vuelto a dejar a orillas de una libertad tardía, cumplidas ya las responsabilidades que nos ataron a una "vida laboral y familiar", ha aparecido de nuevo más grueso, más calvo y - ¡ay dioses misericordiosos! - más viejo. Y hemos vuelto a recorrer, como en un ritual, los lugares que solíamos cuando jóvenes, y él se ha extrañado de cosas tan obvias como el crecimiento desenfrenado de la ciudad, el tráfico vertiginoso, e incluso ha echado de menos alguna que otra palmera... Pero lo que realmente ha festejado mi amigo este pasado agosto, y con excepcional regocijo, ha sido la guerra de carretillas - cohetes, para quienes no conozcan la terminología - que nunca dejó de fascinarle.&lt;br /&gt;   - Eso es algo que no llegan a comprender mis compatriotas los septentrionales. Jugar con fuego, enfrentarse a los toros bravos... Siempre estáis al borde de la extinción, como si tratárais de romper las estrictas leyes de la naturaleza.&lt;br /&gt;   Göran arrastra las últimas sílabas de su excelente castellano, que aprendió en  Argentina a la par que perfeccionaba el tango, y ahí le dura el deje a pesar de los decenios pasados. ¡Jodido Göran! Es de esos a los que, generalmente, les viene estrecho el clan y por eso, creo yo, es capaz de entender la locura de enfrentarse al fuego, muchas millas al sur de su cotidiana aurora boreal.&lt;br /&gt;   - ¿Por qué esa obsesión por el fuego? - le pregunté.&lt;br /&gt;   - No sé - me respondió - Prometeo se lo robó a los dioses para entregárselo a los oprimidos hombres y así concederles poder. Supongo que podemos considerarlo un elemento esencial, y entiende bien la palabra "esencial". En definitiva se trata de enfrentarse a aquello que VA DE VERAS. &lt;br /&gt;   Entendí, sí, lo que quiso decir, aunque me es difícil ponerlo en palabras. Son conceptos que uno intuye, pero que rehuyen a explicaciones que tengan que ver con normas y leyes al uso. Y es que mi amigo pertenece a esa clase de hombres poco dada a creer en fronteras diferentes a las que separan los equinoccios de los solsticios y cosas así, ya saben.&lt;br /&gt;   Le he visto ahora reencontrarse con el penetrante olor a pólvora, con el estruendo ensordecedor de los cohetes, con sus desaforadas ráfagas pero sobre todo, con su proximidad. Desde una esquina, y como tanteando el terreno, Göran avanzaba hacia el territorio en donde se daba el combate, y a medida que sus sentidos conectaban con la conversación del fuego y el ruido, se dejaba llevar como quien se lanza al agua y pierde la segura sensación de la tierra. Es otro mundo. El reloj de la cordura se para y comienza una especie de romance, un coqueteo cauteloso con la inusual vorágine de cohetes que llevan consigo la frontera entre la excelsa aventura y la muerte. Eso es IR DE VERAS. Esa noche no es un ensayo, sino una única representación tal y como lo es la propia vida.  &lt;br /&gt;   Alguien de la calle comentó alguna cosa a cerca de prohibir.&lt;br /&gt;   -¿Prohibir? - replicó Göran - ¿Prohibir enfrentarse al peligro? No hay nada tan peligroso como prohibir, porque se opone a conocer. &lt;br /&gt;   - Tiene usted razón - le contestó un interlocutor espontáneo - Aquí generalmente se quema quien no sabe el viento que toma el fuego para hacerle el quiebro. Si te metes en esta harina sólo por demostrar tu valor,eres un necio; aquí hay que venir a disfrutar, como se disfruta con la música y esas cosas, y para disfrutar hay que saber lo que se trae uno entre manos.&lt;br /&gt;   Göran miró cómo el interlocutor espontáneo se alejaba cachazudamente hacia los lugares de más bullicio y movió la cabeza como aceptando la visión del mundo de aquel hombre a quien, más tarde, vimos en medio de las ráfagas, como una estátua, aceptando un contínuo bautizo de chispas.&lt;br /&gt;   - Parece que se comunica con ellas..- comentó mi amigo el sueco - Parece que le conocen...&lt;br /&gt;   Mientras ocurría todo aquello, pensé que era lícito que algunas personas, capaces, se lanzaran a experimentar sensaciones inéditas e intuí que esos momentos en que uno se sumerge dentro del extraño torbellino en el que nada cuenta más que el tiempo presente - tan intensa ha de ser la emoción - bien vale una vida, y no me refiero a perderla, sino a ganarla habiéndola vivido. Imaginé qué es lo que se generaba dentro de ese núcleo emocional: no existe el futuro, la historia desaparece, sólo hay un profundo y excitante presente que se desliga, de un golpe, de la segura e interminable rutina... Se percibe el hecho espléndido del vivir, ¡un tiempo brillante, breve! y nos aproximamos al sentido de la existencia, si es que palpamos el perderla. Uno se concentra en sí mismo sin dispersión posible, y las fronteras del ser humano - la vida y la muerte - se elevan como únicas protagonistas haciendo que desaparezca lo supérfluo y dejando al descubierto lo puramente esencial: el hecho de existir, el ser frente a sí mismo y su propio reto. Una acumulación de exclusivos presentes...&lt;br /&gt;   Me apeé de mis reflexiones y escuché a Göran decir que no era posible eliminar el riesgo del camino del hombre, y que el "quid" de la cuestión estaba en aprender a conocerlo.&lt;br /&gt;   - Porque el osado ignorante, en vez de encontrar en ello la plenitud, lo que hace es sentir o bien prepotencia, o bien miedo. Y ahí es donde radica la tremenda diferencia&lt;br /&gt;   Esa noche nos sorprendió el alba cuando aún no se había extinguido el fuego. Esta vez, mi amigo sí tenía los bolsillos llenos de riesgo y aventura. Le imaginé combatiendo el tedio de los infinitos días nocturnos de su invierno con esa sensación de haberse enfrentado, de poder a poder, a la sombra que nos persigue desde que nacemos. Porque durante una noche, durante las breves horas de una noche, mi amigo Göran HABÍA IDO DE VERAS.  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;P.D. Göran pertenece al elitista equipo que ha hecho posible esto que llamamos INTERNET. Cuando hace muchos años trató de explicarme el proyecto, no fui capaz de entenderle.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/10/prohibir-el-riesgo.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116160030815290426</guid><pubDate>Mon, 23 Oct 2006 10:14:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-23T12:45:12.550+02:00</atom:updated><title>CARMINA ORDOÑEZ VERSUS FRANCIS CRICK</title><description>A veces, cuando se acumulan papeles,fichas y notas por todas partes, una&lt;br /&gt; tiene que tomar en serio lo de "ordenar", y haciendo un esfuerzo sobrehumano se arma de coraje y se da a todos los diablos arrugando, rasgando y rompiendo lo que luego ha de añorar. De ese motón rescaté unos folios que no tuvieron vuelo, pero que ahora quiero darles curso porque hay una palabra que deseo pronunciar. Si me lo permiten, voy a transcribir los folios que luego tiraré, toda vez que cumplieron su misiób. Dicen:&lt;br /&gt;      "Hago un receso en mi trabajo para ver las noticias de la noche aún a sabiendas de que serán malas. Pero qué le vamos a hacer. El resto va a tratar de la señora Ordóñez o las tetas de las famosas en Ibiza. Eso es lo que uno está expuesto a consumir si un día de calor y laxitud no ha tenido los arrestos de presionar ese botón que envía la televisión a hacer puñetas. Entonces, y aprovechando la débil coyuntura, es cuando entran de rondón esas inesperadas muertes como pulpos de infinitos tentáculos que lo llenan todo de sobrecogedora “actualidad”, o los apasionados debates sobre los devaneos de nosesabequién cuyo mérito es, casi siempre, tan inconsistente y pueril como los comentarios de “papuchi.” Eso por no hablar de la maravillosa dialéctica de los políticos o – Dios nos ampare – los retorcidos argumentos para justificar una guerra, o dos, o tres... que el número, como que no importa.&lt;br /&gt;       Pero no era a eso a lo que he venido. Quería decir que hoy, cuando ya se había evaporado el atardecer y el telediario llegaba a su fin, la voz de un presentador, como de paso, ha dicho: “ Si yo les digo que ha muerto Francis Crick, quizás a la mayoría de ustedes no les diga nada, pero si les digo que...” ya no escuché el resto, algo aturdida por la sorpresa. La noticia, en el transcurso de unos cuantos segundos, fue apagándose sin posibilidad, en sí misma, de levantar más expectación. En las cadenas vecinas, Carmina Ordóñez  - que en paz descanse – seguía levantando ampollas. Pero Francis Crick, que había consumido su vida en investigaciones que demostraron que el constituyente último de los genes era una larga molécula, el ADN,  no merecieron más que un comentario tímido y confuso. Tantas cosas tienen que ver con  este descubrimiento..., como las vías de curación de enfermedades que, antes sin esperanza, hoy ven abierta una vía gracias a sus esfuerzos y los de su compañero Watson. Pero no soy yo quien puede hablarles de este importantísimo descubrimiento porque me lo impide mi ignorancia; yo sólo vine a pronunciar una sola palabra en voz alta que deseo no se pierda entre la algarabía de notorias insensateces mediáticas. Me refiero a GRACIAS. Por si las palabras pueden conservar su eco, como los objetos su sombra, envío mi agradecimiento a este hombre que ha muerto dejando como testimonio una hermosa y esperanzadora sensación: uno no se muere si dejó su piel en el camino, por pocos que le reconozcan cuando un presentador de la tele diga: “quizás a la mayoría de ustedes no les diga nada...” ¡Qué mundo éste...!  Pues bueno, gracias."&lt;br /&gt;Como ven, este artículo fue escrito al calor reciente de las dos muertes. Y me parecía injusto dejar de pronunciar esa palabra que yo clavo aquí para que, si es posible, perdure. GRACIAS de corazón, señores Crick y Watson...y que la señora Ordóñez también descanse en paz. Si es que la dejan.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/10/carmina-ordoez-versus-francis-crick.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116129279433752447</guid><pubDate>Thu, 19 Oct 2006 19:57:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-19T23:19:54.526+02:00</atom:updated><title>DE  HORMIGAS...</title><description>Disfruto del otoño, caray; es una estación amable, cambiante, de brisas cálidas, pero insinuando ya el frio que arrinconará la terrible calina de los veranos mediterráneos. Y cuando ese aire empieza a cambiar de caliente a solamente tibio, disfruto desayunando en alguna terraza en donde sirvan un buen café: recio, amargo y con ese final que acaricia los sentidos. Lo prefiero rematadamente solo si he tenido la suerte de "cazar" un periódico en donde ver cómo anda este jodido mundo. &lt;br /&gt;   Pero esta mañana las cosas han rodado sólo a medias, porque aun siendo el aire cálido y el café aromático y sabroso, no he conseguido el periódico de marras, así que me he tenido que conformar, por aliviar mi lectura-adicción, con una revista atrasada que por allí andaba. Y me fui a tropezar con un curioso artículo que hablaba de hormigas. Sí, hormigas. Cambié guerras, desfalcos, crímenes y vocerío por estos laboriosos bichos y pensé que tal vez no fuera mal trueque. Decía el autor, que estos insectos están sobre la tierra desde hace la friolera de 100 millones de años pero que, desde entonces, apenas han evolucionado porque su carga genética no da más de sí. O sea, 100 millones de años haciendo lo mismo. Lo mismo... Y tras dar otros datos curiosos sobre estos himenopteros, nos informa el autor del artículo que la Reina vive unos 32 años, mientras que una obrera del montón tan sólo dura unos treinta días, es decir, un mísero mes.&lt;br /&gt;   Mas lo sorprendente de la noticia era que estas obreras siempre frenéticamente atareadas, puestas a vivir relajadamente en un laboratorio libres de todo estres, viven  alrededor de ¡dos años!, y la condición para que alcancen tal longevidad es que han de echarse a la bartola todo el santo día, nada de acarrear trigo y viandas para el invierno. Este "dolce far niente" les da la oportunidad de alcanzar los dos largos y felices años. &lt;br /&gt;   Les confieso que tal noticia científica me ha dejado perpleja, y mientras apuraba mi aromático café, he estado reflexionando sobre toda la moralina que nos habían estado inculcando, allá por mi infancia lejana, durante aquellos interminables "ejercicios espirituales" de posguerra, cuando respirar estaba considerado como un gesto sensual. Entonce el trabajo dignificaba al hombre quien, además de ser portador de valores eternos, vivía en una unidad de destino en lo universal. Me temo que esta última parrafada sólo pueden entenderla los que andan por los 60 -70, pero yo les digo a los que están en la franja de no entender tales conceptos, que nos mintieron de manera descarada al asegurarnos que el trabajo es salud, y pecado escurrir el bulto. Y ahora nos enteramos via ciencia, de que trabajar te deja los huesos que ni para caldo, y que en tu "curriculum vitae" no aparece ni una sola aventura vital gratificante, cosa que no tiene premio ni en los pretendidos cielos. Y el caso es que, durante toda mi vida, me lo he estado barruntando. &lt;br /&gt;   Levanto los ojos y veo un diáfano cielo azul, pero no me conforma. Dejo la revista atrasada, pero sigo pensando en el "dolce far niente" que me he perdido. ¡Y encima ponen a mi simpatiquísima amiga la cigarra como hoja de perejil!</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/10/de-hormigas.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116082705159227413</guid><pubDate>Sat, 14 Oct 2006 10:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-14T13:57:33.806+02:00</atom:updated><title>ESA SEGURIDAD PROMETIDA</title><description>En alguna parte he oido que la acción de un gobierno debería ser tan aburrida que no fuera capaz de acaparar protagonismo ninguno. Esa sería la señal inequívoca de que todo marcha bien. Porque nadie repara en las cosas que funcionan, simplemente las disfruta. Y en eso estoy totalmente de acuerdo. Pero por desgracia no es ésta la situación que hoy sufrimos, es obvio. Demasiadas primeras planas, demasiada algarabía y, sobre todo, demasiados problemas primarios aún por resolver.&lt;br /&gt;   Sin embargo, no es el caótico protagonismo de la "cosa pública" lo que más me intranquiliza, sino el que las soluciones no se planteen  con buena visión de futuro. Y con honestidad, claro. Al menos, mal nos llegan al gran público, que somos quienes a fin de cuentas sufrimos los resultados finales de la gestión. Por poner un ejemplo clarificador, tomemos el tan traido y llevado tema de la "seguridad", que se define como la garantía de que algo va a cumplirse, y centrémonos en el "empleo" por hablar de una de las seguridades más elementales, tan elemental que debiera estar pasada de moda como las escupideras que aún se usaban a principios de este siglo pasado y que, a todas luces resulta, hoy, cuanto menos anacrónicas. &lt;br /&gt;   Por razones históricas, que no éticas, no hemos conseguido aún el respeto hacia ese derecho al trabajo, que todo humano tiene por el mero hecho de haber nacido y compartir un planeta que nadie debe poseer en exclusiva. Por tanto no todos, ni mucho menos, pueden acceder a una vida digna. Esa es, creo, una de las grandes asignaturas pendientes de la humanidad en la que, parece, están empeñados los políticos de este universo mundo, aunque poquito...&lt;br /&gt;   Tan preocupados andamos por conseguir esa parcela de seguridad - que se traduce en contratos fijos, funcionariados vitalicios etc. - que nos estamos olvidando de lo que realmente sea la seguridad, objetivo mucho más ambicioso. Yo creo que esa "seguridad" de marras no ha de ser ofertada por las instituciones, sino que uno se la ha de ganar. Que los administradores pongan la tierra y, quien más sepa, que la haga germinar. Como decía aquella sabia tía Mercedes: "Si Dios me diera calcetas, yo bien pondría las pantorrillas".&lt;br /&gt;   Ha de haber un lugar para los que bien trabajan, los que investigan, o crean, los que aprenden y transmiten con honestidad sus conocimientos... A  esto se le llama "rendir". Si esto fuera así, y así se valorara, la estabilidad en el dichoso empleo dependería libremente de mí, de mi interés, de mi esfuerzo - y no del sufrido y falso curriculum o de mi tío el poderoso - y los que así no lo hagan, que guarden cola.&lt;br /&gt;   Tal vez toda esta parafernalia utópica - ¿ se creen que no lo sé? - pase por un cambio de mentalidad que exigíria posponer la coacción del miserable contrato por la valía que a uno le avala y así el objeto que me hace vivir con ilusión, es decir, mi propio quehacer, pasaría a primer término en el orden de mis y nuestras prioridades. No se cansa quien disfruta, ni se preocupa por perder su trabajo quien bien ejerce. Por eso dije antes que la seguridad, como la libertad, no se da sino que se gana. Trasladada la teoría al campo de la educación, de la enseñanza - algo que tanto me preocupa porque indudablemente mucho de ella depende el futuro de la humanidad - significaría hacer que se olvide la obsesión por la dichosa "nota" que vendría a ser sustituída por el interés, curiosidad y pasión que requiere el propio conocimiento.&lt;br /&gt;   ¡Fuera hermoso, caray! &lt;br /&gt;    Pero oigo sus voces tildándome de utópica. Sin embargo aún no me he cansado de decir que el presente no es más que el resultado de un montón de utopías que lo fueron allende los siglos. ¿Por qué no desearlo? Yo soy de las que creo que no hay realidad que no haya nacido de un sueño.</description><link>http://www.euroresidentes.com/Blogs/lola/2006/10/esa-seguridad-prometida.html</link><author>noreply@blogger.com (Euroresidentes)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-34676863.post-116041244330549359</guid><pubDate>Mon, 09 Oct 2006 12:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-10T09:17:22.740+02:00</atom:updated><title>LOS  "DOWNSHIFTERS" Y LA FELICIDAD</title><description>Rebuscando entre los muchos y hueros canales de televisión en una desalentadora tarde de domingo y, además, tratando casi sin éxito de esquivar a los hermanos Matamoros, la Pantoja y su mariachi, fui a dar con un debate que emitía el Canal 33. Así, al pronto, me sorprendió que los contertulios hablaran respetándose el turno y no se pisaran "el decir". Allí, oh dioses, no había agresividad, ni descaro, ni mala educación, circunstancia que me llenó de estupor, y para más inrri se debatía el tema de la "felicidad", ese pájaro del paraiso al que los humanos intentamos atrapar. Este programa - pensé - no debe de tener mucha audiencia, si no hay morbo, aunque lo soporten reconocidos filósofos. Lástima. Y recordé, al hilo de mis reflexiones, un artículo de Juan Cueto que también expresaba parecido clamor. A él le dió por desmelenarse a consecuencia del poco eco que habían tenido dos grandes descubrimientos arqueológicos: uno en Atapuerca con los vestigios humanos más antiguos de europa, y el otro por Lleida, en donde se esperaba descubrir la evolución de los dinosaurios. Y con todo ese arsenal, los periodistas se habían quedado sin frio ni calor, a cero grados,como dice el pesado de un amigo que siempre repite el mismo chiste. En cambio, "el desazonador estado de ánimos de la Mosquera" bien pudiera conmocionar este universo mundo.&lt;br /&gt;Pero en realidad yo no quería hoy hablar de audiencias, sino de felicidad, porque aquellos sesudos filósofos, con todo y sus fértiles neuronas, no crean que llegaron a parte alguna. Tal vez porque la cuestión era demasiado compleja. Se citó aquello de "el hombre muere y no es feliz", se habló también de la creciente tecnología, del misticismo oriental... pero nadie dio con la fórmula mágica que medianamente nos complaciera a todos. Va a tener razón el amigo Lao-Tse cuando dice que "ninguna respuesta simple a las verdades más profundas será la verdadera, porque la verdadera debe ser hallada en la variedad de la naturaleza y de la experiencia humana. Ya ven.&lt;br /&gt;Sin embargo, y a pesar de todo, el hombre no deja de moverse con el fin de encontrar algún resquicio por donde entrever esa fórmula magistral que intuimos, o mejor, que tanto deseamos. Por eso los "yuppies", que nacieron en pasadas décadas, y que siguen acelerados e inmersos en el din