SE NOS ACABA EL PLANETA
Uno no se da cuenta de hasta qué punto nuestro planeta se muere si no tiene la desgracia de tropezar con el paisaje fantasmal que dejó yermo uno de esos incendios que últimamente nos azotan como una plaga. Incomprensible si, además, resultan ser provocados. Los pinos desnudos y ennegrecidos parecen un tétrico batallón de soldados muertos que aún mantienen enhiestas sus mortales espingardas. Un ejército medieval dando escolta a una terrible Santa Compaña...
Amigos, si no andamos prestos se nos acaba el amarillo de los otoños y el espléndido colorido de las primaveras. Se nos acaba el sabor fresco de una manzana y el vuelo bajo de las golondrinas al atardecer presagiando lluvia. Se nos acaba el Planeta...
¿Ese es el futuro que deseamos legar? Pues que los dioses, compasivos como se supone que son, no me den la triste oportunidad de contemplarlo.
Amigos, si no andamos prestos se nos acaba el amarillo de los otoños y el espléndido colorido de las primaveras. Se nos acaba el sabor fresco de una manzana y el vuelo bajo de las golondrinas al atardecer presagiando lluvia. Se nos acaba el Planeta...
¿Ese es el futuro que deseamos legar? Pues que los dioses, compasivos como se supone que son, no me den la triste oportunidad de contemplarlo.


0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home