miércoles 22 de agosto de 2007

La casa rural: Nailey Cottages

Hemos hablado poco de nuestra casa en la granja. En la página web de Nailey Cottages hay una muy completa información sobre nuestra casa Trulls, sus habitaciones y otras dependencias. Un testimonio gráfico son las fotos de Nailey Cottages realizadas por nuestros hijos de diez y ocho años.

Final de nuestra historia

Casi lo hemos dicho todo. La vida en la casa de la granja era muy abierta, los niños salían a jugar por todas las dependencias de la granja, respetando las indicaciones que Brett y Jonh nos dieron el primer día.

También recibíamos muchas visitas de familiares y amigos ingleses y españoles. Estar en una granja es un aliciente para que nos visiten. Joaquín y David tuvieron la suerte incluso de jugar un partido de fútbol en la granja con Jaime y Guille, compañeros de colegio en España, en el excelente cesped natural de una pequeña explanada que teníamos en frente de nuestra casa. Jaime y Guille estaban con sus padres y su hermana también en otra granja cercana a Bath.

Lo mejor para conocer nuestra vida en la casa es leer todo lo que hemos escrito en este blog sobre nuestras vacaciones rurales en la granja inglesa Nailey Cottages. Estos son los "capítulos" de nuestra historia de vacaciones, en orden cronológico:
  1. Una casa rural en Gloucestershire
  2. La familia, la granja, la generosidad...
  3. Hablando con las ovejas
  4. Los perros pastores de la granja juegan al fútbol...
  5. Los desayunos de la granja
  6. De compras por el pueblo de Marshfield
  7. A la búsqueda de zorros, ciervos, conejos, buhos...
  8. Lluvia de estrellas
  9. La dura vida en el campo
  10. Del campo a la ciudad
  11. Los alrededores de la granja
  12. Los caballos y los niños
  13. Los pubs de Marshfield
  14. Comprar en las farm shops
  15. Las noches en la casa de granja
  16. Actividades fuera de la granja
Si alguien necesita alguna aclaración más no duden en escribir o dejar un comentario en el blog.

Tareas relacionados con la casa rural Nailey Cottages:


Mapa de situación de Nailey Cottages en Google Maps:


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martes 21 de agosto de 2007

Actividades fuera de la granja

Es compresible que muchos españoles cuando planifican sus vacaciones uno de sus objetivos sea conocer mejor Inglaterra y por tanto realizar actividades fuera de la granja o casa rural donde están: Iglaterra es un país con muy interesantes recursos turísticos por todo su territorio.

Hay que decir que las casas rurales suelen poseer una magnífica información sobre actividades y visitas turísticas que pueden realizarse en un entorno próximo a la ubicación de la granja o casa rural en cuestión. Conviene leer sus sugerencias atentamente.

Para los que elijan Nailey Cottages u otras casas rurales próximas a Bath tenemos una información realmente exhaustiva de actividades interesantes. En nuestro mapa de Bath y alrededores se dispone de una amplísima información sobre actividades, restaurantes, hoteles y otros centros de diversión para niños y mayores.

Visitas turísticas de interés en el entorno de Bath

Vamos a hacer una selección de las mejores actividades que hemos realizado en los últimos tres años, bajo el supuesto de que se viaja con niños (6-12 años) y se dispone de vehículo propio o alquilado (ver circular por la izquierda):

  • Bath, una de la ciudades históricas más bonitas del Reino Unido, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La guía recoge los sitios más interesantes y atractivos (incluyendo restaurantes, comercios, etc.)
  • Casas históricas, y muy especialmente Longleat. La casa de Longleat es además un safari al aire libre y un parque de atracciones excelente para los niños.
  • Stonehenge, es uno de los iconos más importantes de la prehistoria del Reino Unido. Un lugar mágico.
  • Catedrales de Wells (Fotos de Wells) y Salisbury (Fotos de la Catedral de Salisbury). Ambos pueblos y catedrales son realmente espectaculares.
  • Pueblos ingleses. Estar una granja y visitar los pueblos de alrededor es una actividad complementaria muy interesante, siempre se encuentra algo peculiar y singular por pequeño que el pueblo sea. Como muestra de belleza y atractivo proponemos este muy pequeño pueblo: Castle Combe.
  • Viajar a Inglaterra: consejos de todo tipo. Ver también nuestro mapa de Inglaterra (en Google Maps), con la ubicación exacta de todas nuestras propuestas.

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lunes 20 de agosto de 2007

Las noches en la casa de granja

Algunos pueden pensar que las noches en una granja pueden ser aburridas y que en las ciudades son mucho más divertidas. Esto no tiene porqué ser así. Tras un dia de actividades en el campo el cansancio de la noche es placentero y te sueles ir muy pronto a la cama,. Hay otra razón para ello: amanece muy temprano y la vida granjera de las mañanas te induce a levantarte muy pronto (ver Desayunos en la granja).

Por otra parte, ya hemos hablado de algunas aventuras nocturnas en nuestra granja como A la búsqueda de zorros, ciervos, conejos, buhos... y también Lluvia de estrellas.

Las noches en la casa de granja

Hay que decir que en la casa había de todo: películas para niños y mayores, libros, cartas, juegos para niños... De hecho en un par de noches en los que la temperatura bajo por debajo de los 12º (mes de agosto) y el viento soplaba con un poco de fuerza, encendimos la chimenea de leña y nos pusimos a ver una película con palomitas de maiz recién hechas (en el microondas). La TV disponía de una especie de canal + inglés por el que accedías a multitud de canales y programas. Pero la verdad es que encendimos la TV muy poco.

Algunas noches se quedó a dormir en nuestra casa de la granja una prima de nuestros hijos, Isabel, también de una edad similar a la de Joaquín y David. La gran capacidad para inventar historias de Isabel y el entorno de la granja permitía hacer volar la imaginación de los niños con juegos realmente deliciosos que hacían reir hasta la exageración, incluso a los no participantes. Ese era mi caso, intentando trabajar con mi ordenador un par de horas al cabo del día para contar en euroresidentes la historia de nuestras vacaciones y otros menesteres.

Los ruidos de la casa

La casa tiene mucha madera en su cálido interior. Parqué de madera en todas las habitaciones, también una escalera de madera para acceder a las habitaciones de la planta superior, e incluso los muelles de las camas que, sin ser de madera, parecían sumar su "musicalidad" con los ruidos que se originaban al pisar el suelo de madera de toda la casa. En resumen, era muy difícil pasar inadvertido si alguien osaba moverse por las noches, incluso para ir a un baño.

Esto fue objeto de juegos y mucha diversión. Isabel, David y Joaquín inventaron innumerables aventuras que consistían en pasar inadvertidos o detectados por el "enemigo". Había que cruzar el salón, subir o bajar por la escalera, esconderse en alguna dependencia de la casa para desarrollar historias increibles imaginadas por los niños. La casa se convertía en mil escenarios diferentes. En uno era una cárcel en la que había que liberar a presos detenidos por fuerzas enemigas sin ser detectados por estas, en otra una nave espacial, en otra una cabaña en la selva...

Una vez más recuperamos juegos sencillos imaginativos y divertidos. Cuando se agotaron los escenarios para no hacer ruido, iniciamos el transporte de pequeños insectos en nuestros barcos de papel que hacíamos navegar en la bañera o abordábamos la captura de una araña invasora que había osado entrar por las ventanas que se abrían por el techo en toda la casa.

Hay que decir que costaba cierto trabajo apagar las luces para ir a dormir.

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domingo 19 de agosto de 2007

Comprar en las farm shops

Las farm shops inglesas son un componente muy atractivo de las áreas rurales en el Reino Unido Son granjas que abren una pequeña tienda para vender algunos de sus productos directamente y, por extensión, también los de otras granjas cercanas.

Ventajas de comprar en las farm shops
  • Productos muy frescos, que no necesitan tiempo de transporte, son recolectados y puestos a las venta. Esto es una ventaja enorme para las verduras, frutas, huevos, productos lácteos, cárnicos, etc. pastelerías y resposterías tradicionales caseras...
  • Productos orgánicos. Muchas de estas granjas- tiendas garantizan que sus productos son orgánicos (ecológicos), tanto los del reino vegetal (frutas, verduras, cereales...), como animal (carnes, huevos, productos lácteos...).
  • Precios más baratos. Se supone que se ahorran costes de transporte, mantenimiento (cámaras frigoríficas, envasados, etc.) y de muchos intermediarios en la comercialización tradicional usual en los productos de alimentación. Por eso, aunque el cultivo orgánico pueda ser más caro, el ahorro de costes permite que finalmente los precios sean más bajos.
  • Productos de calidad. En algunas granjas se encuentran algunos productos de una calidad excepcional. Esto es porque han logrado especializarse en algún tipo de producto/s que controlan en todas sus fases (producción, reproducción, desarrollo, etc.) con resultados de calidad total.
  • Son numerosas y fácilmente accesibles. En el Reino Unido es fácil encontrar cerca una farm shop. Están de moda. Incluso el Principe Carlos ha contribuido a su popularidad con su empresa de comercialización de productos orgánicos con la marca Duchy Originals.
Hay que advertir que también hay farm shops cuya calidad no es tanta y simplemente tratan de aprovechar que su localización es muy visible en una concurrida carretera o similar. Es necesario preguntar y asesorarse por los locales. En nuestro caso los consejos de los propietarios de las granjas siempre han sido muy buenos a la hora de encontrar farm shop próximas con productos realmente excelentes.

En nuestra estancia en Nailey Cottages recurrimos mayoritariamente a las farms shops o las tiendas dek pueblo para abastecernos durante nuestros días en la granja. Hay que decir que la alimentación sobre la base de compras en buenas farm shops es una calidad magnífica: huevos, leche, mantequillas, mermeladas, carnes, algunas verduras, especialmente. Es otra de las ventajas de vivir en un ámbito rural.

Visitamos bastantes farms shops; si como muestra tuviéramos que recomendar una, aunque algo lejana de Nailey Cottages, nos quedaríamos con White Row Country Foods.

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viernes 17 de agosto de 2007

Los pubs de Marshfield

En todos los pueblos ingleses los pubs son un centro de encuentro y de relación social de las gentes del lugar. Los pubs en Inglaterra han ido adaptándose a los nuevos tiempos y aparte de cerveza u otras bebidas alcohólicas en algunos de ellos también se sirven magníficas comidas locales o incluso servicios de hospederías (los "Inn").

Una de las cosas que más me fascinan de los pubs ingleses es el colorido de sus fachadas y su casi siempre personalísima decoración (ver Fotos de pubs). Sus macetas colgantes y otros motivos muy diversos le dan a las calles de los pueblos un toque alegre, singular y atractivo.

Nos tocaba hacer acto de presencia en los pubs del pueblo como ciudadanos residentes (de vacaciones) en Nailey Cottages.

Los pubs del pueblo de Marshfield

En el pueblo de Marshfield hay tres pubs: The Crown, Lord Nelson y Catherine Wheel, de los cuales nosotros fuimos a los dos últimos:
  • Catherine Wheel estaba en un edificio del XV, el pub ofrecía B&B y una comida local con productos también locales. Bueno, pues allí nos plantamos a tomar un lunch con platos ingleses tan característicos como Roast beef, yorkshire pudding and gravy. Excelente comida y una ambiente muy familiar con nuemrosos residentes locales en la sala en la que se servía el lunch.
  • Lord Nelson, se ubicaba e un edificio del XVII, también ofrecía B&B y una carvery (diferentes asados de carnes) los domingos. En este último fuimos a cenar y tomar sandwiches para un lunch. La cena fue soberbia, con una carne de ternera de las mejores que he probado en mi vida (y debo decir que en Brasil, Argentina y España las he tomado francamente buenas). Mi entusiasmo por la carne y el hecho de que en general a todos encantó la comida nos llevó a repetir y disfrutar unos deliciosos sandwiches días después.
Una nota breve: Las carnes inglesas (especialmente ternera, cordero y cerdo) son excelentes y los complemenntos que sirven con ellas magníficos. Lo españoles vamos con la mentalidad de pedir cosas que usualmente son mejores en España. Nos entran unas ganas enormes de comer tortilla de patatas, chorizo y pescado. Una lástima, porque nos perdemos una comida con materias primas de una calidad extraordinaria... Sería rídiculo que los ingleses cuando visitan nuestro país se empeñaran en pedir en uno de nuestros mesones típicos "yorkshire pudding". Pues a veces nosotros nos comportamos en Inglaterra así.

Españoles en los pubs

En un pub de un área rural la barra, las cervezas, incluso el nacionalismo y todo lo británico adquiere una mayor esfervescencia. En Lord Nelson el servicio fue en las dos ocasiones extremedamente amable con nosotros. En la puerta colgaba un cartel de "Children are welcome" ("Niños, bienvenidos"), algo que es muy de agradecer ya que los pubs ingleses son muy celosos con las áreas en las que los mayores toman alcohol y no siempre la estructura de espacios del pub permite compatibilizar bien las funciones clásicas de un pub (bebidas) con las modernas (comidas, hospedaje..). En todo momento nuestra condición de españoles fue recibida con simpatía y la mayor cordialidad.

No siempre es así, cerca de Plymouth vimos un pub que se llamaba "The twisted spaniards" ("Los retorcidos españoles") y que además se anunciaba en carretera con verdadera profusión. Digo esto para que se relativice que cerca de la barra del Lord Nelson había un poster que recordaba con auténtico furor la batalla de Trafalgar en la que el Comandante Nelson (al que el nombre del pub rendía honor) humilló a las armadas francesa y española que conjuntamente superaban en número a la armada británica. No olvidemos que también nosotros los españoles presumimos frecuentemente de nuestra heroíca victoria sobre la invasión napoleónica, aunque creo que la verdad es que nunca he visto un poster en un bar español sobre el tema.

Superados nuestros viejos problemas históricos, hoy los ingleses viven en paz en España, mientras que los españoles entramos a los pub rurales ingleses y compramos bancos en la City. Vivir para ver...

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jueves 16 de agosto de 2007

Los caballos y los niños

Desde el primer día los caballos de la granja fueron la fascinación de los niños (ver Fotos de Caballos de N. C.).

Desafortunadamente los caballos de Brett y Jonh no estaban preparados para que los niños los montaran. Estaban mucho tiempo sueltos en el campo y se les veía ejemplares con mucho carácter, por lo que no eran apropiados para niños que antes apenas habían montado a caballo esporádicamente.

Sin embargo, la presencia de los caballos en la granja y la comunicación existente entre la casa, los establos y el cercano prado donde pastaban fue adquiriendo importancia. Hasta que llegó el día que fue una necesidad ir a buscar un sitio cercano para que los chicos pudieran satisfacer su deseo de montar a caballo.

Montar a caballo en la campiña inglesa

El sitio elegido, por recomendación de Brett y Jonh, fue la Franks Farm y su Trekking Centre, situadas en el pueblo de Wellow, en el cercano condado de Somerset. Pese a que la granja tenía una gran provisión de caballos de todo tipo, los establos más cercanos eran una buena muestra de la docilidad y buen carácter de los caballos existentes, incluso los más grandes. El gran número de niños que esperaban era el mejor indicio de que habíamos dado con el sitio idóneo.

Joaquín y David montaron sendos ejemplares respetables en tamaño, pero dóciles. Al cabo de unos minutos un grupo de unos diez jinetes, incluidos cuatro monitores del personal del Centro fueron a das un largo paseo por el pueblo y los alrededores, disfrutando de paisajes de difícil acceso en vehículo.

Mientras mi mujer y yo fuimos a dar un delicioso paseo por Wellow. Era un día magnífico con un sol radiante; algunas de las gentes del pueblo se despojaban de la ropa para tomar el sol en los bancos de los jardines situados a la entrada.

Inteligentemente, el pueblo de Wellow habia recurrido a los caballos y a las bicicletas (su colegio impulsaba una red de enlaces de escuelas en el Reino Unido para fomentar en senderismo y el ciclismo) para disfrutar del paisaje rural. Sin duda, una encomiable idea.

Pensé que pese a los avances tecnológicos de dispositivos para niños como la Play Station, la Game Boy y cosas similares, montar a caballo, sigue siendo una experiencia única. A la vuelta, la cara de nuestros niños, asi lo reflejaba.

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miércoles 15 de agosto de 2007

Los alrededores de la granja

En el entorno rural que rodeaba a nuestra granja había cosas interesantes que debíamos descubrir.

La excursión al río

Los días de lluvia observábamos que bajaban apreciables cantidades de agua por las laderas del valle y desde las pequeñas colinas hacia la parte más baja. Allí el arbolado parecía más denso. Este paisaje nos hizo creer que en la parte más baja del valle de St. Catherine discurría un pequeño río.

Fuimos dando un agradable paseo con esperanza de encontranos con él. Para nuestro inicial desencanto descubrimos que el río no existia. Pero fue hermoso alcanzar la parte más baja del valle y estar debajo de árboles impresionates que sin duda habían elegido unas privilegiadas tierras bajas muy fértiles para crecer. Tejos, robles centenarios y otros árboles grandes, un buen sitio para evocar la leyenda de Robin Hood y la magia de los bosques ingleses.

Otra excursión a una granja vecina

Al parecer la globalización y la internacionalización también llega al campo. Siguiendo una estrecha carretera cercana a la granja, con un bellísimo paisaje circundante, fuimos a parar a un cercado de una granja vecina. Para nuestra sorpresa lo que pensamos a lo lejos que eran ovejas, se convirtió en la cercanía en unos hermosos ejemplares de llamas. Sí, llamas, esos simpáticos animales que uno espera verlos en el Machu Picchu o en los Andes pero no en la vieja Inglaterra.

Hicimos fotos a las llamas para dar veracidad a nuestro testimonio y estuvimos observando a estos hermosos y singulares animales. Parecían perfectamente adaptados al medio inglés, aunque no nos esperamos para saber si tomaban el té por las tardes.

Nuestros vecinos de St. Catherine Court

A lo lejos de nuestra granja veíamos una espectacular masión, especialmente cuando estábamos en la parte más alta de la finca. Preguntamos a Brett y John y nos dijeron que se trataba de St. Catherine Court, propiedad de los actores ingleses Jane Seymour y James Keach que habían reconstruido y convertido esta casa señorial en un hotel de lujo donde la jet inglesa se reunía para dar fiestas y cosas por el estilo.

Por una parte nos dió alegria saber que la jet inglesa viera en el campo una posibilidad de reencuentro con la naturaleza y cosas similares. Pero al parecer fuimos optimistas en exceso. St. Catherine Court era una extensión más de costumbres urbanas, no evocadora para sus moradores de las cosas sencillas que nosotros apreciábamos. Alguna noche vimos desde nuestra casa hasta fuegos artificiales y pensamos que eran incapaces de aguardar mirando al cielo y en silencio para ver la aparición de estrellas fugaces.

Urbanitas con descapotables y coches de altísimas cilindradas reuniéndose en un lugar "exótico" en el campo. Al final nos fuimos cabreando un poco puesto que les hicimos culpables de que los zorros, ciervos, tejones, conejos y erizos no se dejaran ver más amenudo. Quizás nuestra discreta intransigencia fue excesiva...

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martes 14 de agosto de 2007

Del campo a la ciudad

La ciudad se ve de forma muy diferente cuando llevas varios dias en el campo. Aparcar se convierte en una molestia, incluso el tráfico inglés correcto y educado te viene muy cuesta arriba la idea de coger el coche y meterte en la jungla de asfalto y vehículos de cualquier ciudad, aunque en nuestro caso sea una ciudad pequeña como Bath.

Unos días en el campo te ayudan a tomarte las cosas con más tranquilidad y el recuerdo de las prisas y de algunos rostros desencajados por la tensión de los relojes y las frenéticas actividades urbanas es todo un reencuentro que ya no nos parece tan "normal" como cuando estamos nosotros integrados en este tipo de ambiente diariamente.

Un visita a Bath desde la Granja

Nuestro magnífico plano de Bath nos lleva fácilmente a uno de los aparcamientos del centro cuando visitamos esta bellísima ciudad. Desde allí se accede fácilmente a las calles comerciales más concurridas de la ciudad de Bath (marcada con una línea azul en el plano).

Estas calles están llenas de bonitos comercios a los que entran algunos turistas, estudiantes y locales. Los hay muy buenos. Comprar té importado de diferentes lugares y con decenas de sabores; reponer existencias Molton Brown, jabones Lush, etc.

Hay que decir que se disfruta más la ciudad cuando se vive en el campo. Incluso si se tiene la tentación de tomar té en The Pump Room.



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lunes 13 de agosto de 2007

La dura vida en el campo

Unas vacaciones en el campo se convierten hoy en algo muy lúdico para cualquier familia. Casi todas las comodidades de las casas de las grandes urbes son accesibles en una casa rural. No solamente porque estén equipadas con los más modernos electrodomésticos y equipamientos.

En los primeros días de estancia en Nailey Cottages fuimos conscientes de que el servicio de entrega a domicilio de Sainsburys traía, en una gran furgoneta que apenas cabía por el estrecho camino de entrada, un pedido realizado a través de Internet, al que accediamos a través de una red wifi que daba cobertura a todas las casas de la granja. Al día siguiente dos empresas de catering se ofrecían para servirnos una magnífica cena en nuestra casa a un precio realmente módico.


La dureza de la vida en el campo

Así que la vida en una granja inglesa puede parecer muy cómoda y lúdica. Pero esto es irreal. La vida en el campo incluso en nuestros días es dura, y sobretodo lo fue mucho más hace tan solo unas décadas. Una tormenta de granizo, una enfermedad del ganado, una helada a destiempo... te podían arruinar el trabajo de todo un año y dejarte prácticamente sin nada. E incluso, aunque hoy los seguros tratan de cubrir este tipos de riesgos, no siempre compensa asumir su coste.

Una de las actividades que es muy instructiva para los jovenzuelos es realizar actividades relacionadas con el quehacer de la granja o del campo. Y todavía lo es más si se cogen algunas herramientas tradicionales como una azada o un pico y se trata de cultivar una pequeña parcela de tierra.

Hoy la agricultura dispone de maquinaria moderna hasta para cultivar una parcela, pequeños tractores, riego por aspersión, riego por goteo, aportación de nutrientes para los cultivos informatizada, fumigación, etc. No se trata de eso. Hay que volver al pasado para instruir y tomar conciencia del esfuerzo del hombre en hacer productiva la tierra y ganar de ella nuestros alimentos.

Cultivar la tierra

Lo instructivo es coger una azada y plantar unas zanahorias, patatas, remolachas, ajos, cebollas, judías y sacarlas adelante con riego tradicional, cuidarlas y recolectarlas finalmente. Eso es lo que hicieron los pequeños con Brian, su abuelo que, a unas cuantas millas de nuestra granja, posee el equivalente a una tahulla de tierras municipales cedidas para cultivo personal de interesados residentes que lo soliciten.

Personalmente creo que ese contacto con la tierra es imprescindible para el hombre urbano. Es imposible reconocerse como especie si el hombre no mezcla su sudor con tierra seca y huele la tierra mojada sintiendo el barro en su piel. Una tarea pendiente para muchos adolescentes que tratan de identificarse con las tribus urbanas de piercings y tattoos.

La dureza de la vida en las áreas rurales también venía de terminada hace décadas o siglos (dependiendo de los países) por la conformación de las clases sociales que surgían de su relación con el acceso o no a la propiedad de la tierra. Esa faceta también intentamos transmitirla a los más jóvenes de la familia con algunas visitas a las impresionantes casas históricas británicas.

Señores y sirvientes

Para esto una tarde visitamos una de las casas históricas señoriales cercanas a la granja hoy llamada Dyrham Park. Antes de acceder a la gran casa señorial, se aparca a unas dos millas el coche y se va descendiendo por una ladera hasta el reencuentro visual progresivo de una gran mansión del siglo XVII, ubicada en un antiguo parque de ciervos y que sirvió para rodar la película "Lo que queda del día" interpretada por un mayordomo de excepción, Anthony Hopkins.

Aproveché el tiempo para inventar una historia que reprodujera algunas de las injusticias sociales que tal desproporción de acumulación de riqueza provocaba en la mayoría de la población...

Una vez allí, los pequeños olvidaron la historia y, en el cesped de los jardines de la mansión se entregaron a emular a Ronaldiho, Messi, Raúl y Guti. El entrenamiento dio sus resultados. Al volver a la granja se improvisó un partido de fútbol que los nuestros ganaron 14-3. Mi mujer tuvo que hacer unas palomitas para endulzar la derrota de nuestros vecinos y amigos.

Bueno, así son las cosas, al menos, el pre-entrenamiento en Dyrham Park sirvió para algo.

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domingo 12 de agosto de 2007

Lluvia de estrellas

De pequeño mi familia tenía una finca en el campo de Cartagena en Murcia. Allí la luz de los grandes centros urbanos era imperceptible (estaban a más de 30 km), además corría la España de los cincuenta y sesenta, donde la escaseces y penurias de la postguerra civil no daban para muchos esplendores lúmicos en la ciudades medianas.

En pleno campo y fuera de nuestra casa, todas las noches, el mayor y único espectáculo era contemplar en un cielo claro y limpio las estrellas en la ocuridad. La costumbre era pedir un deseo si veíamos una estrella fugaz. No necesitábamos más. No había TV, ni nada parecido.

Lluvia de estrellas en la granja

Lo cierto es que estando en la rutina de intentar ver animales por la noche el cielo nos sorprendió con una lluvia de estrellas fugaces en nuestra granja. Los abuelos nos lo habían advertido por la tarde, dado que la prensa inglesa local lo había difundido ampliamente. Pero fueron los más pequeños los primeros en percatarse del fenómeno.

Tumbados boca arriba nos propusimos espiar el cielo, bastante despejado aquella noche, aunque algunas nubes intentaban camuflar a las estrellas fugaces. Contamos más de cien estrellas en una hora. Cien deseos, que nos diron para casi todo lo que es posible anhelar.

El relax y tranquilidad mientras pasábamos el tiempo viendo el cielo era hasta exagerado. Allí, en el silencio de la noche un entorno rural, en la vieja Inglaterra, ni las gotas de una pequeña nube -que desde el principio se empeñó en molestar la visibilidad panorámica del cielo-, nos indujeron a movernos de nuestro cómodo lecho de hierba y el extraordinario espectáculo del universo y sus estrellas.

El exceso de luz artificial nos ha ocultado el cielo y redescubrirlo en una zona rural de cualquier parte del mundo vuelve a ser un privilegio y un incomparable placer para los sentidos, e incluso, para el alma.

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sábado 11 de agosto de 2007

A la búsqueda de zorros, ciervos, conejos, buhos, tejones y erizos...

Brett y John y su hijo Ben nos advirtieron que además de los animales domésticos era muy frecuente al anochecer y entrada la noche que la granja recibiera la visita de zorros, ciervos, conejos, buhos, tejones, erizos, etc.

Cada noche, armados de una linterna y con todo el silencio que éramos capaces de guardar, intentamos descubrir alguno de los visitantes nocturnos... Establecimos un turno de vigilancia activo entre los miembros de la familia, e intentamos identificar cualquier signo de perturbación en la granja. Un reliche de un caballo, un aviso de cacareo nervioso de las gallinas o un ladrido de los perros pastores. Lo malo de estos últimos es que Ruby y Kate parecían encantados con los visitantes externos y su sueño nocturno no era perturbado ni por los zorros. Jasper, el perro más pequeño, quizás estaría viendo la TV cómodamente en la casa de los granjeros.

Los animales no domésticos en libertad

La gran cantidad de vehículos que pasan por las carreteras locales de las áreas rurales se convierte en un arma letal severísima para los animales que viven libremente en la zona. Es impresionante y triste ver la cantidad de animales muertos en las cunetas de estas carreteras. Vimos ciervos, tejones, zorros, multitud de conejos y erizos, y otros muchos animales. Para nosotros fue una forma triste de confirmar su inequívoca presencia por aquellas tierras, y animarnos a proseguir su búsqueda.

En un hermoso anochecer y por uno de los caminos de la granja mi mujer tuvo la suerte de avistar nuestro primer animal: un hermoso ciervo que cruzaba lenta y sigilosamente, como deseando no llamar la atención. Nos miramos con regocijo pero sin poder exclamar la emoción que nos produjo esta primera visita para no espantarlo y poder observarlo mejor. Los ciervos en libertad y en su entorno natural son de los animales más bellos y majestuosos, parecen como una continuación del paisaje. Fue una visión efímera pero muy estimulante para toda la familia, pese a que con la excepción de mi mujer, para el resto fue un visto y no visto.

Nuestro segundo animal fue un hermoso faisán, que también nos visitó en otro anochecer mientras cruzaba uno de los prados cercanos a la casa. Esa misma tarde habíamos visto una convencción de cuervos en el mismo sitio. Más de un centenar de estos pajarracos concurrieron asambleariamente con su plumaje negro y su aspecto inquisitorio. La verdad que su presencia era pertubadora y evocadora de escenas de Alfred Hitchcock. Desaparecieron y la presencia del faisán vino a dar un aspecto más tranquilizador al prado.

En la finca había multitud de especies de pájaros, sólo habia que mirar a los prados, a los árboles o al cielo. El cielo inglés, incluso con nubes, es muy bello durante los veranos. Los días de buen tiempo salen globos de la cercana ciudad de Bath, añadiéndo al paisaje un elemento más de singularidad y belleza.

Aunque lo seguimos intentando noche tras noche, lo cierto es que no vimos más animales. Sin embargo, nuestra persistencia sería compensada una de las noches con otra sorpresa inesperada. Y es que cada noche, aparte de las linternas, llevámos un poco de leche y migas de pan para los erizos -que tuvimos la suerte de descubrir en otra granja dos años antes- y fue entonces, cuando mirando al cielo...

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viernes 10 de agosto de 2007

De compras por el pueblo de Marshfield

Marshfield es un encantador pueblecito pequeño (1.900 habitantes) que estaba situado a menos de dos millas de nuestra granja. En Marshfield todo el mundo se conoce y su tranquila y bastante silenciosa actividad discurre principalmente en torno a la calle High Street, que lo atraviesa centralmente de este a oeste.

La calidad de algunos productos de estas tiendecitas de los pueblos ingleses son extraordinarias. Compiten con las farm shops (tiendas de granjas en las proximidades) y para esto intentan mejorar e incrementar su oferta con un mayor número de proveedores locales.

Preguntamos a Brett qué nos aconsejaba para ir de compras al pueblo. Inmediatament nos dijo que para verduras Central Stores y para carnicería, la que estaba en la Post Office del pueblo.

Las tiendas de Marshfield

Central Stores era una pequeña tienda para comprar verduras y hortalizas de la zona. Las patatas, el brocoli, las judias verdes, lechugas, zanahorias, cebollas, eran excelentes. También en esta tienda comprábamos los helados de Marshfield (Marshfield Farm Ice Cream), elaborados con productos orgánicos (ecológicos) y que tienen fama de ser indiscutiblemente los mejores del condado y alrededores. Fue todo un descubrimiento para los pequeños.

La carnicería estaba en el mismo local de la oficina de correos. Esto puede sorprender a los españoles, pero es muy usual en el Reino Unido. Era recomendable ir a primeras horas de la mañana, puesto que estaba a la venta la mejor carne. La ternera, el cordero y el cerdo eran excelentes. Aunque llegáramos tarde el carnicero nos sacaba siempre una magnífica pieza y atendía amablemente nuestros requerimientos, especialmente cuando nos identificamos diciéndole que estábamos en la granja de Brett y John y ellos nos habían recomendado su tienda.

Las dos tiendas no agotaban las posibilidades de la pequeña calle comercial de Marshfield. También podíamos comprar unos excelentes scones. Debo confesar una debilidad absoluta por los scones. Para acompañar al té, ocasionalmente en el desayuno o como postre se convierten en una verdadera lujuría gastronómica. Hay que tomarlos con la estupenda mantequilla y las exquisitas mermeladas de frutas rojas inglesas.

Aparcábamos en frente de la tienda y generalmente no había más de un par de clientes del pueblo en cada tienda. Aprendimos que el ritual de la compra había que hacerlo muy distinto al que seguíamos de forma automática en las grandes superficies de alimentación. Aquí, en High Stret, había que charlar un poco con la tendera, el carnicero... o preguntar sobre lo que comprábamos y atender las explicaciones que nos daban.

Otra vez confirmamos que el tiempo y las relaciones entre las gentes del campo se concebía de otra forma...

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jueves 9 de agosto de 2007

Los desayunos de la granja

Como sabe todo el mundo, en las comidas inglesas el desayuno es una pieza fundamental en la alimentación diaria y sencillamente son extraordinarios. En el campo, en una granja, el desayuno todavía sabe mucho mejor. Los productos son más frescos, y el ambiente relajado y limpio invita a disfrutarlo mucho más.

Desayunos ingleses en una granja

Los huevos revueltos, el beicon tostadito y crujiente recién salido del horno. La calidad de todos los productos lácteos, en especial la riquísima mantequilla, las mermeladas caseras hechas con frutos del bosque,y los panes artesanos de los pueblos al cual de ellos mejor... Con esto era más que suficiente, aunque a veces comprábamos especialidades de golosas galletas de mantequilla y otros productos artesanos de las farm shops de las cercanías o de la Bakery of Marshfield.

La mesa del desayuno era todo un espectáculo, al que incluso contribuía el hermoso ramo de lirios que Brett nos había dejado en la bienvenida y que reponía cada semana.

El ritual del desayuno en la granja

Para empezar hay que levantarse temprano. Es inevitable. En estas latitudes, más al norte, durante los veranos la luz entra con fuerza a las cinco de la mañana. Luego están los numerosos pájaros de muy diversos tipos que parecen reunirse en concierto matinal y los gallos lógicamente hacen sus mejores skiskiriskis (en inglés). También el resto de los animales de la granja despertaban con energía. Nuestros vecinos los caballos pastaban a unos 70 metros y no renunciaban a relinchar con tal de hacerse notar. Había mucho madrugador por allí fuera...

La mesa para desayunar era el primer acto de la mañana. Allí se tomaban las últimas decisiones para ejecutar el plan del día. La cocina estaba rodeada de amplias ventanas que daban su mayoría a un paisaje impresionante. El prado y la montaña se superponían por todo el ventanal con el verde esplendoroso de los veranos en Inglaterra.

- ¡Qué cantidad de tonalidades verdes! Vamos a contarlas...

Aunque nunca terminábamos de hacer el inventario ya que las irrenunciables tostadas con mantequilla y mermelada inundaban toda la casa con su fragancia y no nos dejaban ejecutar nuestras tareas contables.

Al terminar el suculento desayuno ya teníamos energía para acometer el plan del día con ganas y optimismo. De alguna forma el desayuno era el mejor complemento de una noche de sueño perfecta, en el "silencio" del campo.

A la vuelta ya en España, cargados de mantequillas, mermeladas, incluso "marmite" y con todavía algún pan de molde de origen, si hemos intentado repetir este tipo de desayunos en la ciudad nos hemos encontrado con que las cosas no saben ingual. Y es que el escenario, la ambientación de la granja eran fundamentales para un desayuno perfecto.

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miércoles 8 de agosto de 2007

Los perros pastores de la granja juegan al fútbol

La granja está guardada por Ruby y Kate, dos perros pastores de ovejas, aunque también hace su papel Jasper, un simpático Jack Russell Terrier.

Fueron los primeros en ir a saludarnos y reconocernos. Nos dieron instrucciones de no darles ningún alimento, aunque debemos confesar que en aras a una buena relación nos apresuramos, por una y única vez, a darles unas pequeñas golosinas que no fueran dañinas. Lo cierto es que los alimentos no parecieron entusiasmarles demasiado.

Nuestros hijos acababan de seguir un curso de inglés y fútbol en la Bobby Charltons Soccer Schools and Sport Academy y, casi por inercia, al ver la pequeña pradera de cesped verde que se extendía enfrente de la terraza de la casa sacaron el balón y se pusieron a aplicar las técnicas aprendidas, teniendo en mente la idea de que el paso de un joven Beckham por la mencionada Escuela les propiciaba suficiente imaginación para creerse que estaban en el campo del Manchester United.

Perros pastores que juegan al fútbol

Kate, la perra pastora, les devolvió inmeditamente al cesped de la granja cuando saltó al terreno de juego exigiendo participar como un jugador más en el improvisado partido.

Hay que advertir que su forma de jugar era muy peculiar. Kate dejaba cómodamente jugar al equipo, seguía a una prudente distancia al balón cuando este estaba entre las piernas de los jugadores. De hecho, su presencia activa en el partido no molestaba ni lo más mínimo al resto de los jugadores. Sus movimientos parecían sugerir que estaba desmarcanadose e intentado que alguien le pasara el balón. Si esto sucedía, Kate se limitaba a parar con suavidad el balón y dejarlo a expensas de que lo recogiera cómodamente algún otro compañero de equipo.

Durante los días siguientes estuvimos pensando y reflexionando cómo Kate había logrado aprender a jugar sin ir a Exsportise o la Bobby Charltons Soccer Schools.

-
¿Cómo?, nos preguntábamos. Las respuestas que encontrábamos eran poco convincentes.

Al final de la reflexión familiar caímos que la técnica aplicada por los perros pastores de rebaños puede ser muy interesante para los entrenadores de fútbol. En realidad, tal como nos reveló Ben, Kate tomaba al balón como una oveja descarriada de la manada que debía estar en su sitio, a disposición del pastor. Caimos en la cuenta que esa función no la hacía ningún jugador en el terreno de juego y claro, bien pensado, para un equipo de fútbol esto sería crucial...

Nunca imaginamos que en una granja llegáramos a hablar de técnicas de juego para fútbol, sobre la base del "posicionamiento del jugador en el campo respecto al balón", inducido claro está por la depurada técnica de ¡perros pastores de ovejas!!!!

Lástima que Rafa Benitez, en el no tan lejano Liverpool, no fichara a Kate.

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lunes 6 de agosto de 2007

Hablando con las ovejas

En la parte superior del valle pastaban traquilamente las ovejas... Era la zona más apartada de la casa, por lo que nuestro contacto con ellas era menor que con otros animales más cercanos como por ejemplo los caballos.

Estos últimos y nosotros nos observámos desde nuestras respectivas dependencias a una media distancia y pronto entablamos un contacto fácil y espontáneo. Un poco de yerba en la mano y los caballos se prestaron a comerla para delicia de nuestros hijos.


Hablando con las ovejas

Pero las ovejas eran todo un misterio. Al pasar con el coche no parecían hacernos mucho caso, incluso nuestra visita inicial hasta su verja tampoco pareció entusiasmarles mucho. Nuestros hijos se precipitaron al tacharlas de aburridas, poco sociables y comunicativas.

Estában muy equivocados. El tercer intento fue crucial. Regresábamos de comprar alimentos en una de las farm shops cercanas y paramos el coche para arrimarnos a la valla que trazaba los dominios de las ovejas en el prado.

Allí entonamos algunos validos: Beeeeeee, baaaaaaaaaa, beeeeeeeeeeee... Aunque debo confesar que los más pequeños de la familia lo hacían con poco entusiasmo.

Sin embargo, el conjunto del pequeño rebaño, dejó de pastar y fijó su mirada en nuestro grupo. Al instante, nuestra "llamada" fue respondida colectivamente y de forma clamorosa e insistente por todos los miembros.

Pero la manada no sólo devolvió cortésmente nuestro saludo, sino que corrió entusiastamente hacia nuestro encuentro a la orilla de la valla. Nuestros pequeños apenas podían creerlo. Debo confesar que a mi mujer y a mi también nos costaba asumir que estábamos "hablando con las ovejas".

Aunque una granja no daba para lo que fue capaz de hacer Kevin Costner en tierras y parajes perdidos de los indios Sioux, "bailando con lobos", para nosotros la proeza fue todo un acontecimiento que cambió nuestra altanería urbana.

El recurso fue muy valioso unos diez dias después, cuando dos de nuestros hijos mayores nos visitaron en la granja. Los pequeños hicieron la demostración para su regocijo y la cara de incredulidad de sus hermanos...

La vida en el campo, se llena de cosas sencillas, los relojes van más despacio. En una gran urbe los humanos no tenemos tiempo de pararnos unos minutos en la calle a hablar entre nosotros mismos... En cambio en el campo, allí estábamos, dale que te pego, charlando con las ovejas...

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sábado 4 de agosto de 2007

La familia, la granja, la generosidad...

Una familia con tres generaciones que han vivido en una maravillosa granja. Esta fue comprada por el padre de John Gardner hace unos 40 años. Brett y John Gardner, los administradores y responsables de la granja en la actualidad, tienen dos hijos. El mayor de estos, Ben, desde el primer momento, tendió puentes a nuestros más hijos pequeños.

Ben les enseñó la granja y los animales, incluso les invitó en momentos especiales, como a la hora de dar a comer a los cerdos, conocer mejor a los caballos o seleccionar ganado que pastaba plácidamente. A los pocos días ya estaban jugando partidos de fútbol en un campo improvisado de cesped natural de la campiña inglesa. Nuestros hijos quedaron encantados con la forma en la que Ben se comportaba, su sentido de la generosidad y de la amistad.

Ayudas a las zonas rurales

Las zonas rurales inglesas también han pasado periodos recientes de decadencia. El Gobierno británico ha intentado en los últimos años reanimar las zonas rurales con diversos tipos de ayudas para atraer el turismo hacia las granjas y lugares similares. Brett y John se beneficiaron de estas ayudas gubernamentales, en unos momentos en los que tener una granja ya no era una fuente de ingresos segura.

Nailey Cottages supuso todo un cambio de vida para la familia de Brett y John. Toda una vida en el campo y la habilitación de los establos y almacenes para hacer su oferta de casas rurales y poder obtener otra fuente de ingresos adicional, venía a suponer como la entrada de un aire urbano en su plácido, hermoso y no contaminado paraíso rural. Una intromisión en sus tranquilas vidas.

Pero Brett y John han considerado muy positiva su experiencia. Sus hijos han hecho amigos de todas las partes del mundo y han visto la enorme labor que pueden hacer introduciendo las actividades de la granja a los niños urbanitas procedentes de las galaxias de los cinco continentes.

Las gentes del campo, su generosidad...


La discreción y generosidad de la familia Gardner estuvo presente durante toda nuestra estancia en la granja. Primero con una presencia discretísima, hasta el punto de que los primeros días creíamos estar solos en medio de un espléndido paisaje natural. Pero allí estuvieron en todo momento cuando hicieron falta.

Esto fue especialmente importante los últimos días de nuestra estancia. Nuestro hijo más pequeño, David, tuvo un ataque de asma mientras que jugaban en un pajar tirándose encima de la paja con una cuerda que pendia del techo. David estaba subido arriba en las balas más altas de paja. Su prima le lanzó el inhalador, pero este se coló entre las balas de paja. No había forma de recuperarlo. La familia no lo dudó y John cogió el tractor y su pala para retirar una a una las enormes balas de paja almacenadas en el pajar hasta que encontramos el inhalador que ayudó a David a superar su ataque de asma.

En realidad el hecho me vino a recordar la generosidad de las gentes en las áreas rurales cuando era un niño. Un sentido de solidaridad y de camaradería que recuerdo vivamente cuando en España mi vida también transcurría en el campo siendo un chaval, hace ya casi medio siglo... A veces no recordamos que en el campo, también lo más importante, son las personas.

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viernes 3 de agosto de 2007

Una casa rural en Gloucestershire

Nuestra experiencia empieza en el condado de Gloucestershire, cerca (a 1,7 millas) de un pueblecito llamado Marshfield, en una granja situada en un hermoso valle, St. Catherine's Valley,

Entre hermosos paisajes Brett y John han habilitado en su granja unas antiguas dependencias agrícolas que habían sido establos y almacenes de paja. Unas excelentes obras de acondicionamineto han convertido a "Nailey Cottages" en unas magníficas casas rurales con todas las comodidades de hoy para ser habitadas y disfrutar de un entorno rural auténtico. La nuestra, Trulls, disponía de tres habitaciones, cocina - comedor, salón y dos cuartos de baño. Suficiente para albergar a una amplia familia como la nuestra.

La Granja rural

La llegada a la granja fue todo un espectáculo para nuestros dos hijos menores. La media milla del estrecho camino desde que se deja la carretera más próxima hasta la casa fue jalonada de una especie de consecutivas bienvenidas de los animales que habitaban en la granja.

En la parte superior pastaban una docena de corderos ya bastante adultos. Un poco más abajo avistamos unos terneros ya bastante hechos; las gallinas y los cerdos les siguieron... Unos hermosos caballos se dejaron ver los últimos.

Los animales domésticos fueron un regalo para la vista.. una primera inundación de vida rural.. un espectáculo... y es que nuestro abandono del campo y dependencia de las ciudades nos ha convertido en una rara avis urbana. Homo sí, pero ¿sapiens?

Ver mapa de situación de la Granja Neiley Cottages en Google Maps:

Ver mapa más grande

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jueves 2 de agosto de 2007

Vivir en el campo

campoVivir en el campo se ha convertido en un gran atractivo para una gran parte de la población urbana. Recuperar viejas tradiciones, reencontrarse con la naturaleza, vivir de forma más natural y menos artificial. Este blog dedicado al ámbito rural, estilo de vida, experiencias de vida en el campo, costumbres, disfrute de casas rurales, la defensa de una filosofía de vida natural y sencilla, oportunidades, inversiones...

Vivir en el vampo, vivir en la ciudad

Las ciudades se han convertido en inhóspitas urbes donde el hombre ha dado todo lo mejor de sí mismo para ir contra el propio hombre. Tráfico, polución, criminalidad, pobreza...

Las ciudades poseen muchas ventajas en relación con la posibilidad de acceder a servicios especializados: compras, espectáculos, vida social, servicios de todo tipo (educación, sanidad, ocio...). Sí, la civilización humana, su progreso se ha fundamentado en las ciudades. Pero el hombre necesita el campo. Necesita reencontrase con la naturaleza para no perder su verdadera identidad.

De forma permanente o esporádica son cada vez más las personas que optan por vivir en el campo. Una tendencia que se acentúa en muchos países. Quizás hay que empezar por convencer a las familias que pasen sus vacaciones en el campo. Un primer paso.

Este blog está destinado a recoger experiencias, recursos, consejos, de personas que viven experiencias permanentes o esporádicas en el medio rural. Está abierto a todo tipo de ideas que facilitan la vida en el campo: casas rurales, hoteles, cocina rural tradicional, tareas rurales en la agricultura, la ganadería, en una granja, etc.

El blog Rural

Esperamos con esto contribuir con un grano de arena a hacer más fácil y popular el reencuentro con el ámbito rural de España y de otros países de Europa.

El blog Rural, va referido al ámbito internacional. De hecho, el comienzo de este blog, viene marcado por una breve experiencia, unas cortas vacaciones de verano, en una casa rural en el Reino Unido. Es la historia de una familia española que vive en una granja rural inglesa (Nailey Cottages) unas dos semanas. Su finalidad es muy sencilla: trata de ofrecer alternativas e ideas para disfrutar de unas vacaciones distintas a los españoles.

Esperamos que sea útil e interesante a todos. Comentarios, ideas y otras experiencias son muy bienvenidas al blog. Todas las áreas rurales de Europa tienen encanto, estén en Noruega, Reino Unido, Francia, Alemania o España. Ojalá, tengamos noticias de otras muchísimas experiencias, fotos, etc. de estos y otros muchos países. Gracias a todos.

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