Fondue. Plato suizo
que tiene su origen en la duras condiciones de la montaña alpina y del
aislamiento de la nieve y las condiciones extremas derivadas del frío.
El queso fundido al fuego y el pan duro se convierten en elementos básicos
de supervivencia de las poblaciones aisladas de montaña. Los quesos
tradicionales empleados son el gruyere
y el emmental
(o emental, como se prefiera) que son "fundidos" en una cazuela hasta
conseguir una mezcla deliciosa con otros ingredientes. La fondue se ha convertido
con el paso de los años en un plato suculentamente delicioso. El
concepto de fundue tradicional se ha ido "flexibilizando" y la idea
de "fundir" alimentos ha ido ganando terreno. La fondue de queso se
flexibiliza para fundir otros tipos de quesos (los españoles tetilla
y cabrales
mezclados hacen una fondue deliciosa). También da buen resultado mezclar
pequeñas cantidades de queso gorgonzola con los quesos convencionales. Por
último es muy apreciada la fondue de chocolate y frutas. Especialmente
la de chocolate negro. Tomar una fondue constituye hoy en día casi
un pequeño rito gastronómico en el que los comensales mojan directamente
el pan con sus largos tenedores de tres púas en el queso del coquelon
(recipiente) que situado en el centro de la mesa todavía se mantiene al
fuego con un pequeño hornillo. Esto permite mantener el queso fundido o
chocolate en óptimas condiciones. Un restaurante para degustar Fondue:
La Fondue de Tell. Ver Guía
de Restaurantes de Madrid.
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