¿ELIMINAR LA FILOSOFÍA?
Lo bueno que tiene la filosofía es que para ser filósofo no se requiere título alguno, basta con aprender a pensar.
Y el pensar resulta que es la actividad privativa del cerebro, algo que nos distingue del resto de los animales. Razonar, discernir, optar por un camino u otro, asumir... En una palabra, entender.
No sé qué otra asignatura, en este galimatías de la enseñanza, es capaz de superar tal caudal de riqueza. Podría decirse, con razón, que es el instrumento por excelencia - con el lenguaje como transmisor - siendo así que nos permite entrar en el mundo del conocimiento haciendo que todo lo demás se nos haga comprensible. Y hasta pudiera darnos las pautas para mejor roer ese hueso duro que es la vida.
Así pues, eliminar del aprendizaje su mejor aliado es, cuanto menos, una aberración y cuanto más, una maquinación sutilmente, diabólica. Porque nada se parece tanto a la clonicidad, al rebaño, como una sociedad papanatas sin capacidad de respuesta. Pero, eso sí, resulta más fácil de conducir. Y me cuesta admitir que subyagan semejantes intenciones en los que tienen el poder, porque les presupongo inteligentes. Pero entonces... ¿Puede una persona realmente inteligente ser aviesa? Alguna premisa está fallando.
Y entendiéndolo así, hace unos cursos, los estudiantes de filosofía de la Complutense se manifestaron pidiendo que esta fundamental disciplina no desapareciera de las enseñanzas medias, y lo hicieron de tal manera que me llegaron a emocionar: grupos de estudiantes caminaban despaciosos leyendo en voz alta a Platón, Aristóteles, Nietzsche, Pitágoras, Ortega, Kant... y el rumor de sus voces y su serenidad frente al bullicio de los coches, captaban al viandante poniéndole de su parte sin mediar palabra. Estaban reivindicando el derecho a ser individuos, a saber elegir su propio destino y a que las generaciones venideras tengan la posibilidad de saber rebelarse. Les ví liberando el espíritu creador, el derecho a ser uno mismo y no gleba - les vi rompiendo el cascarón de la simiente opresora que, sin embargo, encierra la posibilidad de ser flor y, luego, espléndido fruto.
Me alegré. Más que eso, llegué a estremecerme. Porque mientras haya voces que exijan el derecho a pensar, hay esperanza para el hombre. Mas ¡ay! la noticia duró poco en pantalla, el resto del Telediario estuvo ocupado con trifulcas parlamentarias, fraudes ya al uso, muertes injustificables... Bueno, también llegaba Antonio Banderas.
Pero ¡aaayyy! estamos en otoño. Y la naturaleza, sabia como es, ya andará preparando bajo tierra las simientes que germinarán la próxima primavera. Disfrutémoslo
Y el pensar resulta que es la actividad privativa del cerebro, algo que nos distingue del resto de los animales. Razonar, discernir, optar por un camino u otro, asumir... En una palabra, entender.
No sé qué otra asignatura, en este galimatías de la enseñanza, es capaz de superar tal caudal de riqueza. Podría decirse, con razón, que es el instrumento por excelencia - con el lenguaje como transmisor - siendo así que nos permite entrar en el mundo del conocimiento haciendo que todo lo demás se nos haga comprensible. Y hasta pudiera darnos las pautas para mejor roer ese hueso duro que es la vida.
Así pues, eliminar del aprendizaje su mejor aliado es, cuanto menos, una aberración y cuanto más, una maquinación sutilmente, diabólica. Porque nada se parece tanto a la clonicidad, al rebaño, como una sociedad papanatas sin capacidad de respuesta. Pero, eso sí, resulta más fácil de conducir. Y me cuesta admitir que subyagan semejantes intenciones en los que tienen el poder, porque les presupongo inteligentes. Pero entonces... ¿Puede una persona realmente inteligente ser aviesa? Alguna premisa está fallando.
Y entendiéndolo así, hace unos cursos, los estudiantes de filosofía de la Complutense se manifestaron pidiendo que esta fundamental disciplina no desapareciera de las enseñanzas medias, y lo hicieron de tal manera que me llegaron a emocionar: grupos de estudiantes caminaban despaciosos leyendo en voz alta a Platón, Aristóteles, Nietzsche, Pitágoras, Ortega, Kant... y el rumor de sus voces y su serenidad frente al bullicio de los coches, captaban al viandante poniéndole de su parte sin mediar palabra. Estaban reivindicando el derecho a ser individuos, a saber elegir su propio destino y a que las generaciones venideras tengan la posibilidad de saber rebelarse. Les ví liberando el espíritu creador, el derecho a ser uno mismo y no gleba - les vi rompiendo el cascarón de la simiente opresora que, sin embargo, encierra la posibilidad de ser flor y, luego, espléndido fruto.
Me alegré. Más que eso, llegué a estremecerme. Porque mientras haya voces que exijan el derecho a pensar, hay esperanza para el hombre. Mas ¡ay! la noticia duró poco en pantalla, el resto del Telediario estuvo ocupado con trifulcas parlamentarias, fraudes ya al uso, muertes injustificables... Bueno, también llegaba Antonio Banderas.
Pero ¡aaayyy! estamos en otoño. Y la naturaleza, sabia como es, ya andará preparando bajo tierra las simientes que germinarán la próxima primavera. Disfrutémoslo


3 Comments:
JOSÉ ORTEGA Y GASSET
¿Qué es filosofía?...
Lección X
(Una realidad nueva y una nueva idea de la realidad.- El ser indigente.- Vivir es encontrarse en el mundo.- Vivir es constantemente decidir lo que vamos a ser.)
Resulta interesante resaltar los dos últimos epígrafes. Junto a ello, alguna consideración simple:
1ª-De todos es conocido la contraposición platónica entre EPISTEME-DOXA, en el libro VII de su República, en la cual mientras la "doxa" es opinión, conocimiento superficial, empírico, pero engañoso,incluso falso. La "episteme" es la ciencia,
versa sobre lo inteligible y aquí, no como un conocimiento propio de la "noesis", pero sí de la "dianoiética" a partir de un método discursivo ascendente. Por ello tal vez sea preciso un acercamiento a los términos
"pensamiento" y "cononocimiento". Ortega da dos definiciones del primer concepto ("Apuntes sobre el
pensamiento: su teurgia y su demiurgia"):
1- "es la idea,(concidencia con Platón) formalmente abstracta, del ajuste intelectual del hombre con su entorno"
2-"es todo cuanto hacemos los hombres, sea ello lo que sea, para salir de la duda en que hemos caído
y llegar de nuevo a estar en lo cierto"
No parece referirse ni a la "duda universal" de los antiguo
escépticos, ni a "duda metódica" de Descartes, más bien parece pensar en el concepto de Wüst, o en la voz latina "dubitatio" con la
que los escolásticos aludían al término griego "aporía"(Aristóteles
,Tópicos, VI). El pensamiento no sería pues, sino la concatenación de todos nuestros esfuerzos de ajuste intelectual tendentes a recuperar nuestra certeza, en el sentido latino de "no fluctuación"
, de firmeza. De tal modo, que en mi opinión, quien piensa no solo ve
la realidad, sino que tiene la capacidad de valorarla. Por último,
también debemos a Ortega, la rehabilitación de esta palabra para designar "aquella forma o figura del pensamiento enderezada a
averiguar "qué son las cosas".
2ª-En un plano más general, el post me suscita una pequeña reflexión, como es la ausencia en nuestra sociedad actual de verdaderos paradigmas pedagógicos, de idudable trascendencia social en el pasado. Efectivamente, una sucinta visión retrospectiva, nos muestra desde el "tsun-tzé" confunciano, pasando por el "noble persa", el Kaloukagahós griego,los vir bonus dicendi peritus o los vir senatorialis romanos, el caballero medieval, el hidalgo español, el cortesano del Renacimiento descrito por Castiglione, el honnête homme francés, el gentleman inglés de finales del XVII, el Junker prusiano....
Junto a ellos, los paradigmas de la sapiencia, el sabio oriental que
en sus diversas manifestaciones se
exresan en "textos sapienciales", desde la "Enseñanza de Amenennope"
al Antiguo Testamento. Los sofoi griegos, cuyo ejemplo sería la lista de los "siete sabios", especialmente Tales, Bías, Pítaco y
Solón. Los prudens romanos, entre los que destacan los "tres grandes"
del siglo III: Ulpiano, Paulo y Papiniano. Los Gesetzprecher del antiguo derecho germánico, los muftíes islámicos, el tradicional Judge inglés,etc.
Ambos tipos de paradigmas tienen entre otros, un mínimo común múltiplo, precisamente, su capacidad para discernir, para conocer".
3ª- La preponderancia actual de la técnica, como elemento sustitutivo del verdadero saber. Resulta interesante el análisis que Zubiri hace del pensamiento de Aristóteles, en cuanto a las sucesivas instancias por las que el hombre va profundizando en el conocimiento de la realidad, se traduce en cuatro dimensiones distintas y progresivas:
teknhe, técnica; phroenesis, prudencia; episteme, ciencia y sophia, sabiduría. Es pues de destacar, el papel que se le atribuye a la ciencia y a la sabiduría, por encima de la técnica. En la actualidad sin embargo, no es que de una manera casi generalizada, se niegue el valor a la ciencia, sino que la sabiduría, es desplazada por la técnica, o lo que es lo mismo la culminación del conocimiento del hombre, es sustituida por su nivel
más primario. El medio es confundido y primado en detrimento
del verdadero fin.
4ª-Lo que motiva una formación, cada vez más alejada del humanismo y por ello más pobre y parcial, Legaz Lacambra:"la voluntad de no-verificación en el análisis de lo verificable y una sustitución, en el ámbito de lo no-verificable, de la voluntad de racionalidad por una voluntad, normalmente inconfesada de justificación y legitimación de una situación real o aparente".
("El humanismo y sus implicaciones
jurídico-sociales", Madrid 1966).
De interés resulta la siguiente reflexión del Premio Nobel de Física Schroedinger, en su libro
"Ciencia y humanismo": "Va ganando terreno la conciencia de que la especialización no es una virtud, sino un mal inevitable, la conciencia de que la investigación
especializada sólo tiene un valor real en el contexto de latotalidad integral del conocimiento.
5ª- Esta conciencia, lejos de imponerse, ha sido sustituida por una especialización cada vez mayor: Esclarecedoras palabras de García Morente recogidas por Faure:" so pretexto de las necesidades de la investigación científica o de la especialización se ha mutilado la formación completa y general de numerosos jóvenes". A lo que añade Jünger:
"El mundo fue sacado de sus goznes
y encajado en la ciencia. Catedráticos de universidad fueron en este sentido también Moltke, Marx, Nietzsche, y Renan.
Podría pensarse que el destino de Arquímedes se repite en la casta de
los catedráticos de universidad. Es
indiscutible que el aprecio en que se los tenía ha descendido mucho, coincidiendo con la especialización
(...)" "Por cierto que pudiera ser
que se encontrase ya a nuestras espaldas el tiempo del superhombre-
pues ahora los períodos transcurren con mucha más rapidez y muchos no pasan de la fase embrionaria-. "¿Un salto mortale,
por tanto pero no del titiritero, sino del bufón que saltó por encima de él? (Así habló Zaratrustra, I, 6)"".
E.J.(La tijera y otros ensayos).
P.D.: Gracias a la fotografía,(a pesar de ser un cuadrúpedo), por la suficiencia de la mirada, por el estilo con el que sostengo la copa.... Sin duda habrá adivinado que lo mío es el blasón, el dosel, la alcurnia...¿una simiente?
Es bien cierto, en nuestra sociedad actual faltan paradigmas pedagógicos, y también válidos puntos de referencia sociales, ¿no le parece? Alguna cosa falla en padres, profesores... ¿Recuerda a los viajeros, especialmente del XIX? Completaban su educación teórica con viajes al extranjero, de modo que esto les habilitaba para enfrentarse a los avatares de la vida así como para mejor comprender otras y enriquecedoras visiones del mundo. Ford, Laborde, Davillies... ya sabe. Esto ha sido una mera asociación de ideas.
El análisis que Zubiri hace del pensamiento aristotélico es esclarecedor. Recuerdo un breve comentario de Vaclav Havel:"La nueva era, o es espiritual o no es nada; la nueva era espiritual, o es científica o no es nada"
Gracias por el estupendo comentario. ¿Sabe qué? Me gustaría encontrar algún tema que usted no domine. Deme una pista.
La pregunta es, en si misma, un contrasentido, porque al hacerte la pregunta, ya estás entrando en el juego de la filosofía. Porque la Filosofia no es ni más ni menos que, ejercitar esa lucidez ¡tan humana! que consiste en preguntarse por el sentido de las cosas. (“ todo ser humano es por naturaleza, filósofo, porque todo ser humano tiende a la lucidez”. Aristóteles). Preguntarse por el sentido de la vida; qué significa la muerte(la nuestra y la de los otros, que son etapas de nuestra propia muerte); por el tiempo( que nos está corroyendo como un gusano en su fruto); por la libertad, la nuestra, imposible sin la de los otros; por la forma correcta de vivir....”...Y no dejamos de preguntarnos , una y otra vez, hasta que un puñado de tierra nos calla la boca...” (Heine).
Pero se trata de un saber no verificable, como el científico, lo que no la destruye como saber, al que no renuncian ni los mismos filósofos analíticos, a pesar de todo. Así, las reflexiones de Bertrand Russell en su libro “La conquista de la felicidad” ...porque cuando los hombres se han esforzado por encontrar respuestas a estas preguntas, han encontrado respuestas claras y definitivas a otras cuestiones. Las ciencias, la investigación y la tecnología surgieron de la reflexión filosófica. Giordano Bruno, Galileo , Newton, Einstein, fueron también filósofos. ¿No fue, acaso la extrañeza de la existencia la que llevó al hombre a la luna? ¿o las preguntas sobre la vida al descubrimiento del genoma humano?
Pero el papel de la Filosofía no se agota en ser “sierva de la ciencia”. Es el mismo origen, y distinto su significado. Lo único que necesitamos para ser filósofos es la capacidad de ASOMBRO, la curiosidad ante lo que no se conoce pero que se vislumbra. Los niños tienen esa capacidad porque todo es nuevo para ellos, hasta que todo se convierte en habitual y deja de interesar. El mismo Nietszche, en “Así habló Zaratustra”, pone las etapas por las que tiene que pasar el “creador”: el camello, el león y el niño. Sólo el niño pude crear, por su inocencia , “...inocencia es el niño, y un nuevo despertar...”
En su Diálogo “BANQUETE” Sócrates, el protagonista, les dice que el AMOR es hijo de dos dioses: Poros, la abundancia, y Penia, la escasez, lo que le hace ser, no un dios, sino un demonio, que no posee la belleza, sino que la desea. El Amor es así, DESEO, no posesión, y es propio del filósofo, no del sabio. Siendo pues, hijo de ambos, el destino que cupo al amor fue el siguiente: en primer lugar es eternamente indigente, y dista mucho de ser delicado y bello, como piensa la gente, al contrario, es rudo y anda escuálido descalzo y sin hogar. Por parte de su padre, es valeroso, echado adelante y fuerte, cazador experto, rico en recursos ....está a medio camino entre la indigencia y la abundancia”. Igualmente está a medio camino entre la sabiduría y la ignorancia...la sabiduría es una de las cosas más bellas, y puesto que el amor es amor de lo bello necesariamente será filósofo, y puesto que filósofo, será intermedio entre sabio e ignorante. (Stendhal, escritor romántico del siglo XlX, en su libro”Del Amor”, a propósito de su pasión por Matilde Viscontini e influido por Platón piensa que...”los hombres (¿y la mujeres?) se enamoran de lo que previamente han dotado de perfección”, y es la pasión, el deseo, quien mantiene el amor. Su posesión significaría su destrucción).
Pero la sociedad ha cambiado, y todo esto les sonará a músicas celestiales a
muchos. Ha sido el desarrollo tecnológico el que ha supuesto la creación de nuevos valores. Y con él, el control del hombre por la tecnología; el mercado, dictador del pensamiento, que se ha convertido en pensamiento único, y por consiguiente el empobrecimiento mental, que llama “conocimiento” a lo que es un simple instrumento, como el que estamos utilizando; los medios de comunicación, excesivamente controlados por los poderes económicos y políticos. Todas estas fuerzas están atentando a la vez contra la naturaleza y la vida humana individual y social ( no hay más que ver los programas de televisión, donde asoma cotidianamente la moral del ÉXITO a toda costa).
Un poema de Bertold Brecht expresa este ambiente de nuestra sociedad:
¡Yo no sé qué es el arroz!
¡Yo qué sé quien lo sabrá
Yo no sé que es el arroz
No se más que su precio
¡Yo no sé lo que es un hombre!
¡Yo qué sé quién lo sabrá!
Yo no sé lo que es un hombre
¡No sé más que su precio!
( Poemas y Canciones.)
El Profesor Emilio Lledó, apuesta todavía, como Sócrates, por la educación para conseguir el perfeccionamiento de la sociedad. Pero en nuestra sociedad, en la que podemos “ver” sin “estar”, gracias a la televisión y a los medios de comunicación, lo más importante no es “decir lo que se piensa”, sino “pensar lo que se dice”. Por tanto, es necesario “pensar el lenguaje” que se nos dice
Se han perdido los modelos culturales felices de los años ochenta, y se ha dado un giro ético a la cultura. La racionalidad moral (que Kant establece como imperativo moral: no utilizar a los demás en nuestro provecho) ha sido sustituida por la racionalidad tecnológica que asume todo lo contrario. La alternativa es una EDUCACIÓN ETICA, una educación en VALORES, porque a los hijos, hay que enseñárselo todo (Victoria Camps “Qué hay que enseñar a los hijos). ...”lo importante es la independencia intelectual (Russell), la EMANCIPACIÓN (Kant), sobre todo, el enseñarles a “pensar por sí mismos” .
Que es, en definitiva , lo que constituye la Filosofía .
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