VIEJO MEDITERRÁNEO…

Vamos caminamos por una estrecha senda de tierra. En ambos lados hay huertos de palmeras, granados o higueras, y de vez en cuando crecen, con mediano orgullo ─pensando en los inmensos bosques de otras latitudes─ los almendros, olivos, algarrobos… y allí donde la tierra se hace plana y fértil, el labrador ha plantado legumbres u hortalizas que crecen con el sólo propósito de ser útiles.
Y en un ribazo,junto a los restos de un botijo roto, el tiempo se ha parado.
Pero allá arriba, viniendo desde lo profundo del universo y sin reparar en distancias, aparece un espectáculo capaz de anonadar a los humanos; únicos seres, por lo demás, sensibles ante tanta belleza.
Se oye, cercano, el hondo zumbido del mar. Y sobre él, los ya tenues perfiles de fenicios, griegos y cartagineses, que aún no han podido desaparecer de nuestra memoria.
Y con paso lento, seguimos camino por nuestro estrecho sendero, tratando de averiguar de dónde viene, de dónde sale tanta belleza.



2 Comments:
Precioso. Esta fotos y estas palabras han hecho que hoy será un día más bonito para mí.
Gracias.
Si con tan poca cosa y tan poco esfuerzo somos capaces de hacerte feliz, cuenta con más días de gozo. Un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home