lunes, septiembre 03, 2007

Quevedo y el Iletrado

─ Oigame, señor…



─ ¿Eh?
─ Soy yo, el que está asomado a su oreja…
─ Por el timbre de su voz juraría que no llega vuecencia a mancebo…
─ No sé… Yo cumplí un año, un mes y casi llego a otro.
─ ¡Voto a brios! ¿Y qué hace “vuesa merced” asomado a mi oreja?
─ Es, por si me puede ayudar. He oído que sabe mucho de palabras
─ Algo hice en este mundo, sí… ¡Je, je, je! ¿Y en qué puedo servir a este buen mozo de a un año y casi dos meses más, que a mi entender suman catorce?
─ No hablo. Apenas digo “papá”, “mamá” y me atasqué con “caca”…
─ Se atascó “vuesa merced”con “caca”… Ahí llegan muchos que andan borrajeando párrafos por esta villa y corte, no sois el único.
─ Un par de palabras me vendrían bien para contentar a mis padres, que andan preocupados por mi falta de vocabulario, ¿sabe?
─ De buen juicio es el no usarlas si en ellas no hay ideas que las empujen. Pero en su caso… ¿Por qué no seguis con la retahíla que se espera de vos? Después de caca, vienen: teta, pedo, culo y pis.
─ ¿Y esas, cree usted, van a complacer a mis padres?
─ Mmm…puede ser, si no son de aquestos hijosdalgo que suelen usar de boato. ¿Sabéis vos si lo son?
─ No sé. Pero mire, señor, esas son palabras cortas y me suenan fáciles de pronunciar. Ya iré descubriendo lo que significan… Y ahora me tengo que ir. Ya entran otros turistas y mis padres me buscan. Gracias, señor…
─ Con Dios, hijo…Palabras…Pobre zagal. Para empezar, barrunto que esas le servirán como primeras gracias. A decir verdad, no se usan otras de mejor provecho en ese Parlamento que ahora usan… Harto espabilado anda el mozuelo… caca, teta, pedo, culo, pis…
Y se oyó, aunque casi imperceptiblemente, una risa socarrona que venía del S.XVII