lunes, julio 23, 2007

DESDE MI HUMILDE ESTUPIDEZ

"Tras estudiar a Hemingway, decidí que me gustaba el realismo. Hace dos años, en cambio, pregonaba, extasiado, "el arte por el arte". Quizá esté confuso por haber crecido en una sociedad sin valores, ideas ni cultura. Empecé mis estudios filológicos sin haber leído las desventuras de Don Quijote o Lázaro. Como todo hijo de mi tiempo, cincelé mis amistades y personalidad a golpe de tecnología y "botellón", y llegué a la universidad con la mochila de sueños y cultura demasiado vacía. Sin poder ver corriente alguna, ni filosófica ni literaria, decidí nadar en contra de mi ignorancia, perseguir aquellos residuos de magia que aún flotan por el mundo. Y desde mi humilde estupidez puedo asegurarle que aún hay lugar para las ideas: lienzos en blanco y, ansiosos por jóvenes, podemos asimilar las chispas de verdad de todas y cada una de las corrientes anteriores, libres del contexto cultural y del corsé ideológico que condicionan cualquier época. Es decir, que por no ser nada, los jóvenes podemos serlo todo. A todos aquellos que desprecian, condescendientes, a nuestra generación, gritémosles que nosotros comenzaremos la eternidad: iluminados, barrocos, románticos, possitivistas y realistas, tenemos la oportunidad de alcanzar la cumbre. Quzá nosotros no triunfemos, pero podemos llenar el cambio de esperanza en este tiempo que nos enseña a perderla"
¡¡¡ÁNDELE, MUCHACHO!!!

ALEJANDRO WANG LU (Bilbao)
(Carta premiada en el XL Semanal nº 1030