El alcaucil o alcachofa es la flor con forma de cabezal perteneciente a la familia de las Compuestas
(Cynara scolymus) que crece silvestre en el sur de Europa, norte de África
y EEUU (California) muy parecida al cardo. La flor es comestible antes de su floración,
esta compuesta por escamas membranosas, siendo la parte carnosa de su base lo
que se come. La zona del Mediterráneo es el primer productor mundial (Italia,
Francia y España).
Hay varias variedades que llevan el nombre
del lugar de origen (Blanca de Tudela - España,
Madrileña,
etc.). En Alicante y Murcia se cultivan la variedad llamada Violeta de Provenza y la
Macau para exportar a Francia; para consumo interno se cultiva
la Blanca de Tudela. Este se destaca por su forma oval, cuerpo compacto,
verde, más bien pequeño, muy tierno y con un sabor asociado a la
nuez.
En América del sur se encuentra muy extendida, siendo Argentina
el quinto productor
mundial, pero se la conoce con el nombre de Alcaucil.
Generalmente se utiliza solo el corazón por ser la parte más
tierna. Los más entendidos
recomiendan cocerla entera (al horno o hervida)
y separar hoja por hoja, mojarla en una vinagreta y deslizar por entre sus dientes
retirando la parte más carnosa de la misma.
También su corazón
se come crudo en ensaladas o en conserva. Las infusiones de
alcachofas son ideales
luego de una copiosa comida o problemas hepáticos.
Propiedades del alcaucil:
Los alcauciles son
reconocidos por sus propiedades medicinales; Su alto contenido en cinarina
ayuda en la digestión, es diurético y fortalece y limpia el hígado;
ayuda a la vesícula en la eliminación de la bilis y reduce el colesterol.
Es importante consumirla recién preparada, con el tiempo puede volverse
algo toxica. Contiene vitamina C, B6, A; potasio, magnesio, fósforo, hierro,
calcio, glucidos, proteínas y sodio.
|