EL LENGUAJE DE LOS GESTOS
Es cierto que la gente de ahora viaja más, de la misma manera que se poseen más coches, más televisores y se sufren también más infartos de miocardio. Cosas como estas son las que identifican y definen al ciudadano de hoy y esto, nos guste o no, es incuestionable. Ni mejor ni peor, sino así.
Pues bien, nuestro perfil de "seres actuales" admite también esa posibilidad de viajar adscrita a un calendario laboral regulador de nuestros actos vitales, y también es cierto que cuando el ciudadano de hoy se plantea la escapada anual, lo que hace, generalmente, es tratar de encontrar soluciones sustitutorias a sus costumbres y hábitos tales como el hotel, el coche, el cuarto de baño (ninguna excitante aventura) o, lo que es más dificil, la lengua, el medio con el que comunicarse. Es entonces cuando se lanza urgentemente a aprender diez o doce frases hechas de un idioma base, generalmente el inglés, que le permitan llegar al restaurante, al aeropuerto, o averiguar el precio de algun maldito "souvenir". Y con ello, lo que de verdad pretende el viajero es que le entiendan, no entender; mala actitud, creo yo, del que va frente el que allí vive. Y es en este acto de la comunicación en donde hoy quiero poner el énfasis, porque bien pudiera suceder que el ciudadano de marras se encontrara con que los pueblos que ha ido a visitar no hayan entrado, por las razones que sea, en este "rollo" de los idiomas base y cuando esto sucede, el viajero pusilánime quédase pasmado y sin recursos. Sólo el genuino rutero asume la responsabilidad de afrontar el riesgo de la comunicación poniendo en marcha otros resortes, otros mecanismos - pues en los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento - y es entonces cuando tiene la posibilidad de descubrir ese lenguaje cuyo soporte ya no es la palabra, sino el gesto: el movimiento de las manos, la inflexión de la voz, esa dulce mirada, las arrugas de la frente, un suave contacto de la piel... y otros, otros muchos que uno tiene la posibilidad de descubrir si tiene el ánimo presto.
Hubo una expresión, de entre tantas, que me llegó a cautivar y que encontré profusamente usada por los habitantes de las Repúblicas Bálticas, no ha mucho liberadas y con aún poco trasiego de turistas. Tal vez fuera en Estonia el primer lugar en el que nos mostraron su hospitalidad poniendo su mano derecha sobre el corazón tan dulcemente que comprendí la dificultad de llegar a tal entendimiento con palabras. Y en mis andanzas a través de estos pueblos sin lenguas base, me puse en el camino de entender que no hacen falta las palabras, las frases hechas que nos llevan solamente al hotel, porque hay gestos que pertenecen al lenguaje universal lleno de espléndidos matices. Pero he de confesar con tristeza que, por más que hice, con gestos no pude hacerme entender en los paises ricos y desarrollados en donde uno se basta con las frases hechas, porque comprobé que los ciudadanos nacidos de aquel Maastrich lo que únicamente parecen desear es encontrar el camino al hotel, por ejemplo; cosa triste.
En fin... al menos es esperanzador averiguar que ni siquiera las lenguas pueden separar a los seres humanos, si es que estos seres humanos se empeñan en no desearlo.
Pues bien, nuestro perfil de "seres actuales" admite también esa posibilidad de viajar adscrita a un calendario laboral regulador de nuestros actos vitales, y también es cierto que cuando el ciudadano de hoy se plantea la escapada anual, lo que hace, generalmente, es tratar de encontrar soluciones sustitutorias a sus costumbres y hábitos tales como el hotel, el coche, el cuarto de baño (ninguna excitante aventura) o, lo que es más dificil, la lengua, el medio con el que comunicarse. Es entonces cuando se lanza urgentemente a aprender diez o doce frases hechas de un idioma base, generalmente el inglés, que le permitan llegar al restaurante, al aeropuerto, o averiguar el precio de algun maldito "souvenir". Y con ello, lo que de verdad pretende el viajero es que le entiendan, no entender; mala actitud, creo yo, del que va frente el que allí vive. Y es en este acto de la comunicación en donde hoy quiero poner el énfasis, porque bien pudiera suceder que el ciudadano de marras se encontrara con que los pueblos que ha ido a visitar no hayan entrado, por las razones que sea, en este "rollo" de los idiomas base y cuando esto sucede, el viajero pusilánime quédase pasmado y sin recursos. Sólo el genuino rutero asume la responsabilidad de afrontar el riesgo de la comunicación poniendo en marcha otros resortes, otros mecanismos - pues en los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento - y es entonces cuando tiene la posibilidad de descubrir ese lenguaje cuyo soporte ya no es la palabra, sino el gesto: el movimiento de las manos, la inflexión de la voz, esa dulce mirada, las arrugas de la frente, un suave contacto de la piel... y otros, otros muchos que uno tiene la posibilidad de descubrir si tiene el ánimo presto.
Hubo una expresión, de entre tantas, que me llegó a cautivar y que encontré profusamente usada por los habitantes de las Repúblicas Bálticas, no ha mucho liberadas y con aún poco trasiego de turistas. Tal vez fuera en Estonia el primer lugar en el que nos mostraron su hospitalidad poniendo su mano derecha sobre el corazón tan dulcemente que comprendí la dificultad de llegar a tal entendimiento con palabras. Y en mis andanzas a través de estos pueblos sin lenguas base, me puse en el camino de entender que no hacen falta las palabras, las frases hechas que nos llevan solamente al hotel, porque hay gestos que pertenecen al lenguaje universal lleno de espléndidos matices. Pero he de confesar con tristeza que, por más que hice, con gestos no pude hacerme entender en los paises ricos y desarrollados en donde uno se basta con las frases hechas, porque comprobé que los ciudadanos nacidos de aquel Maastrich lo que únicamente parecen desear es encontrar el camino al hotel, por ejemplo; cosa triste.
En fin... al menos es esperanzador averiguar que ni siquiera las lenguas pueden separar a los seres humanos, si es que estos seres humanos se empeñan en no desearlo.


20 Comments:
Es muy cierto eso que dices del lenguaje de los gestos. Con los indios de la selva, alla en Sudamérica, usamos mucho de esa clase de lenguaje, que es muy bello y emotivo. Gozo mucho con tus escritos, paso casi todos los días por ver si hubo algo nuevo. Y al lado, con las fotos, que relindo. Gracias.
Interesante esta anotación de Ernesto, que en mi opinión
coincide con la esencia de tu comentario:" El estatus social de un pueblo se experimenta menos en teorías que en la amabilidad de un viandante cualquiera al que le pido un favor, como preguntar un camino."
No identifico a Ernesto, como no sea el Che...pero me gusta esa interpretación, es una buena parte de lo que quiero decir. También, otra manera de ver las posibilidades de la comunicación: "No ha quedado demostrado que el lenguaje de las palabras sea el mejor posible"
No he localizado al Mishima que me indicaste en el "You tube" ese, soy muy necia para esta cosa de la tecnología,y muy mayor para entender tantos vericuetos, pero supongo que tiene algo que ver con la película de Coppola, ¿o no?
Adios
Es Ernst Jünger como bien sabes. Me parece muy interesante su planteamiento, él lo refería en su día a los países mediterráneos, tú
lo planteas con las repúblicas bálticas. Varía el tiempo y el espacio, pero la esencia permanece. Frente a la "riqueza", la tecnología y el desarrollo vence la sencillez, la amabilidad, la verdadera educación...estos paramétros que no se reflejan en las grandes cifras de la macroeconomía, que no son ponderadas por la OCDE, ni institución similar y que sin
embargo son tan esenciales.
Lo de Mishima supongo que también es ironía. Con poner su nombre en búsqueda aparecerá el vídeo, a tribute, en el que en apenas unos minutos, se funden los últimos momentos del escritor, con la representación de su relato "Patriotismo", uno de los de
mayor belleza, desoladora eso sí, que jamás haya leído. Con Coppola, la única relación que observo es Conrad, ¿más ironía?...
Por cierto, si uno a Jünger con la necedad, recuerdo este apunte: "Enté en algunas de esas tiendas. De las paredes y dichos devotos, como "Todas las circunstancias cambian, sólo Dios es constante"; también máximas generales, de las que una me llegó sobremanera; por desgracia no sé si soy capaz de reconstruir el texto. Su gradación:
---
-u-
u-u
uuu
1. Si uno no sabe, y no sabe que no sabe, entonces es tonto:evítalo.
2. Si uno no sabe, y sabe que no sabe, entonces se le puede enseñar y será adecuado como alumno.
3. Si uno sabe, y no sabe que sabe,
entonces será muy capaz de ser profesor.
4. Si uno sabe, y sabe que sabe, entonces..."
En lo que a mí respecta, creo que a pesar de lo que pudiera parecer por mis comentarios, no me encuentro en el primer nivel, sino que transito hacia el segundo. Si bien no es tanto mérito mío, como de la soberbia, que sin previo avisó me abandonó hace ya algunos años, recuerdo que dejó una escueta
nota: "No eres digno de mí", y aquí no hay ironía alguna.
¿Adiós?, espero que sea hasta luego. Un abrazo.
Hola, he leido mucho de lo que has publicado por estos blogs y me estoy haciendo una pregunta: Dime si eres la estudiante de Letras en Valencia, mediados los cincuenta, llamada M. Dolores entonces y perteneciente al grupo del periódico universitario al que, por cierto, pertenecía Paco Tomás Valiente ¡asquerosa ETA! ¿Eres tú? Contesta.
¡Caramba! Si no te refieres a otra María Dolores, y no recuerdo que la hubiera, esa puede que sea yo. Los datos que me das, coinciden pero ¿quien eres? Me has dejado intrigada. Del curso no, supongo. Habla.
Careiro, por si pasas, luego te contesto.
¡Caramba Augusto Dupin ha vuelto!. ¿O se tratará de Arsenio Lupin?.
Coincidimos mucha gente en muchas cosas, Careiro, en más de lo que suponemos, porque las ideas y los deseos también vuelan - ...vence la sencillez, la amabilidad, la verdadera educación... y la generosidad también - Hay un ansia común inherente al hombre, y cada uno busca calmarla por el camino que puede y en el camino se coincide. Pero pocos, en esa búsqueda, se atreven a cruzar la delgada línea roja. Y frente a esos locos geniales que tanto admiras, hay varias posiciones: los que actúan de entomólogos estudiándolos como a una mariposa prendida con alfileres, los que entienden y perciben el vuelo de la mariposa, y los que se transforman en ella y vuelan, y se estrellan, y viven angustiosa y esplendorosamente el vuelo, y mueren de alguna manera que ellos deciden. Y nos dejan el testimonio de su genialidad y, si se les escucha bien, oiremos el zumbido del universo que ellos se han atrevido a sobrevolar. Y, al menos, gozaremos de eso. Si podemos tocar su ala alguna vez, y sentimos la emoción que eso genera, nos sentiremos un poco más... ¿más qué? Todo esto porque tú has dicho que coincidimos unos y otros en lo esencial. ¡Válgame Dios! y porque al fin está lloviendo, ha pasado la media noche, hora de brujas, y yo he tomado un café extemporáneo que me ha desvelado. Parece la noche en que arreglaba libros.
Bien, ya no te mareo más. Vaya charlas ¿eh?
¡Está jarreando, qué maravilla! No sé si irme a la calle... Buenas noches, chiquet.
¡Qué manera de escribir, qué barbaridad!: "Y nos dejan el testimonio de su genialidad y, si se les escucha bien, oiremos el zumbido del universo que ellos se han atrevido a sobrevolar(...)"
PD: Si no has leído la narración de
Mishima que te apuntaba. Me las arreglaré como pueda para hacerte llegar un ejemplar. Se me olvidaba,
GRACIAS!!!!
XIQUET,pido perdón por esa ch.
Leeré el relato y te lo haré saber. Gracias a ti.
Encenderé todas laslamparitas a los dioses de la lluvia,para que no se detenga y Lola se desvele
Brillante, como siempre, tu artículo Lola, y fascinante el intercambio de comentarios al que ya nos tenéis acostumbrados.
Volviendo al tema de los gestos y las palabras y partiendo del hecho que vivimos en uno de estos países ricos que citas, donde las formas de comunicación más prácticas y menos ricos son las que priman (aunque en España menos que otros países, porque vuestro carácter mediterráneo os permite conservar cierto grado de joi de vie que favorece mayor espontaneidad de gestos; los ingleses somos muchos más sosos y parcos en gestos), yo no creo que los hayamos renunciado completamente. Seguimos recurriendo a ellos cuando la palabra se convierte en herramienta inútil. Cuando nos encontramos ante un recien nacido y queremos transmitirle nuestro cariño y alegría o arrancarle una sonrisa fugaz, con una persona sorda que no nos oye, con una persona ciega a la que queremos transmitir más que meras palabras, o con los niños, más acostumbrados a utilizar gestos porque todavía los comprenden más que muchas palabras.
Y hablando de gestos y niños, el otro día leímos un artículo en un periódico inglés sobre el caso de una mujer musulmana, maestra de un colegio inglés, que corría el riesgo de perder su puesto porque se negaba a cambiar su ropa tradicional por un tipo de ropa más occidental mientras daba clase a sus alumnos de 3 a 5 años. La noticia iba acompañada de una foto de la profesora, tapada desde arriba hasta abajo con tela negra. Solo se le veían los ojos, encargados estos de transmitir todos los gestos y comunicación corporal que quedaban escondidos debajo de la burka. Soy siempre partidaria de respetar las costumbre y promover la convivencia entre todas las religiones y nacionalidades, pero en este caso, me parecía incompatible la forma de vestir de esa mujer con su labor de maestra, y comunicadora. Y me doy cuenta con tu artículo el motivo de mi malestar. Es que los gestos son básicos para la comunicación, forman parte de nuestro patrimonio humano, y dos ojos no son capaces de abarcar la transmisión de un patrimonio a veces olvidado, pero siempre presente.
GESTOS
"Una mirada, un gesto,
cambiarán nuestra raza. Cuando actúa mi mano,
tan sin entendimiento y sin gobierno,
pero con errabunda resonancia,
y sondea, buscando
calor y compañía en este espacio
en donde tantas otras
han vibrado, ¿qué quiere
decir? Cuántos y cuántos gestos como
un sueño mañanero,
pasaron. Como esa
casera mueca de las figurillas
de la baraja: aunque
dejando herida o beso, sólo azar entrañable.
Más luminoso aún que la palabra,
nuestro ademán, como ella
roído por el tiempo, viejo como la orilla
del río, ¿qué
significa?
¿Por qué desplaza el mismo aire el gesto
de la entrega o del robo,
el que cierra una puerta o el que la abre,
el que da luz o apaga?
¿Por qué es el mismo el giro del brazo cuando siembra
que cuando siega,
el de amor que el de asesinato?
Nosotros, tan gesteros pero tan poco alegres,
raza que sólo supo
tejer banderas, raza de desfiles,
de fantasías y de dinastías,
hagamos otras señas.
No he de leer en cada palma, en cada
movimiento, como antes. No puedo ahora frenar
la rotación inmensa del abrazo
para medir su órbita
y recorrer su emocionada curva.
No, no son tiempos
de mirar con nostalgia
esa estela infinita del paso de los hombres.
Hay mucho que olvidar
y más aún que esperar. Tan silencioso
como el vuelo del búho, un gesto claro,
de sencillo bautizo,
dirá, en un aire nuevo,
su nueva significación, su nuevo
uso. Yo solo, si es posible,
pido, cuando me llegue la hora mala,
la hora de echar de menos tantos gestos queridos,
tener fuerza, encontrarlos
como quien halla un fósil
(acaso una quijada aún con el beso trémulo)
de una raza extinguida".
Claudio Rodríguez
Señora inlesa, no creo que seamos tan diferentes, de veras. Tal vez los mediterráneos tengamos los gestos más amplios, la voz más potente, la risa fácil, nos desparramamos... Vosotros sois quizás más comedidos, pero ante el llanto, todos sentimos compasión y ante el amor, mariposas en el estómago. ¿O ya no es así?
En cuanto a la maestra, el velo y el empleo, lo siento, no sabría cómo resolverlo. Porque atañe a la LIBERTAD y es tan importante para mí como la propia vida. Siempre la identifico con el pájaro quetzal, que tiene el buen juicio de morir en cautividad. Pero permanece el asunto de si lesiona a los niños, que es lo que tú planteas. ¡¡Careiro, échame una mano!!
Y al señor o señora de la lluvia, decirle que no hubo suerte, los dioses estan ausentes. Se ve que el Olimpo está también en obras.
Pero hay una noche serena...
Espero localizarte pronto por otro compañero, te llamo. Sí, eres tú.
Espero localizarte pronto por otro compañero, te llamo. Sí, eres tú.
Careiro, por si pasas: ´acabo de leer "Patriotismo" Sobrecogedor, ¡Dios! impresionante. Hablaremos (o escribiremos) sobre ello. Estupendo relato, increible.
No sabes como me alegra tu opinión, (tenía la certeza de que su lectura no te resultaría indiferente) y el que mi insistencia haya sido fructífera. Sí, es de una belleza sobrecogedora y desoladora....
hola me podrian ayudar con una situacion que me confunde? bueno hay una chica en mi trabajo ella es cocinera y yo recepcionista de un hotel, ya hubo un par de miradas de parte de ella, y no quiero mal interpretar, ahora ella busca pelea conmigo sin razon, por ejemplo hoy le acaricie a la amiga que trabaja con ella, y de la nada me dijo "si vos me llegas a tocar asi te pego" en realidad me sorprendio mucho porque mucha confianza no hay todavia, pero por las miradas creo que le intereso no se que pensar me ayudan? gracias
ah es casada
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