| El Mamey o Mammea americana, pertenece
a la familia de las Gutíferas; es originario de las Antillas, Jamaica,
Puerto Rico y la Isla Española, se cultiva en Cuba, América Central
y el norte de América del Sur. En Brasil es muy apreciada, se cultiva solo
para consumo interno. Caraterísticas: Su fruto es de forma
redondo de 15 cm de diámetro acabado en punta semejante a un melocotón
grande; su piel es correosa, delgada, de color pardo y muy amarga; su pulpa es
amarillo anaranjado, jugosa y tiene de una a cuatro semillas de color marfil;
su sabor es dulce y aromática parecido al albaricoque con toques de vainilla
y caramelo.
Para preparar fresca: Primero se debe separa la piel
del fruto, se realiza un corte y se pela de arriba hacia abajo por partes, se
desprende con facilidad; después raspar el fruto hasta llegar a la parte
de la pulpa naranja, separar la semillas junto con la membrana que las recubre
(es amarga), trozar y agregar en macedonias o ensaladas de fruta. La textura del
fruto del Mamey puede ser cremosa y blanda o bien muy firme y crujiente. Las frutas
que no han alcanzado su estado de madurez se emplean cocidas para hacer gelatinas,
mermeladas o en conserva. En las Antillas francesas se destilan sus flores para
obtener un licor. |
| Propiedades del Mamey:
Se le atribuyen propiedades antibióticas, pero es una fruta no tolerada
por todas las personas, comience poco apoco para verificar como se siente, puede
dar dolor de estomago. También tienen propiedades insecticidas, en los
usos populares se usaba para tratar infecciones del cuero cabelludo, diarrea,
problemas digestivos y de visión.
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