Brillante,
de color plata, de cuerpo ovalado y comprimido. Al parecer su nombre obedece a
la mancha dorada que tiene entre sus ojos. Suelen ser ideales para el consumo
aquellas que alcanzan entre 1 k. y 1 ¼. k. Aunque pueden llegar fácilmente
a 2 k. y 2 ½ y excepcionalmente más. Su carne es tersa y blanca.
Tipos
de dorada
En los mercados y pescaderías nos encontramos hoy la
dorada de piscifactoria y la llamada dorada "salvaje".
A estas últimas se les suele reconocer por llevar la típica mancha
amarilla, dorada en la cabeza. Esa mancha es de color grisáceo o negro
en los ejemplares de dorada criados en las piscifactorias. Obviamente el sabor
de las doradas salvajes es mucho apreciado, el precio también es mucho
más alto.
La dorada "salvaje" tiene una época que
los pescadores llaman "levantá" entre el 15 de septiembre y 15
de noviembre, esto es, octubre es el mes ideal para comer dorada salvaje
en el Mediterráneo.
El método de captura también tiene
mucha importancia en la calidad y sabor de este pescado. Así es importante
distinguir entre Dorada de red: muere por asfixia lentamente en la red
y tiene una carne de peor sabor. Se reconoce en el mercado por tener un corte
o raya en la cabeza marcado por la red cuando se le apresa. Dorada de palanza
(redes tupidas que forman bolsas): con un sabor mucho más rico.
Otra
variedad de esta especie es la Dorada del Mar Menor (Murcia) es de menor
tamaño, pero muy apreciada en la cocina murciana.