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Freír en general, sumergir un preparado en una grasa caliente y mantenerlo hasta su
cocción. En España cuando hablamos de
freír lo asociamos
al aceite como grasa que se utiliza de forma generalizada, especialmente al aceite
de oliva. El arte de freír incorpora mucha sabiduría dependiendo
de los preparados y otras características que pretendamos conseguir con
la fritura.
Consejos generales para freír:
- Los
alimentos deben estar secos (de los contrario, con agua o líquidos salpicará
fuertemente); -
- Deben tener un tamaño apropiado, evitando las dimensiones
excesivas que impidan que la temperatura alcance el centro de la pieza y no se
haga bien en su totalidad;
- También freír tiene sus trucos:
el exceso de aceite de un alimento frito puede corregirse con papel absorbente.
- No debe taparse el alimento mientras se fríe o tras ser frito.
En muchos fritos, los alimentos se recubren antes para potenciar
su sabor en la cocción una vez en contacto con el aceite. Las tres formas
más conocidas son el empanado, el rebozado y el enharinado. Una
variante en México (con los Chiles) es "capear un alimento"
es decir, pasarlo por harina y huevo batido, sinónimo de rebozado.
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